La ho­te­lera puede crecer a un ritmo de más de un 12% por la me­jora de la ac­ti­vidad macro y del tu­rismo

Meliá se reserva un futuro prometedor al calor de más inversión y menos deuda

La com­pañía re­cor­tará en más de un 10% su apa­lan­ca­miento, pese a abordar nuevas in­ver­siones

Melia Hotels
Melia Hotels

Meliá no se da nin­gunas va­ca­ciones en tér­minos fi­nan­cie­ros. Más bien todo lo con­tra­rio. Si en 2016 ya re­flejó unas ga­nan­cias netas que as­cen­dieron a los 100,7 mi­llones de eu­ros, más del doble que el año an­te­rior, para este ejer­cicio las pers­pec­tivas le otorgan más margen de me­jora. Todo ello de­bido a un au­mento en todas sus par­ti­das, prin­ci­pal­mente en sus in­gre­sos, y a la eje­cu­ción de su plan es­tra­té­gico, que tam­bién está en­fo­cado a la re­duc­ción de la deuda.

La velocidad de crucero que alcanzan la actividad económica en general y la turística, en particular serán las claves de su evolución positiva. El pasado año, desde su inicio hasta su conclusión, se alcanzó la cifra récord en España de 71 millones de visitantes, lo cual provocó que las empresas relacionadas con el sector facturaran de media un 84,9% más que el año anterior, según datos publicados por Exceltur.

De entre ellas, una de las que efectivamente el pasado ejercicio sacó partido fue Meliá Hotels, que sin duda por volumen de ventas es la firma de la industria hotelera de mayor relevancia del país. En su caso, incrementó sus ingresos más de un 4%, hasta los 1.805,5 millones de euros, en relación al 2015. Aunque esa tendencia que ha plasmado, sobre todo representada por el avance de su beneficio y por el crecimiento de su negocio digital –más de un 30% este último –, sirve como referencia para las estimaciones que se manejan para el 2017.

La empresa aglutina varios factores a favor con las que puede mantener esa línea de ingresos. El fundamental viene por la mejora de la actividad económica y turística en particular. Según estimaciones del gobierno, el PIB avanzará este año a un ritmo de entorno al 2,5%. Dentro de ese porcentaje la creciente demanda turística será uno de los pilares fundamentales de este ciclo expansivo, por lo que se prevé que este sector y las empresas enmarcadas en el mismo sean los que sigan tirando del carro. Como siempre, la estacionalidad juega sus cartas.

El aumento turismo como punta de lanza

En 2016 la actividad turística en España cerró con un repunte del 4,9%, pero según cifras de la Alianza para la Excelencia Turística, este año podría producirse un avance sobre la base del pasado ejercicio del 3,2%. Esto sería un viento de cola para Meliá cuya exposición al territorio español sigue siendo alrededor del 50% del total de su negocio, pese a que en los últimos años se ha expandido en América –más de un 35% de su facturación procede de ahí– y en EMEA (Europa, Oriente Medio y África) –el resto–.

Con estas previsiones la hotelera cuenta con catalizadores importantes para mantener la senda iniciada en 2016. Los datos del consenso de mercado se inclinan hacia un crecimiento de su resultado neto de doble dígito. Así, para este ejercicio su beneficio neto podría aumentar en torno al 12%, hasta los 114 millones de euros desde los 100,7 millones de euros registrados en 2016. En la misma línea también sus ingresos, que subirían sobre el 7,7% y estarían cerca de tocar los 2.000 millones de euros, lo cual sería un récord absoluto para la firma.

Según comentan fuentes del sector turístico, Meliá se encuentra en una buena posición de cara a este año y al futuro más inmediato porque consolidaría sus cuentas “sobre unos ingresos crecientes año a año”, mediante una clara apuesta por el territorio nacional, y también por una expansión internacional con aperturas de hoteles “a lo largo del mundo”. Por eso, su plan de inversiones resulta “fundamental para mantener esta línea sólida al haber pasado del medio centenar de millones de euros de beneficio a más de 100 millones”.

Más aperturas

Por eso, el grupo tiene en sus intenciones en este 2017 abrir 23 nuevos establecimientos. Esto supone hasta seis más que en el último año. Lo cual pone de manifiesto que la compañía pone el énfasis en aumentar sus ventas –particularmente mediante el aumento de los ingresos por habitación, cuya previsión es seguir el crecimiento a doble dígito – para seguir incrementando el ebitda en los números en los que se encuentra en la actualidad.

Las dudas pesan sobre si el aumento de la inversión puede suponer un obstáculo para la reducción de la deuda que Meliá lleva haciendo en los últimos años. Y es que desde el año 2013 a menos de la mitad (el 53,6%). Pero según las métricas en las que se debiera mover con estos pronósticos, la empresa recortaría su deuda este año hasta un 10,5% más, hasta situarla por debajo de los 500 millones de euros –en los 485 millones, aproximadamente–.

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