Monitor del Seguro

Más com­pe­ten­cia, pre­cios más ba­jos, costes sa­ni­ta­rios más al­tos…

El complejo y desafiante futuro del seguro de Salud

El sector busca nuevos ni­chos de ne­gocio para crecer en un en­torno in­cierto

Mapfre
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El cre­ci­miento del mer­cado de se­guros de No Vida en 2016 fue el mayor de los úl­timos ejer­ci­cios, du­pli­cando el de 2015, un 4,7% de avance frente a un 2,1%. Se con­so­lida el cambio de ciclo tras el de­cre­ci­miento medio re­gis­trado en 2008, desde el inicio de la cri­sis. El cambio lo ha im­pul­sado la me­jora del con­sumo pri­vado y la re­duc­ción del des­em­pleo. De este con­texto se ha be­ne­fi­ciado el ramo de Salud, que fac­turó en 2016 más de 7.300 mi­llones de eu­ros, un 5% más, su­perando la media de cre­ci­miento del ramo desde el inicio de la crisis (3,4%).

“Aunque la evolución del seguro de Salud viene siendo muy regular contemplada en una serie histórica, 2016 ha sido especialmente importante para el ramo, por lo que supone de corrección clara de la senda de debilitamiento de la evolución porcentual que se había experimentado con la crisis económica y el consiguiente deterioro de la renta de los hogares”, comentaba recientemente la presidenta de Unespa, Pilar González de Frutos. A lo largo del ejercicio se superaron los 11 millones de asegurados, por lo que gran parte del aumento de la facturación es imputable al crecimiento del negocio. Su peso entre los seguros generales se ha incrementado hasta alcanzar el 23,6% del total del mercado de No Vida.

Esta es la situación de partida, pero cómo evolucionará el ramo en 2017. Las tendencias las marcarán varios factores, según adelantaba en unas jornadas el consejero-director general de SegurCaixa Adeslas, Javier Murillo: la oferta de productos en busca de nuevos segmentos de clientes, la presión al alza de los costes de la prestación sanitaria, los nuevos conciertos de funcionarios, y la fuerte competencia entre operadores. Competencia entre los que ya están, y entre estos y los que vendrán. Hace prácticamente una semana Miguel Ángel Merino, consejero delegado de Línea Directa Aseguradora, anunció que en el segundo semestre de este mismo año la compañía comenzará a vender seguros de Salud. Y aunque no quiso dar pistas a la competencia, sí que advirtió que irrumpirá en el mercado con un producto distinto, competitivo y que “transformará el ramo de Salud”. Al líder del ramo, SegurCaixa Adeslas, no le preocupa. Un día después de este anuncio, Javier Mira, presidente ejecutivo de la compañía, daba la bienvenida al mercado a Línea Directa en la presentación de sus resultados: “La competencia es sana, obliga a todas las compañías a ser eficientes”.

Parece lógico que a SegurCaixa Adeslas, con una cuota de mercado en Salud del 28,5%, no le inquiete. El competidor más cercano, ni se le acerca, con una cuota del 15,7%. Pero en este ramo operan muchas compañías. En concreto, según las últimas estadísticas publicadas por la Dirección General de Seguros y Fondos de Pensiones (DGSFP), a finales de 2015 había 95 entidades. Muchas aseguradoras, y también mucha concentración. Las cinco primeras firmas acaparan el 72% del mercado.

Más competencia significa más presión sobre unos precios que ya están a la baja. Según algunos cálculos, la prima media del seguro de Salud se redujo en 2016 un 14,4%. Y primas más baratas supone un aumento del riesgo de que se acaben deteriorando las prestaciones que reciben los clientes, que el año pasado sumaron 5.752 millones, con un crecimiento del 3,06%; y de que sufran las cuentas de las entidades menos sólidas o más pequeñas que, como se ve son muchas.

Donde se está concentrando el mayor número de operadores en búsqueda de crecimiento es en el segmento de colectivos. Según las últimas estadísticas de ICEA, a finales de septiembre de 2016 los seguros colectivos de Salud doblaron en crecimiento a los individuales: los seguros colectivos crecieron un 8,6% en primas frente a un crecimiento del 3% de los seguros individuales. Esta evolución tiene varias explicaciones, entre ellas, la supresión de los incentivos fiscales para la contratación individual, y la buena valoración que los empleados tienen de este seguro, ya sea como parte de su remuneración o bien como beneficio social. A mediados del pasado año, algunos de los principales operadores del ramo ya alertaban de la aparición de cierta tensión en los precios debido al proceso de colectivización del ramo. Entre otros motivos por la mayor capacidad de negociación que tienen las empresas.

La reducción de los precios por la mayor competencia tendrá que lidiar con otra de las tendencias comentadas para 2017: el avance de los costes asistenciales derivado de la aplicación de las nuevas tecnologías médicas y el aumento de la edad de los asegurados por el envejecimiento de la población. José María García, director de Human Capital & Benefits de Willis Towers Watson, señala que el aumento de los costes médicos continúa siendo un problema importante para las aseguradoras de Salud de todo el mundo, pero “en las españolas el crecimiento de este coste ha sido 8 puntos porcentuales menos que la medio mundial. Esto puede ser debido, entre otras razones, a la fuerte competencia entre las aseguradoras por este tipo de negocios”.

Este es el contexto en el que se está moviendo el seguro de Salud, un ramo que en 2016 ganó 494 millones, un 8,4% más. El futuro es desafiante, con más actores en el mercado, más presión sobre los precios, un incremento de los costes médicos, un también cada vez mayor uso de la póliza por parte de los asegurados… Para hacer frente a estos retos hay que seguir creciendo. Lo comentaba en la presentación de resultados Antonio Huertas, presidente de Mapfre, aseguradora que entró tarde en el ramo y que, por tanto, todavía se encuentra lejos de las principales compañías que operan en él, pero que poco a poco se va haciendo un hueco: “La rentabilidad es buena, y tenemos que seguir creciendo para que los costes no aumenten a la misma velocidad que los ingresos”.

Para crecer hay que atraer clientes. En ello está el sector, incrementando coberturas, muchas de ellas centradas en la prevención; y buscando nuevos segmentos de negocio. Recientemente se han podido ver en el mercado seguros especializados en personas con diabetes, en estudiantes extranjeros, en gimnastas, en mujeres, en autónomos, en mayores de 60 años, productos exclusivos solo para consultas y urgencias…

En definitiva, se trata de un ramo complejo y atractivo, con retos por delante, pero también un brillante futuro. Así al menos lo cree que Javier Murillo: “El sector ha sido capaz de ofrecer productos y servicios a una población que ha mostrado gran sensibilidad a este tipo de prestaciones relacionadas con la salud y dispuesta a pagar por su aseguramiento”. Recuerda que el sector ha pasado la crisis con nota, y ahora con la recuperación crece con más vigor: “Es un ramo con un magnífico presente y un futuro por delante”.

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