UN BANCO EN EL RETIRO

Fondos de Inversión: cómo perderse en la incertidumbre de las comisiones excesivas

Gestores de fondos ac­tivos y pa­sivos están en­fren­tados en una in­có­moda con­tienda

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Cada vez menos.

La Autoridad Europea de Valores y Mercados de­nunció el pa­sado año que cerca del 20% de los fondos de in­ver­sión que ope­raban en la UE es­taban car­gando a sus clientes unas co­mi­siones ex­ce­si­vas. La Autoridad Europea no quiso iden­ti­ficar a los pre­suntos abu­sa­do­res, pero Better Finance, un in­flu­yente in­ves­ti­gador de la trans­pa­ren­cia, sí los ha iden­ti­fi­cado.

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Una lista de 80 fondos de inversión, en la que destacan por su tamaño Schroeder, Fidelity International, JP Morgan, Henderson y Amundi, que son los cinco principales fondos de inversión a nivel mundial y que manejan miles de millones de euros.

Los expertos financieros vienen destacando que los clientes están pagando un sobreprecio por las comisiones que les cargan los gestores o inversores activos de sus carteras cuando hubiesen conseguido un rendimiento equivalente a un coste más bajo o un rendimiento equivalente pagando una comisión más baja si hubiesen confiado sus ahorros a un gestor pasivo, es decir, aquel que sencillamente sigue los índices bursátiles.

Gestores de fondos activos y pasivos están enfrentados en una incómoda contienda. Un gestor activo es aquel que busca una rentabilidad por encima de la media del mercado. El pasado año, el Índice S&P 500 tuvo una rentabilidad del 11,2%, incluidos los dividendos. Sin embargo sólo cinco fondos activos que habían apostado por grandes compañías de los EEUU batieron el récord del 12%.

La compañía de servicios financieros Greenwich señala una creciente tendencia por parte de los ahorradores en favor de los fondos de inversión pasivos; tendencia confirmada por la agencia Moody cuyo pronóstico es categórico: en 2024 los gestores pasivos de valores habrán superado las cifras de negocios de los gestores activos. Estaríamos asistiendo a una “parada darwinista”, consecuencia del alto número de gestores de alto riesgo así como sus mediocres análisis y sus elevadas comisiones.

Los fondos activos se defienden: hay nuevas oportunidades más allá de los activos líquidos, en sectores como infraestructuras, inmobiliario residencial y préstamos directos. Sectores que ofrecen una ventana de oportunidades a aquellos intérpretes capaces de ofrecer un rendimiento superior al de una cartera equilibrada 60/40 de acciones y obligaciones. Las estrategias pasivas, subrayan, acabaran siendo perdedoras porque tanto las bolsas de valores como los mercados de bonos no acaban de encontrar una senda de crecimiento.

Efectivamente, el dinero está orientándose hacia bienes raíces o permanece inmóvil en la medida en que la inflación no recorta su valor actual y los riesgos empresariales, junto al Brexit y el Neoproteccionismo de la Administración Trump no acaban de definirse.

Los ejemplos abundan. El reciente y serio contratiempo de la japonesa Toshiba después de su aventura nuclear en EEUU a través de su participación en Westinghouse le ha llevado a reconocer pérdidas por valor de 6.3 mil millones de dólares. Un desastre de tal envergadura que podría obligarle a vender su sólido y rentable negocio de microchips.

Como consecuencia de los extendidos fracasos bancarios en la UE, las empresas no financieras necesitarían disponer de unos mercados de capitales más extensos. Ahora bien, la sede y el know-how, Londres, no está disponible en la medida en que un mercado de capitales unificado precisa de un regulador único y con una autoridad indiscutible a la hora de dictar sus normas y exigir su cumplimiento. La Autoridad Europea sería ese supervisor pero las exigencias de Brexit no garantizan su aceptación ni por parte de la UE ni del RU.

Neoproteccionismo en los EEUU para debilitar las expectativas. En efecto, los republicanos del Congreso están propiciando una radical revisión del sistema fiscal. Por un lado se establecería un ajuste arancelario para las importaciones, y, por otro, los ingresos obtenidos por las exportaciones se beneficiarían de una exención fiscal. Dumping de doble dirección. Medidas de retorsión desde la UE, China o Japón; un contencioso de enormes dimensiones para la Organización Mundial del Comercio.

Grandes interrogantes para los fondos de inversión activos pero también para los proveedores de dinero. Es decir, aseguradoras, fondos soberanos o mutuales. En definitiva, incertidumbre por parte de los gestores y por parte de los ahorradores a la hora de depositar sus “ahorros”.

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