DESDE EL PARQUET

BME, riesgo y oportunidad

La liberalización del negocio de las Bolsas que arrancó en 2007, reforzada el pasado mes de abril con la reforma del sistema de compensación y liquidación, obligará a BME, el principal gestor de los mercados en España, a reinventarse si no quiere seguir perdiendo cuota de mercado.

El fin úl­timo de los nuevos cam­bios le­gis­la­tivos es mi­grar todo el sis­tema a la pla­ta­forma Target 2 Securities, la pla­ta­forma de li­qui­da­ción cen­tra­li­zada creada por el Banco Central Europeo, lo que abre las puertas de par en par a nuevos com­pe­ti­do­res.

Las pla­ta­formas ri­vales como Bats o Turquoise lo­graron en 2016 una cuota de mer­cado enre am­baas de más del 31% en la ne­go­cia­ción de los va­lores que con­forman el Ibex 35; según ci­fras de Fidessa em­presa bri­tá­nica que pro­por­ciona sis­temas de Software para operar en Bolsa. BME, por su parte, man­tuvo una cuota de mer­cado su­pe­rior al 68%, pero ya em­pieza a notar la pre­sión te­niendo en cuenta que en 2011 su su­pre­macía al­can­zaba el 98,2%.

La en­trada en vigor de la Mifid a partir de enero del pró­ximo año puede agravar aún más esta pér­dida de ne­go­cio, ya que esta di­rec­tiva pro­mueve entre los in­ter­me­dia­rios de los mer­cados de va­lores la uti­li­za­ción de las dis­tintas pla­ta­formas para fo­mentar la com­pe­tencia y la li­bertad de elec­ción.

De mo­mento, BME cuenta con la ven­taja de la li­quidez frente a los me­jores pre­cios de sus com­pe­ti­do­res, además de una di­la­tada ex­pe­riencia en el desa­rrollo de ne­go­cios. Factores que llevan a los ope­ra­dores a con­si­derar que la pér­dida de cuota de mer­cado no será de­ma­siado preo­cu­pante a medio plazo, aunque para ello BME debe dar un paso al frente y em­pezar a tomar me­didas en su desa­rrollo de ne­go­cios.

En este sen­tido, des­tacan los ex­per­tos, no­ti­cias como la ad­ju­di­ca­ción de un con­trato para la mo­der­ni­za­ción del Sistema Financiero Argelino in­dican que la com­pañía va por el buen ca­mino. El pro­yecto, que rea­li­zará en co­la­bo­ra­ción con AFI y Almis, con­siste en el aná­li­sis, di­seño e im­ple­men­ta­ción de pla­ta­formas in­for­má­ticas para la au­to­ma­ti­za­ción de los sis­temas de in­for­ma­ción de las ins­ti­tu­ciones in­ter­me­dia­rias de mer­cado . Este con­trato mues­tra, según la com­pañía, el po­ten­cial de in­no­va­ción del grupo y su ca­pa­cidad para ofrecer ase­so­ra­miento y so­lu­ciones tec­no­ló­gicas a otros paí­ses. Un valor aña­dido res­pecto a sus prin­ci­pales com­pe­ti­do­res.

Más allá del efecto po­si­tivo que puedan tener estas no­ti­cias, el valor man­tiene un suave pro­ceso de re­cu­pe­ra­ción desde los mí­nimos del año pa­sado, sobre los 20 euros por ac­ción, tras el des­plome ge­neral pro­vo­cado por el Brexit.

Una me­jora, im­pul­sado por una pro­gre­siva re­cu­pe­ra­ción de la ac­ti­vidad ne­go­cia­dora, que le ha lle­vado a su­perar de nuevo la cota de los 29 euros para si­tuarse en puertas de una im­por­tante zona de con­ges­tión sobre la psi­co­ló­gica cota de los 30 eu­ros. Un nivel di­fícil de su­perar a medio plazo si la com­pañía no en­cuentra nuevos ca­ta­li­za­dores que im­pulsen su co­ti­za­ción.

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