DESDE EL PARQUET

Zardoya Otis, ni cuentas ni dividendo

La buena evo­lu­ción de las cuentas de Zardoya Otis al cierre del su ejer­cicio fiscal de 2016, pa­recen no con­vencer en ex­ceso al con­junto del mer­cado. La me­joría en todos sus seg­mentos de ne­go­cio, y de ventas en par­ti­cu­lar, ha im­pul­sado su be­ne­ficio neto un 2,5%, hasta los 153,4 mi­llones de eu­ros, pero su co­ti­za­ción no des­pega.

En concreto, la cifra total de ventas se ha elevado a 746 millones de euros con un incremento del 2% respecto al 1 de diciembre de 2015, apoyada en un avance de más del 13% del valor de la obra ejecutada. El importe de los contratos recibidos de instalaciones se ha cerrado en 168,2 millones de euros, lo que representa un alza del 36,6% y supone la consolidación del proceso de recuperación observado en los tres primeros trimestres.

La compañía destaca además la excelente evolución de la cartera de mantenimiento, ha superado las 285.000 unidades, gracias a la entrada de nuevos equipos y a la mejoría de la tasa de fidelización de cliente.

También ha sido importante la aportación de las exportaciones que alcanzaron los 169,9 millones de euros, un 9,4% más, pese a las dificultades en algunos mercados como Medio Oriente y Turquía, compensados con el crecimiento de África y el centro de Europa. Una cifra muy a tener en cuenta, pues las exportaciones han supuesto el 22,7% de las ventas totales.

La mayor debilidad del grupo ha venido del lado del resultado operativo, lo que explica parte de las reticencias del mercado al valorar estos resultados. El Ebitda de Zardoya se ha reducido un 2,7%, hasta los 227,8 millones de euros.

En este contexto, el valor sigue mostrándose incapaz de romper la tendencia bajista iniciada a finales de 2015. Después de chocar con la barrera de los 8,2 euros en el “rally” de Navidad, los expertos esperan un nuevo proceso de ajuste hasta los 7 euros por acción. En este punto encuentra un fuerte soporte donde previsiblemente volverá a rebotar dentro de la tendencia bajista primaria, acercándose progresivamente a un momento clave en el que se abren dos escenarios: un rebote intenso que de paso a una nueva tendencia alcista o nuevas caídas hacia los 6 euros. En principio, los expertos se decantan por la primera opción, siempre y cuando no se den circunstancias externas que puedan complicar su situación. Aconsejan así ir tomando posiciones de cara a ese posible rebote, aprovechando además su alta rentabilidad por dividendo. En 2016, la compañía abonó a sus accionistas 147,6 millones de euros, un 2,4% superior al año anterior, con un “pay out” del 96,74%, uno de las más altos del mercado.

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