Fundamental que no le afecte una guerra de di­visas o una mayor de­pre­cia­ción

Gas Natural Fenosa confía en Latinoamérica para optimizar resultados

Se es­pera una me­jora en todas sus di­vi­siones salvo la de elec­tri­cidad en España

Isidre Fainé.
Isidre Fainé.

Gas Natural Fenosa, que pre­side Isidro Fainé y cuyo CEO es Rafael Villaseca, está en pro­ceso de im­ple­men­ta­ción de su plan es­tra­té­gico. Después de unos re­sul­tados en 2016 en los que re­cibió un im­pacto ne­ga­tivo por el efecto di­visa de países la­ti­noa­me­ri­canos donde opera, al ganar un 10,3% me­nos, ahora pone én­fasis en en­de­rezar la si­tua­ción. No obs­tante, las pre­vi­siones de los ana­lis­tas, con las que la em­presa man­tuvo una re­ciente reunión con mo­tivo de la pre­sen­ta­ción de los re­sul­ta­dos, son muy op­ti­mis­tas.

Como las actuaciones impredecibles de Donald Trump al frente de Estados Unidos juegan en su contra, las firmas de análisis se mantienen neutrales sobre el comportamiento que puede desarrollar la compañía en los mercados. Gran porcentaje de sus aspiraciones parten de los emergentes.

Gas Natural tiene un objetivo en mente: cumplir con su agenda estratégica que puso en marcha el pasado año y cuyo fin está establecido para 2020. Dentro de ese plan había un factor determinante para garantizarse esas líneas de crecimiento esperado. Ese punto pasaba por un “impulso de los mercados emergentes”, cuya demanda energética se prevé que se incremente a un ritmo medio del 1,8% hasta el año 2030. Algo que aún no ha dado los réditos esperados.

La compañía española tiene muchos deberes pendientes para terminar alcanzando sus metas tal y como se pudo observar en su última presentación de resultados. En las últimas cuentas publicadas se observó cómo su Ebitda se redujo un 5,6% en comparación con 2015 y cómo sus ganancias cayeron a 23.184 millones de euros. Todo ello provocado por el descenso de los precios “de las materias primas” en comparación con los registrados un año atrás.

La empresa se vio claramente afectada por el entorno, especialmente con la contribución del de la comercialización de gas, que supone alrededor de un 36% de su negocio, su primera partida. Además, jugó en su contra la depreciación importante de las divisas latinoamericanas frente al euro, cuyo impacto en el Ebitda ascendió hasta 112 millones. Principalmente, de su facturación en México y Colombia.

Pero con estas cifras como telón de fondo, en 2017 puede revertir esa tendencia, aunque hay varios factores con los que debe lidiar. En efecto, el gran peso de los emergentes en su balance obliga a que dichas regiones tengan un impacto positivo en volumen de ingresos. En concreto, Argentina, Brasil, Colombia, México y Chile, donde en algunos de ellos, como el caso del país carioca, prevén que puede aumentar hasta un 82% más sus clientes potenciales.

Tanto es así que en la mayoría de las regiones latinoamericanas en las que opera tiene la capacidad de penetrar un 70% más de lo que lo hace hasta la fecha. Únicamente en Colombia, según las previsiones de la gasística en su último plan quinquenal, tendría la posibilidad de penetrar un 5% sobre los números registrados en 2016. No así en el resto de regiones, lo cual le generaría grandes posibilidades de cara a los años que están por venir. En especial al próximo lustro.

Ese crecimiento que se estima para estos países emergentes en los cinco años venideros tiene que llegar acompañado de una estabilización en las commodities y en sus divisas locales con respecto a la moneda europea.

En este sentido, fuentes del mercado consultadas sostienen que “en un principio se espera más tranquilidad en las divisas emergentes así como en sus economías” mientras que Estados Unidos “no incremente los tipos de interés de una manera desmesurada” y siempre y cuando Donald Trump “no desate esa guerra comercial que tanto se teme ahora mismo en los mercados”.

Sea como fuere, ante un escenario normal y con un incremento en las estimaciones de PIB de las economías de los países latinoamericanos, del 1,5% en 2017 y del 2,1% en 2018, Gas Natural podría tener un impacto en sus números. Por eso, se prevé un aumento positivo en su resultado neto, según datos del consenso, con un crecimiento del 4,5% para este año y del 5,2% para el año que viene.

Siguiendo esta línea, el equipo de análisis de Renta 4, explicaba en un reciente informe que valoran positivamente “el incremento de inversiones en negocios regulados con buenas perspectivas de crecimiento (principalmente actividades reguladas), con mejora esperada en todas las divisiones salvo en electricidad en España”, cuyo negocio estará afectado por el repunte esperado “en los precios del pool”.

Considerando todavía que la compañía seguirá presionada en márgenes en el negocio de gas, “será un año complicado en electricidad en España, sumado a la incertidumbre sobre la filial colombiana”, por lo que el banco de inversión opta por tener prudencia con la compañía.

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