DESDE EL PARQUET

Wall Street, dudas en los “hedge funds”

El parón de Wall Street ex­tiende la sen­sa­ción de que el mer­cado al­cista al otro lado del Atlántico llega a su fin, de mo­mento. El valor de mer­cado de las ac­ciones es­ta­dou­ni­denses ha al­can­zado los 1,5 bi­llones de dó­la­res.

Eso estaría provocando un movimiento de carácter defensivo entre los gestores.

Esta cifra histórica, de hecho, ha empezado a generar nerviosismo entre los grandes operadores del mercado. Según datos de las operaciones de compras y ventas recopilados por la agencia de análisis de Credit Suisse recopilados en las últimas semanas, la gran mayoría de los gestores de “hedge funds” se están posicionando para enfrentar un mercado bajista.

En este sentido, se está observando la venta de renta variable estadounidense, especialmente de bancos y materiales básicos, para apostar por los típicos activos refugios como el oro o por otros activos infravalorados en los últimos meses como la renta variable europea.

Este cambio de estrategia podría deberse, señalan los expertos de la entidad suiza, a una simple recogida de beneficios después de las amplias subidas acumuladas, especialmente por los valores bancarios. Conviene considerar además que aunque la Bolsa puede seguir subiendo, las valoraciones se han ‘estirado’ en tal magnitud que este tipo de inversores se empiezan a sentir realmente incómodos. Factores que estarían justificando la adopción de una estrategia más defensiva con el fin de protegerse ante una venta repentina. En concreto, los cálculos de Credit Suisse apuntan a que los “hedge funds” han reducido su exposición neta al sector financiero norteamericano en un 15%, mientras que en los periodos previos a la subida de tipos de 2015 y de 2016, el dinero inteligente hizo precisamente lo contrario: comprar banca.

Otra de las claves detectadas por Credit Suisse es que la industria también ha dado la espalda a las compañías de consumo discrecional en los primeros meses del año. Lo cual, en su opinión, evidencia el escepticismo general sobre que la recuperación económica se traslade al bolsillo del consumidor. Es decir, la industria solo ve posible ese ‘trasvase’ de la mejora macro a la economía real a través de la política fiscal. Un proceso que, a juzgar por lo acontecido hasta ahora, será notablemente lento.

En este sentido, sectores como las telecomunicaciones o las “utilities”, así como las compañías de distribución o de autopistas, están cogiendo nuevos bríos. En casa, compañías como Telefónica, cellnex, la propia Abertis o REE, ofrecen márgenes razonables de rentabilidad, especialmente vía dividendo, en sectores que suelen comportarse mejor que el conjunto del mercado en períodos de intensa volatilidad.

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