Los bancos sólo prestan a las grandes em­presas por el re­du­cido riesgo que su­ponen y el menor con­sumo de ca­pital

Ni hipotecas ni pymes: el crédito bancario no llega

Pequeñas y me­dianas em­presas lu­chan por re­cu­perar 100.000 mi­llones de prés­tamos

Pymes
Pymes agobiadas.

David y Goliath exis­ten. La co­yun­tura en los mer­cados del di­nero ha de­jado a las grandes em­pre­sas, las que co­ti­zan, como va­lores más lí­quidos en la Bolsa como los gi­gantes del cré­dito. El di­nero fluye sin pro­blema para ellas, que han ex­pul­sado a pymes de los cir­cuitos del di­nero. En los úl­timos ocho años, la banca ha re­du­cido en 100.000 mi­llones la fi­nan­cia­ción a las py­mes. Instituciones no ban­ca­rias pe­lean por este pas­tel. Tampoco hay di­nero para hi­po­te­cas, como con­se­cuencia de los pro­blemas de­ri­vados de las cláu­sulas suelo.

La bajada de los tipos de interés y la política de inyección masiva de dinero liderada por el Banco Central Europeo (BCE) ha conducido a las entidades financieras a volcar una parte importante de los fondos sobre el tapete hacia una financiación masiva de la deuda pública. La La interesante rentabilidad que ofrecen y una financiación casi gratuita han permitido que los estados, entre ellos España, hayan podido financiar su déficit sin ningún tipo de problema en la colocación de bonos y obligaciones.

El resto del dinero nuevo ha ido a parar hacia las grandes empresas, las que ponderan en el índice selectivo bursátil Ibex 35. Financiar a estas empresas entraña un riesgo muy bajo, mientras que la propia solvencia de estas compañías obliga a realizar unas menores provisiones para estos créditos.

Las grandes perjudicadas han sido las pequeñas y medianas empresas. Desde el año 2008, cuando se produjo el hundimiento de Lehman Brothers, el crédito de la banca a las empresas se ha reducido nada menos que en 400.000 millones de euros. La peor parte se la llevaron las sociedades inmobiliarias, que han visto reducir su financiación en 300.000 millones de euros, hasta la tercera parte que antes de la crisis.

Castigo a pymes

La financiación a las pymes no inmobiliarias se ha reducido en más de cien mil millones de euros, hasta los 450.000 millones. Una caída de casi un 20%. El problema es que en la situación actual, el dinero sólo fluye en dos direcciones, hacia la deuda pública y hacia las grandes empresas.

Este déficit de financiación ha abierto una ventana de oportunidad para empresas que han visto en las pymes un mercado muy apetitoso, por los elevados rendimientos que aporta el endeudamiento de empresas con un riesgo de inversión más bajo que las grandes empresas.

Un hueco de cien mil millones de euros que ha desatado una guerra sin cuartel entre fondos de inversión o de capital riesgo y a una novedosa modalidad de captación de fondos importada del mercado anglosajón, denominada direct lending, o préstamos directos a empresas por parte de fondos de inversión.

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