DESDE EL PARQUET

Adolfo Domínguez, momentos intensos

Al nuevo equipo di­rec­tivo de Adolfo Domínguez le sientan bien las me­jo­ras, tanto la ges­tión y es­tra­tegia co­mer­cial como el con­trol y efi­ciencia en todas las áreas de ne­go­cio. Las cuentas al cierre de su tercer tri­mestre fiscal pre­sen­tadas a me­diados de enero han sido un buen re­flejo de la pro­funda trans­for­ma­ción que se está vi­viendo dentro de la com­pañía textil y de moda.

La mejora progresiva de las ventas ha impulsado el resultado operativo y reducido las pérdidas, permitiendo a los accionistas recuperar la alegría y la confianza tras el pesimismo de los últimos años que culminó con la destitución en julio del año pasado de su consejero delegado Estanislao Carpio.

Momentos convulsos que provocaron el desplome de la cotización del grupo hasta los 3,08 euros por acción, zona de mínimos históricos, a mediados de noviembre.

De este modo, el diseñador Adolfo Domínguez, principal accionista de la empresa con un 31,5% del capital, se mantiene al timón. Tras él, el grupo catalán Puig figura con un 14,8% de las acciones y Libertas 7, la sociedad valenciana de la familia Noguera, cuenta con un 10,3% del capital.

A partir de ahí, con la aprobación del nuevo consejo de administración, el valor ha experimentado un espectacular rebote que se ha acentuado al comprobar los positivos efectos de la nueva política empresarial en los resultados.

En este período de poco más de tres meses, los títulos de Adolfo Domínguez prácticamente han duplicado su precio, para colocarse en su nivel más alto desde principios de 2014. Solo en las dos últimas sesiones ha ganado cerca de un 25% y además con un altísimo volumen de negocio.

Avances en vertical que hacen sospechar a los gestores que algo se está tejiendo en la entre tienda de la compañía ya sea vía acuerdos u operaciones corporativas. Consideran que los cambios en el consejo y la buena evolución de las cuentas no son suficientes para justificar la alta velocidad de las acciones.

De hecho, los expertos técnicos afirman que el “rally” está en un momento clave pues las acciones de la sociedad se encuentran a punto de alcanzar una importante zona de acumulación en torno a los 6,2 euros que previsiblemente ejercerá como una difícil resistencia a superar. Solo nuevos catalizadores, como los que se rumorean en los patios de operaciones, podrían dar continuidad a la espectacular subida de la compañía.

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