La ac­ción no des­agrada a los ana­lis­tas, pero se queda re­za­gada del Ibex y de sus com­pe­ti­dores

ACS se bloquea en bolsa por la huida de accionistas históricos

Los ac­cio­nistas de re­fe­rencia de la cons­truc­tora de Florentino Pérez huyen como si la con­fianza fal­tara

Florentino Pérez, presidente de ACS
Florentino Pérez, presidente de ACS

El tiempo se ha pa­rado para ACS en bolsa. Mientras el Ibex 35 pone la proa hacia los 10.000 pun­tos, la ac­ción del grupo cons­tructor y de ser­vi­cios no puede se­guir el ritmo ni de las ma­yores em­presas del mer­cado ni sus com­pe­ti­dores di­rectos como Ferrovial y Acciona. La ra­zón, las ventas es­pe­radas de Corporación Financiera Alba y de Iberostar que han puesto un tapón a la co­ti­za­ción, que en lo que va de 2017 se mueve con muy pocas va­ria­ciones entre los 28 y los 30 eu­ros.

“Ahora mismo, no hay otra empresa sobre la que más pese el riesgo de salida de papel por parte de sus accionistas de referencia. No es que ACS no guste a muchos fondos, es que hay un temor justificado a que la acción no reaccione por el papel que ya hay en el mercado y por el que puede venir”, señalan en un ‘broker’ nacional que recuerda que el grupo que preside Florentino Pérez es una de las poquísimas empresas del Ibex que no cuentan con recomendaciones de venta entre las grandes firmas de análisis, que asignan al valor un precio objetivo casi un 10% superior al actual.

Efectivamente, ACS está bajo presión. Este mes, Corporación Financiera Alba ha acelerado sus ventas en la compañía y la familia March ha reducido su participación en el grupo que preside Florentino Pérez otro 0,5% hasta el 4,7%. Fuentes bursátiles aseguran que las ventas siguen por encima de los 30 euros por acción, lo que explicaría las dificultades de ACS para subirse con la máxima intensidad al carro alcista de la bolsa española.

En el mercado reconocen la preocupación de los inversores por el ritmo de salida de Alba del capital de ACS. Los March, que llegaron a tener el 22% del capital de ACS y se convirtieron en el gran aliado del también presidente del Real Madrid, ahora cada vez más cerca de completar su adiós en un proceso por el que sin prisa pero sin pausa se han desprendido ya de cerca del 10% de sus acciones en los últimos 15 meses.

“Son muchas acciones la que ha soltado y aún tiene que soltar Alba. El impacto es alto, como demuestra que el valor apenas ha reaccionado a unos resultados de 2016 muy razonables y al anuncio de que la compañía va a revisar su política de retribución al accionista, incluido el dividendo en acciones. Son buenas noticias para los accionistas que sin embargo la cotización no acaba de recoger”, señalan en fuentes bursátiles que recuerdan como Ferrovial está más que triplicando la subida en Bolsa de ACS (en torno al 2%) este año y Acciona la dobla.

Pero los March no son el único foco de preocupación para una compañía que no puede mantener en 2017 el ritmo alcista de doble dígito de los dos trimestres anteriores. Todos los ojos están pendientes también del propietario de Iberostar, Miguel Fluxá. Desde que dejó el consejo de ACS para mover sus acciones en el grupo con más libertad, el mercado da por hecho que la venta de su 5% del capital es solo cuestión de tiempo.

Su paquete de acciones, valorado a precios de mercado en unos 470 millones de euros, es una nueva espada de Damocles para la cotización de la constructora, en la que Florentino Pérez se queda como accionista mayoritario muy destacado con una participación del 12,6%, seguido por Alberto Cortina y Alberto Alcocer, dueños de algo más del 6% de las acciones. A la espera de acontecimientos, ACS espera su momento en Bolsa, Cuenta con el favor de los analistas, pero dos de sus accionistas de referencia se han convertido en un gran tapón para la cotización. ¿Hasta cuándo?

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