Monitor de Latinoamérica

El di­nero gi­rado a Latam por los in­mi­grantes se in­cre­mentó el 8% en 2016

México y Centroamérica comienzan a temer por sus remesas

La po­lí­tica Trump daña a los países más de­pen­dientes de los en­víos en su PIB

Remesas
Remesas

El temor a la po­lí­tica pro­tec­cio­nista y el dis­curso an­ti-in­mi­gra­ción que es­boza la Administración Trump en EEUU no sólo tiene visos de afectar al co­mercio y las in­ver­siones en Latinoamérica: ame­naza con asestar tam­bién un duro golpe a las re­mesas que en­vían los emi­grantes y que para mu­chas na­ciones del área, es­pe­cial­mente para México y los países de Centroamérica, cons­ti­tuyen una parte im­por­tante del PIB na­cional y un apoyo esen­cial para buena parte de la po­bla­ción más des­fa­vo­re­cida.

De momento, y a nivel global, las remesas enviadas a Latam crecieron el año pasado el 8%, a 70.000 millones de dólares, según el centro de estudios Diálogo Interamericano, que sitúa a tres países de Centroamérica, Guatemala (7.160 millones, +13,9%), El Salvador (4.576 millones, +6,8%) y Honduras (3.890 millones +6,6%), con 15.627 millones en total, como los grandes destinos de le envío de dinero de emigrantes, junto a México, (26.962 millones, +8,8%) y el mayor receptor de remesas desde EEUU; Dominicana (5.364 millones, +8,1%) y Colombia (4.857 millones). En 2016, Paraguay (21,8%), Guatemala (13,9%) y Ecuador (10,1%) registraron las mayores alzas en el envío de remesas, pero Brasil también anotó un crecimiento (8,7%, a 2.365 millones), al igual que Perú (6%). Panamá (-10,2%) y Costa Rica y Uruguay (-2,6%) fueron los únicos tres países en que bajaron.

Y desde diferentes entes internacionales se presagia ya que los envíos de dinero de los emigrantes a sus familias y países de origen desde EEUU se incrementarán de nuevo en 2017 ante la política “América Primero” que parece dispuesto a implementar el mandatario republicano. Casi 23 millones de hogares en Latam reciben remesas, con 16,6 millones procedentes de EEUU.

Así las cosas, y según Diálogo Interamericano, el BM y Alianza Américas, cabe esperar que en 2017 crezca el envío de remesas por el factor miedo, con más envíos a México y Centroamérica por las medidas de restricción migratoria y de endurecimiento de la entrada en el país y los planes para construir un muro en la frontera sur de EEUU.

Y justamente las medidas afectarían a los países con mayor dependencia de las remesas en su economía: Honduras (18% del PIB), El Salvador (16,6%); Guatemala (10,3%), Nicaragua (9,4%) y Dominicana (7,6%). Para Bolivia y Ecuador suponen el 3,7% y el 2,4% y para México el 2,3%. En Brasil, Uruguay y Argentina el peso está muy por debajo del 1%.

En el aumento global de envíos en 2016 tuvo mucho que ver la creciente incertidumbre en los últimos meses del año pasado sobre el cambio de política en Washington, la mejora económica en España (país con gran inmigración latina y que ha contribuido a un alza de las remesas destinadas a Paraguay, Ecuador o Colombia) y los avances en las remesas a través de Internet o móvil, que comienzan a competir con la banca tradicional. El estudio señala que cerca de 90.000 inmigrantes llegan desde Centroamérica a EEUU, notablemente desde Honduras, El Salvador y Guatemala, huyendo de la violencia.

En EEUU, donde el presidente Trump quiere que México pague por un muro cuyo coste se prevé de 10.000 millones, legisladores republicanos elaboran medidas para una “tarifa” en las remesas que ayude a financiar la valla. Y señalan que un impuesto del 2% a los envíos mexicanos generaría 1.000 millones al año.

Trump ha firmado ya la orden ejecutiva para la construcción del muro y se plantea crear un arancel de hasta el 20% a las importaciones mexicanas, además de amenazar con un peaje a las remesas.

Y, en los últimos días, la Policía de EEUU ha detenido a cientos de inmigrantes en nuevas redadas en seis estados. México, por su parte, ultima una reforma para blindar las remesas y el Gobierno enviará al Congreso una iniciativa que permita intervenir a la banca de desarrollo en el envío de las mismas desde EEUU.

Los expertos rebaten la idea de que los inmigrantes no aportan a EEUU, al usar beneficios sociales y enviar recursos a sus países. “Solo entre el 13% y el 15 % de los ingresos se mandan, la mayoría se queda en el país. La inmigración añade valor a la economía de EEUU”, dice Diálogo Interamericano, cuyo informe indica que las remesas a México subieron en 2016 pese a que el número de migrantes se mantuvo, debido a que más personas enviaron dinero, mientras que el alza en Centroamérica se debió al continuado flujo migratorio.

En la importancia de las remesas para México coincide también un estudio del BBVA, que asegura que en 2015 superaron ya lo que el país obtiene por exportación petrolera. El informe indica que las remesas sirven para que familias receptoras financien hasta 400.000 micro-negocios que complementan el ingreso familiar y generan empleo. Los hogares que reciben las remesas son además la parte más débil de la población azteca.

También el Instituto de Finanzas Internacionales (IIF), que juzga que México será la economía de Latam más afectada por el proteccionismo de EEUU, cree que las medidas de Trump no solo limitarán fuertemente el flujo de capitales productivos este año, sino que generarán más trabas a los flujos de remesas.

Artículos relacionados