Monitor de Latinoamérica

TI denuncia que las malas prácticas públicas lastran crecimiento e inversión

Mucho por hacer en el combate a la corrupción

Once países empeoraron en 2016, especialmente México, aunque Argentina mejoró

NIcolás Maduro, presidente de Venezuela
NIcolás Maduro, presidente de Venezuela

La percepción de corrupción es un lastre que pesa sobre el progreso de las economías e impacta y frena decisiones de inversión exterior. El último “Índice de Percepción de la Corrupción” de Transparencia Internacional (TI) no deja bien parado a Latam. Ninguno de sus países se sitúa entre los 20 con menos corrupción del mundo y solo tres están entre los 50 primeros en una lista que retrata a Uruguay, Chile y Costa Rica como los más transparentes y a Venezuela como el de mayor corrupción y uno de los diez del mundo con más incidencia de esa lacra.

Latam no fue el único mal alumno en 2016. En el mundo la trans­pa­rencia em­peoró: el 69% de los 176 países ana­li­zados sus­pen­die­ron, con pun­tua­ción in­fe­rior a 50 sobre 100 en una es­cala donde cero es per­cep­ción de alto nivel de co­rrup­ción y 100, nivel ín­fimo. En el ín­dice, que mide la co­rrup­ción per­ci­bida por em­pre­sa­rios y ex­pertos en el ám­bito pú­blico, España se situó en el puesto 41 (58 pun­tos) y Dinamarca, Nueva Zelanda y Finlandia li­de­raron el rán­king.

El texto, que pide com­batir con ur­gencia “el círculo vi­cioso de co­rrup­ción y de­sigual­dad”, alerta que la co­rrup­ción em­peora con lí­deres po­pu­listas y es un obs­táculo grave para el desa­rro­llo, al so­cavar y dis­tor­sionar prác­ticas fi­nan­cieras só­lidas y ne­go­cios lim­pios y elevar la po­breza y la ex­clu­sión so­cial.

Uruguay y Chile se si­túan entre las 30 na­ciones más trans­pa­rentes y li­deran el rán­king re­gional (puestos 21 y 24), de­lante de Costa Rica (41 mun­dial), Cuba y Brasil. Completan el top ten Panamá, Colombia, Argentina, El Salvador y (ya por de­bajo de los 100 pri­me­ros) Perú. Más atrás están Bolivia, Dominicana, Ecuador y Honduras. Y en zona de alta co­rrup­ción, México, Paraguay, Guatemala, Nicaragua. De he­cho, en la re­gión, solo Guatemala, Nicaragua y Venezuela son per­ci­bidos como más co­rruptos que México. Venezuela entra ya en el nivel de muy alta co­rrup­ción.

De los 19 países ibe­roa­me­ri­ca­nos, 11 vieron em­peorar su nota, al­gunos de forma muy os­ten­sible como México y otros de forma más tenue como Perú, mien­tras que solo cuatro me­jo­raron (entre ellos Brasil, pese a los casos Petrobras y Odebrecht) y otros cua­tro, entre ellos Colombia, man­tu­vieron su pun­tua­ción. No es re­sul­tado alen­ta­dor, ad­mitió el di­rector para América de TI, Alejandro Salas, al pre­sentar el in­forme. “Latam, la­men­ta­ble­mente es una de las re­giones que ca­li­fica peor”, dijo. En el con­texto la­ti­noa­me­ri­cano glo­bal, al­gunos países de habla in­glesa del Caribe se si­tuaron mejor que sus ve­cinos de habla es­pañola, par­ti­cu­lar­mente pe­queños es­tados is­leños como Bahamas (24 mun­dial), Barbados (31); Santa Lucía y San Vicente y las Granadinas (35).

Aunque la me­jora de Brasil en 2016 sobre 2015 no oculta el hecho de que el país baja frente a cinco años atrás, TI hace lec­tura po­si­tiva de los es­cán­dalos en los que se vieron in­vo­lu­cradas fi­guras como la ex pre­si­denta Rousseff y firmas es­ta­tales y pri­va­das. “Aunque casos de co­rrup­ción a gran es­cala como el de Brasil mues­tran cómo la co­lu­sión entre em­presas y po­lí­ticos arre­bata a las eco­no­mías miles de mi­llones de in­gresos que se des­vían para be­ne­fi­ciar a unos po­cos”, en 2016 la per­cep­ción de Brasil me­joró al re­co­no­cerse el rol de al­gunas ins­ti­tu­ciones en su res­puesta a la co­rrup­ción, como la Fiscalía.

En el ca­pí­tulo de­di­cado a Latam, “Algunas veces las malas no­ti­cias son bue­nas”, TI dice que desde los Papeles de Panamá al af­faire de Odebrecht en Brasil, 2016 fue buen año en la lucha contra la co­rrup­ción en América, aunque quede “un largo ca­mino por re­co­rrer” y “la im­pu­nidad sea el mayor pro­ble­ma”, pues se avanzó en su com­bate y no sólo en esos paí­ses: en Argentina la ex pre­si­denta Fernández está bajo in­ves­ti­ga­ción, se cita entre otros ejem­plos.

Pese a li­derar la trans­pa­rencia en Latam, ser per­ci­bidos como los países menos co­rruptos del área y estar ubi­cados en la lista global mejor que España e Italia y apenas por de­bajo de EEUU, Uruguay y Chile fue­ron, junto a México y El Salvador, los que más em­peo­ra­ron. México, en el puesto 123 mun­dial, anotó el mayor re­corte (5 pun­tos, a 30); Chile (24) su­frió una baja de 4 puntos (a 66) y Uruguay y El Salvador (21 y 95) ce­dieron tres, a 71 y 36. Ecuador, El Salvador, Nicaragua, Perú y República Dominicana tam­bién vieron em­peorar su nota.

No re­gis­traron cam­bios Cuba (60 mun­dial, 47 pun­tos); Colombia (90, 37 pun­tos); Guatemala (136, 28 pun­tos) y Venezuela (166, 17 puntos y una per­cep­ción de co­rrup­ción solo por en­cima de Somalia, Afganistán, Corea del Norte, Yemen y Siria). Argentina, du­rante el primer año de Administración Macri, fue el país que más me­joró, (4 pun­tos, a 36), aunque per­ma­nece en un bajo puesto (95) y por de­bajo de Brasil (79 con un avance de 2 pun­tos, a 40). También me­jo­raron Paraguay (123, +3 pun­tos) y Costa Rica, que com­parte puesto con España (41 mun­dial) con una pro­gre­sión de tres puntos (58).

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