DESDE EL PARQUET

Airbus, entre el bien y el mal

La pre­sión de EEUU para que Europa re­fuerce su com­pro­miso con la OTAN con la ame­naza de re­tirar su apor­ta­ción fi­nan­ciera ha te­nido efecto in­me­diato. Los aliados eu­ro­peos han acor­dado fuertes in­ver­siones des­ti­nadas a de­mos­trar a su aliado nor­te­ame­ri­cano que se toma en serio la de­fensa con­junta.

Eso se traducirá, entre otras cosas, en nuevas inversiones, una de ellas la compra de nuevos aviones cisterna A330 de Airbus. Una noticia muy positiva para el fabricante de aeronaves europeo que cotiza en la Bolsa española muy cerca de sus máximos absolutos.

La recuperación del sector aéreo está siendo decisiva también en la buena marcha del consorcio europeo. En este camino de rosas, sin embargo, están apareciendo algunas espinas que el grupo debe resolver de forma inmediata. Una de estas espinas es la demanda interpuesta en Austria por el ministro de Defensa Nacional y Deportes tras analizar un informe sobre presuntas acciones fraudulentas y deshonestas de la compañía que llevaron al país a comprar el avión de combate Eurofighter de dos motores en 2003.

Los hechos se remontan a 2002 cuando Airbus, denominada entonces European Aeronautic Defence & Space, competía con vender este avión a Austria. Según el informe, las sospechas de corrupción para la firma del acuerdo se detectaron en esa misma época, pero se tuvo que esperar a 2006 para que una comisión parlamentaria en Viena identificara cadenas de pagos sospechosas relacionadas con esta operación. Posteriormente, el consorcio de Eurofighter y el Gobierno de Austria renegociaron la venta y rebajaron el pedido de aviones a 15, reduciendo el valor del contrato de 2.000 a 1.600 millones de euros.

La decisión del ministro austriaco de demandar por la vía penal a Airbus Defence and Space GmbH, una división de Airbus, y Eurofighter Jagdflugzeug GmbH, ha cogido por sorpresa a la multinacional europea. La compañía se ha limitado a señalar que no existen fundamentos en particular para estas acusaciones de mala fe y fraude, pero ha mostrado su disposición de mantener una política de apoyo activo a las autoridades en la investigación.

Más allá de noticias puntuales que puedan dañar el prestigio de la compañía y afectar al valor a corto plazo, el perfil técnico de Airbus genera cierto vértigo en el mercado. Los expertos consideran que el rebote de las últimas semanas hacia los máximos –sobre los 68 euros registrados en noviembre de 2015– no son más que cantos de sirena para atraer incautos.

Explican que la tendencia alcista del valor desde 2009 se encuentra prácticamente agotada y es previsible que inicie un proceso de corrección hacia los 62 euros en el mejor de los casos.

Sin embargo, al grupo no le faltan valedores, los analistas de Orey Financial sitúan a Airbus en su cartera de oportunidades de inversión para este año por sus buenos fundamentales y los interesantes ratios de deuda.

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