Sus nuevas apuestas no cu­bren la pér­dida de be­ne­fi­cios y di­vi­dendos que su­maba la cons­truc­tora

Los March, sin banquillo para suplir su rentable 'huida' de ACS

Corporación Financiera Alba suma te­so­rería e im­por­tantes plus­va­lías en la em­presa de Florentino Pérez

ACS
ACS, en otros tiempos.

El par­tido que juegan los March contra Florentino Pérez, que se ha sal­dado con una drás­tica re­duc­ción de la pre­sencia de Corporación Financiera Alba (el brazo in­versor de los March) en ACS, le ha dado buen re­sul­tado a la fa­milia ma­llor­quina gra­cias a las plus­va­lías y te­so­rería que han ge­ne­rado sus ven­tas. Pero para el fu­turo Alba no tiene ban­quillo su­fi­ciente de in­ver­siones para su­plir la pér­dida de be­ne­fi­cios y di­vi­den­dos, que le resta su pau­la­tina sa­lida de la cons­truc­tora, en la que, por cierto, con­serva una im­por­tante plus­valía la­tente con menos del 5% del ca­pi­tal.

Entre 2016 y lo que va de 2017, Corporación Financiera Alba ha vendido un 6,957% del capital de ACS. A lo largo de 2016, en varias operaciones, vendió un 4,17% del capital de la constructora de Florentino Pérez por 374,6 millones de euros, aunque en libros tenía apuntada dicha participación con un valor de 206,1 millones. Ello le permitió apuntarse una plusvalía contable de 168,5 millones, que han supuesto el 41,3% del beneficio final de Alba, que ganó 407,8 millones el año pasado.

Además, el producto de la venta fue directo a la caja y ello le ha permitido al brazo inversor de los March invertir 268,2 millones en sus nuevas apuestas, no solo sin tener que endeudarse, sino aumentando el saldo de tesorería, que acabó 2016 en 470 millones frente a los 299 millones con los que hacía cerrado 2015.

En lo que va de 2017 Alba ha seguido con el mismo planteamiento y ha vendido un 2,787% de ACS. Del precio, la propia sociedad inversora de los March declaró que el primer 2,32% le había supuesto un ingreso de 216,8 millones de euros. Fuentes financieras consultadas por Capitalmadrid señalan que dado el nivel al que tenía valorada en libros su participación en la constructora, Alba habrá logrado con esta venta unas plusvalías de unos 120 millones de euros que irán al resultado de este año.

Posteriormente se ha deshecho también de otro 0.467% de ACS hasta quedarse en una participación final inferior al 5%. Las fuentes consultadas cifran en más de 40 millones el ingreso recibido por la operación y en algo más de 20 millones la plusvalía obtenida.

Hasta ahí, la cara positiva de la reducción de su participación en ACS. Con estas ventas ya se ha asegurado una plusvalía superior a los 140 millones de euros para los resultados de 2017 y, según reconoce la propia Corporación Financiera Alba, su posición de tesorería superaba los 600 millones de euros al terminar el mes de febrero. Pero todo esto también tiene su cara negativa.

Tomando como referencia las cuentas de ACS de 2016, las ventas de participaciones de la constructora realizadas el año pasado y lo que llevamos de 2017 restará a los March algo más de 50 millones de euros en beneficios contables consolidados, así como unos 22 millones de euros de ingresos de caja por dividendos percibidos.

En total, pues, este 6,957% del capital de ACS que Alba se ha quitado de encima le va a suponer más de 70 millones de impacto anual en sus beneficios. Y por ahora no tiene con qué suplirlos. Sus nuevas apuestas, que se centran en Parques Reunidos, Viscofán, Bolsas y Mercados (BME) y Euskaltel, en los que ha invertido 317 millones entre 2016 y lo que va de 2017 ayudan a mitigar el golpe pero no lo curan ni de lejos.

Parques Reunidos

Una de estas nuevas grandes apuestas ha sido Parques Reunidos, donde la propia Alba ha dicho que ha invertido a largo plazo. En estos momentos tiene un 14,83% de la compañía, adquirido en los últimos 14 meses, que le ha costado 176 millones de euros.

Con las cifras actuales, esta inversión le proporciona a Alba 11 millones de euros en beneficios por consolidación de empresas participadas y otros 3 millones por dividendos, calculados estos últimos con la propuesta realizada por el consejo de Parques Reunidos a la Junta General. Estos 14 millones le suponen a Alba una rentabilidad de casi el 8%, cifra nada despreciable en estos tiempos de tipos bajos, pero que se quedan muy lejos de los más de 70 millones que le daban sus particiones vendidas en ACS.

Otra de las apuestas es Viscofan, donde Alba ha comprado un 4,16% adicional (ya tiene el 11,02%) en 2016, por 93 millones de euros. Esta nueva participación le reporta, con cifras de 2016, un incremento de beneficio por consolidación de participadas de 5,2 millones y un aumento del dividendo de 1,6 millones.

En total, casi 7 millones que suponen una importante rentabilidad (un 7,5% anual) pero que es difícil que se repita, ya que los beneficios de Viscofan de 2016 son calificados de “históricos” por la propia Alba y el dividendo contiene un pago extraordinario realizado el pasado año.

Bolsas y Mercados (BME) ha sido otra de las apuestas de Alaba en 2016, año en el que dedicó 35 millones a aumentar su participación en un 1,49% hasta llegar al 12,06%. Esta nueva inversión le supone 1,7 millones en dividendos extras y 2,4 millones en beneficio contable consolidado. En total, 4,1 millones que suponen una rentabilidad de más del 11%, nada despreciable, pero que tampoco tapona el agujero dejado por las desinversiones en ACS.

Con todas estas nuevas inversiones, Corporación Financiera Alba cumple sobradamente con el guión de obtener rentabilidades muy por encima del mercado, al menos por ahora, pero habrá que ver si en los próximos meses se deshace de más acciones de ACS.

**Plusvalías latentes""

La constructora de Florentino Pérez le da todavía una importante fuente de plusvalías latentes, ya que, según las fuentes consultadas, aún conserva, después de las ventas realizadas en 2017 cerca de 200 millones de diferencia a su favor entre el precio en Bolsa y el valor en libros. Esto hace que esa participación sea de una gran importancia para asegurar beneficios futuros de la Corporación, ya que este 2017 ya se ha apuntado una buena cantidad.

Es verdad que ACS ya significa cada vez menos en la composición el valor liquidativo de Alba (el Net Asset Value) NAV, en el que la voz cantante la tiene desde hace tiempo Acerinox. También es cierto que la corporación de los March ha logrado en 2016 el beneficio que ha logrado gracias, entre otras cosas, al apunte contable de recuperación de valor de la participación en Indra, compañía que parece que remonta el vuelo.

Y también es verdad que una de sus apuestas de hace relativamente poco, su entrada en Clínica Baviera, está a punto de convertirse en historia, ya que Alba ha comenzado a contabilizar su 20% en esa cadena de medicina ocular como activo puesto a la venta.

En resumen, los más de 70 millones anuales que Alba pierde con su reducción de participación en ACS van a ser compensados en 2017 por las plusvalías logradas con sus últimas ventas. Pero para ejercicios venideros le hace falta echar un vistazo al banquillo para ver si puede seguir como está o tiene que seguir poniendo en el mercado participaciones más pequeñas de la constructora para garantizar los resultados.

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