La operación afecta poco a los ratios de capital y se compensa con la emisión de deuda

CaixaBank toma mando en plaza en Portugal tras hacerse con el 84,51% del BPI

Pone a Ulrich como presidente y remodela todo el consejo de administración

Jordi Gual y Gonzalo Gortázar, CaixaBank.
Jordi Gual y Gonzalo Gortázar, CaixaBank.

La operación de toma de control por parte de CaixaBank del portugués BPI ha costado casi sudor y lágrimas. Su oferta de adquisición se lanzó aún bajo la presidencia de Isidro Fainé y ha cuajado ya con Jordi Gual como presidente del grupo bancario español. Al final, CaixaBank se hace con el 84,51% del capital del banco luso, tras la aceptación de un 39% del capital que aún no controlaba. La adquisición apenas tendrá efectos en las ratios de solvencia y supone un desembolso de 645 millones de euros.

CaixaBank ya puede co­menzar a enar­bolar la ban­dera como el primer banco de la Península Ibérica con el cierre de su oferta pú­blica de ad­qui­si­ción (OPA) para ha­cerse con el con­trol de Banco Portugués de Inversiones (BPI). Tras las tensas ne­go­cia­ciones con los ac­cio­nistas an­go­leños, el banco ahora pre­si­dido por Jordi Gual logra sacar ade­lante su gran ope­ra­ción in­ter­na­cional ini­ciada bajo la pre­si­dencia de Isidro Fainé.

Al fi­nal, el grupo es­pañol ha lo­grado la ad­he­sión a su oferta de un 39,01% del ca­pital del banco por­tu­gués, lo que le con­fiere un par­ti­ci­pa­ción del 84,51% frente al 45,5% que hasta el mo­mento con­tro­laba aunque no con todos los de­re­chos de voto re­co­no­cidos por parte del resto de ac­cio­nis­tas.

La ope­ra­ción tendrá en un prin­cipio un efecto ne­ga­tivo en los ra­tios de sol­vencia de Caixabank. La ratio Common Equity Tier 1 (CET1) pha­se-in se re­du­ciría pro-­forma a un 12% al cierre del pa­sado ejer­ci­cio, cuando en la pre­sen­ta­ción de las cuentas anuales al­can­zaba un hol­gado 13,2%.

En el es­ce­nario fully loa­ded, es decir con todos los re­qui­sitos de una Basilea III ahora bajo cues­tión por la ad­mi­nis­tra­ción de Donald Trump, el CET 1 que­daría en el 11,2%, frente al 12,4% anun­ciado la se­mana pa­sada por el grupo pre­si­dido por Gual y ges­tio­nado por Gonzalo Gortázar como con­se­jero de­le­gado.

No obs­tante, desde CaixaBank pre­cisan que el im­pacto real sobre sus ra­tios de sol­vencia sería prác­ti­ca­mente nulo gra­cias a los 1.000 mi­llones de euros emi­tidos esta misma se­mana en deuda su­bor­di­nada a 10 años. Con dicha emi­sión, las ra­tios pro-­forma se si­tua­rían en el 15,4% en el es­ce­nario pha­se-in y en el 14,7% fully loa­ded. Es de­cir, según la en­ti­dad, son unos ni­veles de ca­pital en línea "con los ob­je­tivos re­vi­sados de su Plan Estratégico".

Control total

La re­la­ción de CaixaBank y BPI se re­monta hasta 1995. El lan­za­miento de una OPA sobre el banco luso su­pone un cambio en la po­lí­tica de ex­pan­sión in­ter­na­cional del grupo, ya que hasta el mo­mento se había li­mi­tado a par­ti­ci­pa­ciones sig­ni­fi­ca­tivas pero sin con­trol total sobre los bancos in­ter­na­cio­nales que par­ti­cipa.

La nueva es­tra­tegia ya se in­tentó en fe­brero de 2015, pero la junta de BPI re­chazó eli­minar el blin­daje en los de­re­chos de voto. La mayor opo­si­ción era la ejer­cida por la em­pre­saria an­go­leña Isabel Dos Santos, que con­tro­laba un 18,6% del banco por­tu­gués.

Al fi­nal, la ten­sión se des­blo­queó hace unos meses a cambio de que Dos Santos se que­dara con el con­trol del banco an­go­leño BFA a cambio de una abs­ten­ción para que CaixaBank pu­diera ha­cerse con el con­trol casi efec­tivo de la to­ta­lidad de BPI.

Muchos pe­rio­distas por­tu­gueses des­pla­zados hace una se­mana a Barcelona, para la pre­sen­ta­ción de los re­sul­tados anua­les, pre­gun­taron sobre las planes de CaixaBank sobre el ac­tual equipo ges­tor. En un co­mu­ni­cado, el banco es­pañol pre­cisa que pro­pondrá al nuevo con­sejo de ad­mi­nis­tra­ción la re­or­ga­ni­za­ción de la co­mi­sión eje­cu­tiva.

El con­se­jero de­le­gado de CaixaBank, Gonzalo Gortázar, pidió tiempo hasta esta se­mana para poder con­cretar algo más lo pla­nes, una vez ce­rrada la ope­ra­ción. El con­sejo pro­pondrá ahora, en la pró­xima Junta de Accionistas, que Fernando Ulrich pase a pre­sidir el con­sejo de ad­mi­nis­tra­ción en sus­ti­tu­ción de Artur Santos Silva, que pa­saría a estar con­si­de­rado como pre­si­dente ho­no­ra­rio.

Pablo Forero será el nuevo con­se­jero de­le­gado de BPI y tendrá el cargo de vi­ce­pre­si­dente. Hasta el mo­mento, es di­rector ge­neral del banco es­pañol. Este di­rec­tivo es uno de los grandes hom­bres de con­fianza del equipo que Gonzalo Gortázar se forjó cuando asumió las riendas eje­cu­tivas del grupo.

"La com­po­si­ción de­fi­ni­tiva del con­sejo de ad­mi­nis­tra­ción se com­ple­tará en una pro­puesta de­fi­ni­tiva que se pre­sen­tará opor­tu­na­mente a la Junta General de Accionistas", pre­vista para el pró­ximo 26 de abril según un co­mu­ni­cado ofi­cial de CaixaBank.

Artículos relacionados