El equipo di­rec­tivo se centra en la ge­ne­ra­ción de caja en los pró­ximos años

Telxius y O2 serán los primeros pasos para la reducción de la deuda de Telefónica

La ope­ra­dora po­dría re­ducir en más de un 10% su apa­lan­ca­miento con estas des­in­ver­siones

Álvarez Pallete
Álvarez Pallete

Telefónica avanza hacia una mayor sol­ven­cia. Los úl­timos mo­vi­mientos que se han co­no­cido así lo acre­di­tan. Entre los planes más in­me­diatos de la ope­ra­dora pa­sa­rían la co­lo­ca­ción en bolsa de en torno al 30% de O2, su fi­lial bri­tá­nica, y la venta de hasta un 49% de Telxius, su fi­lial de in­fra­es­truc­tu­ras. Sendas ope­ra­ciones po­drían dis­mi­nuir su ratio de apa­lan­ca­miento, que ahora mismo su­pera tres veces el Ebitda, y me­jorar su nivel cre­di­ti­cio. Pero sólo se­rían las pri­meros pasos en el ca­mino.

Al grupo que preside José María Álvarez-Pallete aún le resta mucha senda por recorrer. El apalancamiento de la empresa española se situaba en los nueve primeros meses del año pasado en los 49.984 millones de euros, por lo que las primeras medidas del equipo gestor pasan por la intención de disminuir esas cifras lo máximo posible: “incluso más de un 10% en los próximos meses”, explican fuentes del mercado.

Para ello las dos primeras operaciones que quieren acometer están claras y definidas. Por un lado, la venta de una participación importante de Telxius, que podría llegar hasta el 49%. La idea del equipo directivo sería la de mantener el control sobre su filial, pero al menos poder captar en torno a los 1.500 millones de euros si su valoración se sitúa entre los 3.500 y 3.750 millones de euros. Cifras que se marcaron en el intento de OPV fallido el 3 de octubre de 2016 de dicha filial.

Así lo confirmó la compañía a la CNMV asegurando que "Teléfonica está en proceso de negociación y análisis de las diversas alternativas presentadas". Unas alternativas que ya tiene la firma de telecomunicaciones encima de la mesa y entre los que se encontrarían como posibles compradores interesados KKR, Ardian, CVC y el fondo GIC.

Según fuentes del mercado consultadas, esta operación supondría “un ligero soplo de aire fresco para el comienzo del recorte de la deuda de Telefónica, cuyas intenciones pasan por mejorar su rating y garantizar su sostenibilidad a largo plazo”. Aunque solo sería “el comienzo de un largo camino para rebajar año a año ese elevado nivel de apalancamiento”.

De ese modo entre otro de sus planes más inmediatos se encuentra la salida de O2, su filial británica, a la bolsa de Reino Unido. Después de su frustrada venta a Hutchison Whampoa por parte de la Comisión Europea el pasado 12 de mayo, ahora Telefónica tiene la pretensión de colocar hasta el 30% en la bolsa londinense.

Teniendo en cuenta que O2 estaría valorada, según fuentes del mercado consultadas, en “unos 12.000 millones de euros”, la colocación de ese porcentaje añadiría unos 3.600 millones de euros, que irían inmediatamente destinados a la disminución de ese alto apalancamiento. De esta manera, como poco, entre estas dos operaciones podría reducir “la deuda entre 4.500 y 5.100 millones de euros”, según indican las mismas fuentes del mercado.

Con todo, habría que añadirle también el recorte de dividendo que ya anunció la compañía para el pasado ejercicio y para el 2017. El correspondiente al 2016 lo redujo el 26,7%, mientras que la retribución al accionista correspondiente a este año sufrirá una disminución de un 46,3% en comparación con la planificación previa.

Sin embargo, en el presente más inmediato el grupo no pasa por realizar más reducciones de dividendo con el fin de que su nivel de deuda mengue. Los nuevos gestores están centrados en la mayor generación de caja para poder sumar mayor valor añadido a la operadora. Esa mayor facturación, tal y como apuntan fuentes del sector, “se destinarían parte a esa tarea pendiente que es la rebaja de la deuda y buscar otros nichos de mercado”, aunque no habría que olvidar, que “Telefónica quiere mejorar el nivel crediticio de las agencias de rating”.

Cabe recordar que Moody’s fue la última agencia de calificación crediticia en recortar el rating de Telefónica con la bajada de un escalón: de Baa2 a Baa3, pero con perspectiva estable. Por eso, una de sus tareas principales pasa por garantizarse un mejor acceso a los mercados del crédito, además de recuperar el ánimo de los inversores y bonistas.

Artículos relacionados