DESDE EL PARQUET

Gamesa inicia la integración

Una vez re­gis­trada la fu­sión entre Gamesa y la di­vi­sión de energía eó­lica de Siemens, los ru­mores em­piezan a surgir en torno a su in­te­gra­ción y como se van a re­partir las dis­tintas di­vi­siones del nuevo grupo.

El mercado va a seguir con especial atención este proceso, pues de la política estratégica a seguir dependerá su grado de fortaleza.

En principio, los analistas creen que la dimensión de ambas sociedad puede generar algunas fricciones en el proceso de concentración a las que el mercado deberá estar atento. De momento, habrá que esperar a la junta de accionistas prevista para el mes de junio para conocer detalles y se apruebe la nueva marca, Siemens Gamesa Renewables Energy.

La división de aerogeneradores mantendrá su sede en Zamudio (Vizcaya). Por su parte, se especula con la posibilidad de que el área de Servicios tenga sede en Estados Unidos con el objetivo de potenciar la internacionalización de esta división, aprovechando el peso de la filial eólica de Siemens en este mercado.

Respecto al negocio de eólica marina, la balanza se inclinará también del lado lado alemán. Se habla de dos posibles sedes conjuntas, al menos de momento. Una en Hamburgo y la otra en Vejle, Dinamarca, donde Siemens está asentada con varios centros de producción y de I+D. Una decisión que según los expertos es un indicio clara de que esta división marina será una de las principales apuestas del gigante eólico para su crecimiento futuro.

La energía procedente del mar, ya sea tanto de las olas como del viento, se están convirtiendo en una referencia para el sector por su eficiencia y costes. Las inversiones en proyectos eólicos marinos superaron los 18.000 millones de euros en Europa en 2016, un 40% más que el año anterior. Cifra que seguirá en aumento y que el nuevo grupo hispanoalemán quiere aprovechar al máximo.

En este proceso de integración, sin embargo, habrá que esperar algunos sacrificios. Parafraseando a Maquiavelo, toda buen reinado debe comenzar con una gran ejecución. Los expertos ponen en el punto de mira a Adwen, la empresa de eólica marina de Gamesa.

Su tecnología se encuentra muy por debajo de la de Siemens y el nuevo grupo podría optar por venderla. En cualquier caso, son previsibles fuertes ajustes y recortes de plantilla para acomodar las dimensiones del nuevo gigante del sector.

A la espera, las acciones de Gamesa continúan la tendencia alcista primaria puesta en marcha a finales de 2012 cuando tocaron mínimos por debajo del euro. Desde entonces, el grupo no deja de crecer con una revalorización en apenas cinco años de más del 2000%. Algo sin parangón en el mercado.

Y todo apunta a que los próximos años seguirá por el mismo camino siempre y cuando el proceso de integración no genere fisuras. De momento, encuentra varias líneas de resistencia entre los 20 euros y 25 por acción, pero no parecen que vayan a ser suficientes para detener su avance en busca de los máximos sobre los 27,4 euros alcanzados en 2008 a medio plazo.

Artículos relacionados