El ahorro de costes atrae a la banca es­pañola, con grandes pro­blemas de ren­ta­bi­lidad

La banca riza el rizo: nacen las sucursales sin empleados

Bank of America inicia la era de las ofi­cinas aten­didas por vi­deo­con­fe­rencia

sucursales bancarias
Sucursales bancarias tradicionales.

El em­pleado tra­di­cional de banca ha en­trado en la UCI y tiene los días con­ta­dos. Bank of America (BoA) ha puesto en marcha una nueva era en la bús­queda de una mayor efi­ciencia y ren­ta­bi­lidad del ne­gocio ban­ca­rio. La en­tidad es­ta­dou­ni­dense, una de los ma­yores del mundo, acaba de abrir en un mes tres ofi­cinas cuya prin­cipal ca­rac­te­rís­tica es que no tienen per­so­nal, porque la labor de ase­so­ra­miento se rea­liza a través de vi­deo­con­fe­ren­cia. Una va­riante del ca­jero au­to­má­tico pero más hu­mano.

Este nuevo esquema de sucursales podría aplicarse en España, donde las entidades afrontan llevan años afrontando serios problemas de rentabilidad, a través de la reducción de costes.

El BoA ha abierto estas tres sucursales en Minneapolis y Denver. Se trata de espacios reducidos, pero muy alejados de lo que representa un simple cajero automático para extraer e ingresar dinero. Estas sucursales están preparadas para la comercialización de productos tan bancarios como los préstamos hipotecarios, las tarjetas de crédito o los créditos preconcedidos.

En caso de que el cliente necesite asesoramiento, un empleado de una oficina física, en cualquier parte del país, le atenderá a través de videoconferencia.

Esta dinámica mejora, además, las ratios de rentabilidad de las oficinas que prestan sus servicios a las propias sucursales sin personal. Y abre unas posibilidades enormes al sector que, por desgracia tienen su contrapartida en la reducción del tamaño del sector. En el último año, el BoA ha cerrado 150 sucursales 150 sucursales y 300 desde 20110. El BoA prevé abrir entre 50 y 60 de estas sucursales sin empleados.

Amplia red, poca rentabilidad

El Fondo Monetario Internacional (FMI) recogía en su último análisis de la economía española que la banca española debía mejorar su rentabilidad, dado que su red de sucursales en la más amplía entre los países de la Unión Europea. “La rentabilidad de los bancos en España se encuentra muy por debajo del nivel previo a la crisis, con una rentabilidad sobre el patrimonio inferior al coste del capital”, señalaba el organismo.

Una percepción que contrasta con el último análisis de la Autoridad Bancaria Europea (EBA), que establecía unos niveles del 7,1% a la rentabilidad sobre recursos propios de la banca cde nuestro país, en el tercer trimestre del pasado año. La cifra supone un alza de tres décimas sobre el periodo anterior y es superior al 5,4% que adjudica este organismo al resto de entidades de la Unión Europea.

En cualquier caso, las entidades españolas se encuentran sometidas a fuertes presiones sobre su negocio. Unos tipos de interés muy bajos o negativos que reducen la rentabilidad de su negocio tradicional, un periodo de fuerte regulación, que obliga a una importante asignación de recursos y la digestión de la crisis inmobiliaria, porque aún mantienen activos tóxicos por importe de 350.000 millones de euros de los que se tienen que deshacer. El pasado año se cerraron 2.000 oficinas bancarias.

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