La junta de ac­cio­nistas apro­bará dis­tri­buir un di­vi­dendo de 0,31 euros por ac­ción

Ni Trump ni el Brexit variarán las inversiones de Iberdrola en EEUU y Reino Unido

Ignacio Galán lanza un men­saje de calma sobre el fu­turo de la com­pañía en los dos países

Ignacio Sánchez Galan, Iberdrola
Ignacio Sánchez Galan, Iberdrola

Ignacio Galán, pre­si­dente de Iberdrola, con­si­dera que la lle­gada a la Casa Blanca de Donald Trump no va a su­poner ningún cambio en las in­ver­siones a rea­lizar en EEUU a través de su fi­lial Avangrid. Y lo mismo ocu­rrirá en el Reino Unido, con Scotish Power, como re­sul­tado del ‘Brexit’. Este es el men­saje que Galán man­tendrá ante los ac­cio­nistas en la junta ge­neral que se ce­lebra este viernes en Bilbao. En EEUU man­tiene el plan fi­jado de in­vertir unos 10.000 mi­llones de eu­ros. Y en el RU, la eléc­trica tiene com­pro­me­tidos 7.000 mi­llones de li­bras.

El máximo ejecutivo trasladará a sus accionistas en la junta del próximo 31 de marzo este mensaje de calma sobre el futuro de la compañía en los dos países que más soporte tienen actualmente en la cuenta de resultados del grupo.

En las últimas declaraciones que Galán ha hecho previa a la junta, ha reafirmado que “ni la nueva política de Trump ni el ‘Brexit’ van a alterar el compromiso de inversiones”. La filial Avangrid cotiza en Nueva York, con un valor bursátil de unos 14.000 millones de dólares, de ahí su interés de mantener inalterable su plan en Estados Unidos.

Dos terceras partes de las inversiones que la compañía piensa realizar en Estados Unidos irán destinadas a potenciar las redes y una tercera a renovables. A través de Avangrid, el grupo es el segundo operador eólico del país. Respecto a Reino Unido, su plan es ampliar las redes eléctricas en las que opera con su filial Scottish Power y construir nueva capacidad de generación eólica, terrestre y marina.

Iberdrola prevé invertir del orden de 25.000 millones de euros hasta 2020, unos 1.000 millones más de los que inicialmente los directivos habían anunciado y mejorar el beneficio neto a un ritmo del 7%. El objetivo es llegar a los 3.500 millones de euros en 2020.

Dividendo de 0,31 euros por acción

Por otro lado, el consejo propondrá a la junta que se celebrará este viernes distribuir un dividendo de 0,31 euros por acción con cargo al ejercicio 2016, lo que supone casi un 11% más que el entregado en 2015. El actual director general de Negocios del grupo, Francisco Martínez Córcoles, será nombrado nuevo consejero ejecutivo. La entrada en el órgano rector de la eléctrica se produce tras la marcha del consejo de José Luis San Pedro, un histórico de la casa donde ha permanecido en la compañía más de 40 años.

El consejo de administración ha aprobado también la adquisición de 31,03 millones de acciones propias, representativas de 0,48% del capital social de Iberdrola por un máximo de 217 millones de euros. La compra de esta autocartera se enmarca dentro de la intención de la empresa de rebajar el capital social hasta dejarlo en unos 6.240 millones de títulos.

La idea no es otra que intentar compensar el efecto dilutivo que se produce con la política de scrip dividend (entrega de dividendo en acciones) y mantener el beneficio por acción. Este programa de recompra de acciones estará en vigor hasta el próximo 31 de mayo. Iberdrola acaba de comprar 42.892 títulos propios a un precio medio de 6,4993 euros, lo que ha supuesto una inversión de 278.768 euros.

La eléctrica ganó en 2016 unos 2.075 millones de euros, lo que supone superar en 188 millones el resultado neto esperado al final del trienio 2014-2016. Para el periodo 2017-2020, el beneficio bruto de explotación (ebitda) está previsto crezca a un ritmo anual del 6%, hasta alcanzar los 10.000 millones al final del periodo.

Mercado eléctrico español cautivo

Respecto al mercado eléctrico español, la compañía considera al igual que el resto de las eléctricas -Endesa, Gas Natural Fenosa, EdP y Viesgo- que es un negocio bastante cautivo, con un crecimiento muy lento del mercado y con poca capacidad de maniobra.

Desde hace tiempo, Galán sostiene que las tarifas eléctricas en España no reflejan la realidad porque, según sostiene, una cosa es el precio de la energía, lo que cuesta transportarla y otro el importe final de la factura. En las últimas declaraciones que ha hecho, ha reafirmado el mismo razonamiento que viene manteniendo desde que llegó a Iberdrola: “el 60% del recibo son costes ajenos a la actividad eléctrica”. “Por lo tanto, si se sacan dichas partidas, tal y como recomienda la Unión Europea, la factura podría bajar”, subraya.

El presidente de Iberdrola respalda el compromiso del nuevo ministro de Energía, Álvaro Nadal, de realizar una planificación energética que asegure un suministro “competitivo” y se logren los objetivos medioambientales que España se ha comprometido alcanzar. “Es importante contar con una planificación clara acordada con el máximo consenso y que ofrezca estabilidad y las señales a largo plazo requeridas por los agentes para acometer las inversiones necesarias”, declara.

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