Los an­ti­guos su­per­vi­sores de­berán jus­ti­ficar por qué des­oyeron las ad­ver­ten­cias

El caso Bankia se incendia con MAFO, Segura y Restoy imputados y varias dimisiones

La OPS, en 2011, su­pe­raba el cri­terio em­pre­sa­rial y se veía como "cuestión de Estado"

Miguel Ángel Fernandez Ordoñez
Miguel Ángel Fernandez Ordoñez

El caso Bankia entra en ebu­lli­ción y tras­ciende a las res­pon­sa­bi­li­dades de Rodrigo Rato y su equipo ges­tor. La Audiencia Nacional, en contra del cri­terio del juez ins­tructor Fernando Andreu, or­dena que se cite a de­clarar como in­ves­ti­gados (antes impu­tados) a los res­pon­sa­bles de los or­ga­nismos su­per­vi­so­res. Desde Miguel Ángel Fernández Ordóñez (MAFO) a Fernando Restoy, sub­go­ber­nador hasta hace poco más de un mes. La cues­tión es si habrá res­pon­sa­bles po­lí­ti­cos, ya que la OPS era "cuestión de Estado". Además, han di­mi­tido va­rios ins­pec­tores del Banco de España.

Las imputaciones del ex gobernador del Banco de España, Miguel Ángel Fernández Ordóñez (MAFO), del ex presidente de la Comisión Nacional del Mercado de Valores (CNMV), Julio Segura, y el vicepresidente de ese organismo y hasta hace un mes subgobernador del supervisor bancario, Fernando Restoy, amplía muy mucho el conocido como caso Bankia, que trata de determinar si la salida a bolsa de este banco fue correcta en julio de 2011.

Después de dos intentos fallidos, la sección tercera de la sala de lo Penal estima el recurso de la acusación popular ejercida por la Confederación Intersindical de Crédito (CIC) para que los máximos responsables de los organismos supervisores en su momento respondan ante las advertencias de algunos inspectores sobre el complicado salto al mercado bursátil de la mayor entidad creada por la integración de siete cajas de ahorros de muy distintas procedencias.

Todavía habrá que esperar al recorrido que tenga esta decisión en contra de los criterios del juez instructor de este caso, Fernando Andreu, contrario a la imputación o investigación de personajes tan relevantes como MAFO, Segura o Restoy, ahora en el Banco de Pagos Internacionales (BIS).

Son los tres rostros más conocidos que ahora resultan imputados o investigados. Pero junto a ellos, también se incluyen al director adjunto de supervisión del Banco de España, Pedro Comín; a los ex directores generales de Supervisión, Mariano Herrera y Jerónimo Martínez Tello; al entonces responsable de supervisión de las cajas, Pedro González, y al ex subgobernador Javier Aríztegui.

Comín, Herrera y González han presentado su renuncia a sus cargos en el Banco de España, según ha indicado el supervisor en un comunicado en el que se justifica el paso dado por estos directivos para que sus imputaciones no afecten "al desarrollo de las funciones de supervisión del Banco de España".

Esta decisión judicial se produce tan sólo unas horas después de que el actual gobernador del Banco de España, Luis María Linde, reconociera en un artículo publicado en el diario El País algunas responsabilidades de supervisión durante la crisis y la necesidad de analizar todo lo ocurrido.

La nueva postura de Linde, ya con Restoy fuera del Banco de España, contrasta muy mucho con lo argumentado durante todos estos años por su antecesor. Fernández Ordóñez ha justificado su decisión de que Bankia saliera a Bolsa y ha restado importancia a las consideraciones de los inspectores que estaban bajo sus órdenes, que advertían de graves riesgos "para accionistas, preferentistas y contribuyentes".

Responsables políticos

Tras la decisión de la Audiencia Nacional respecto a los que eran supervisores en 2011, la cuestión que planea en algunos círculos consultados es si no habrá responsabilidades políticas por la forzada salida a bolsa de Bankia en julio de 2011, que casi se produjo en el día 18 de tan nefasto recuerdo para la historia de España.

Tanto el entonces presidente del Gobierno, el socialista José Luis Rodríguez Zapatero, como su vicepresidenta económica, Elena Salgado, pusieron toda la carne en el asador para que la salida a bolsa de Bankia se hiciera bajo el principio de que se trataba de "una cuestión de Estado", como se mantenía por aquel entonces.

Ese apoyo de un gobierno socialista a un proyecto financiero capitaneado por destacados miembros del Partido Popular, como Rodrigo Rato o José Luis Olivas, resultaba de lo más chocante. Eso sí, las forzosas fusiones, tanto frías (SIP) como calientes de las entonces cajas de ahorro, trataban de atajar un problema que, al menos en público, se trataba de acallar: su inviabilidad absoluta.

Tan sólo un año después, el casi recién estrenado Gobierno de Mariano Rajoy tuvo que acometer el mayor rescate del sector financiero español. O como prefieren precisar de los bancos considerados sanos, la salvación de aquellas cajas de ahorros con graves problemas como los detectados unos años antes en la CCM que presidía el socialista Juan Pedro Hernández Moltó.

Todo el futuro discurrir del conocido como caso Bankia dependerá de lo que declaren ahora, ya como imputados o investigados, personajes como MAFO o Julio Segura (que ante algunas cuestiones podrá aludir a sus deficiencias auditivas, como hacía con las preguntas de los periodistas en el pasado).

La conclusión es que el actual equipo gestor de José Ignacio Goirigolzarri ha logrado enderezar la situación de la entidad nacionalizada, mientras que en los Tribunales aún se dirimen responsabilidades por los pecados del pasado de Bankia, entre ellos los de su salida a bolsa en el que arrastró a muchos "bankeros" sin conocimientos financieros suficientes.

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