DESDE EL PARQUET

Nicolás Correa, justa en valoración

Durante el mes de marzo se pro­dujo una pe­cu­liar sa­cu­dida ge­ne­ra­li­zada entre las em­presas de pe­queña ca­pi­ta­li­za­ción que tienen un tanto es­ca­mados a los in­ver­so­res.

Señalan que los ajustes producidos no concuerdan con las buenas noticias de algunos de ellos y acusan abiertamente a las manos fuertes de manejar el mercado a su antojo.

Un ejemplo que ponen es Nicolás Correa. Justo tras cerrar el acuerdo con sus trabajadores para trasladar toda su producción a la planta de Burgos y presentar unos magníficos resultados correspondientes a 2016 ha sufrido un ajuste de más de un 25% de su valor en un mes dramático.

En los mercados se ha justificado como las habituales correcciones después de la confirmación de una noticia.

Sin embargo, el derrumbe ha sido de tal calado que ha dejado sin aliento a muchos inversores pequeños y preocupados a grandes operadores. Sobre todo, teniendo en cuenta que a finales de febrero, coincidiendo con la presentación de las cuentas, su presidente aumentaba su participación del 17,91% al 17,93%.

Una vez movido el árbol para hacer caer las manzanas, las acciones de Nicolás Correa han vuelto a retomar la tendencia alcista que venía desarrollando desde principios de diciembre del pasado ejercicio.

Los números de la compañía reflejan, según los expertos, una infravaloración en Bolsa poco justificable. El pasado año obtuvo un beneficio de 4,7 millones de euros, lo que supuso multiplicar casi por cuatro las ganancias logradas el año anterior.

Pero lo que más gusta a los analistas es la positiva evolución tanto de sus ingresos ordinarios, que crecieron un 6,5%, como de su Ebitda que experimentó una importante subida del 40%, hasta los 5,6 millones de euros.

Unas cifras que previsiblemente mantendrá a lo largo del presente ejercicio gracias al alto volumen de pedidos en cartera y las excelentes perspectivas para las próximas ferias del sector a las que asistirá la compañía. En ellas se espera que vuelva a destacar con maquinaria de alta tecnología fruto de los esfuerzos acometidos por el grupo para potenciar su I+D con el fin de afianzar su política de rentabilidad.

Gracias a este esfuerzo, la compañía espera incrementar su cuota de mercado global. Su principal objetivo sigue siendo China, su mercado de referencia, con un altísimo potencial gracias a su Oficina de Representación abierta en 2015, que le ha facilitado el acceso a nuevos sectores y clientes.

Todo ello sin olvidar tampoco a Europa donde busca reforzar su posición de liderazgo en Francia y ganar mayor penetración en Alemania e Italia. Otro de los grandes objetivos del grupo es el Reino Unido, aunque en este caso queda a expensas de los efectos que pueda tener el Brexit.

Unas perspectivas muy interesantes reforzadas con su política de reducción del apalancamiento. En 2016 recortó su deuda financiera en un 17% y los gastos financieros un 44%, algo que el mercado debe valorar en su justa medida. Su relación precio beneficio es uno de los más bajos del mercado con un PER de apenas de 7,3 veces.

Pese a los ajustes de marzo, las acciones de Nicolás Correa todavía acumulan una revalorización anual del orden del 40%. También es verdad que venían desde muy abajo tras las dificultades registradas por culpa de la crisis económica iniciada en 2008.

Ahora, las condiciones económicas han mejorado de nuevo y con ellas sus expectativas. Los expertos técnicos confían en que el valor vuelva a tantear en breve los tres euros por acción, nivel en el que encuentra su principal resistencia a corto plazo.

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