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Ahora dicen que no hay cifra fija en la factura del Brexit y se pagará durante 40 años

Reino Unido se­guiría fun­cio­nando ‘como si si­guiera siendo un Estado miem­bro’

Cameron, el Brexit y las Malvinas
Brexit.

Junto con la Meghanmanía que ha es­po­leado la cam­paña na­vi­deña en Londres ante la pers­pec­tiva de otra boda real, y en pugna con ti­tu­lares de peso sobre la nueva vál­vula de es­cape de Trump al de­clarar Jerusalén ca­pital de Israel, en el Reino Unido casi no se habla de otra cosa que del Brexit. De lo que les es­pera: los ‘brexiteers’ creen que será Jauja; los ‘remainers’ an­ti­cipan un desas­tre. Y este jueves saltan chis­pas.

Que Trump ha echado mano de Jerusalén en parte para tratar de alejar los crecientes problemas con el Rusiagate se plasmó ayer en una votación simbólica en la Cámara de Representantes: por primera vez en muchos años se forzó a los congresistas decir sí o no a una moción para iniciar el procedimiento del ‘impeachment’ o destitución del presidente. La propuesta del demócrata texano Al Green fue machadada: 364-58. Pero como señalan no pocos expertos, ‘todavía no es el momento’. Lo trascendente es que se ha dado un primer paso.

La prensa británica de referencia y también los tabloides incluyen este dato de urgencia dentro de sus informaciones sobre el giro de Trump de romper con 70 años de política exterior y democracia en torno a Israel, Palestina y Oriente Medio. No obstante, sólo en The Guardian supera en tipografía a lo último del Brexit.

El reloj hace tic-tac en la cuenta atrás hasta la Cumbre europea de los próximos días 14-15 y el acuerdo que estaba al alcance de la mano y al 90% lo desbarató el lunes con una llamada telefónica la líder del Partido Demócata Unionista del Ulster, Arlene Foster. No estaba de acuerdo sobre cómo iba a quedar la frontera con la República de Irlanda. Y como el DUP sostiene en parte el Gobierno de la primera ministra Theresa May.

¿Cuántos telediarios le quedan a May? Es una pregunta no tan chocante vista la rebelión en el gabinete, en su Partido Conservador, en el Parlamento y en la sociedad. Aunque las últimas encuestas dan una mayoría que querría un segundo referéndum sobre el Brexit, los partidarios de salir de la UE están endureciendo su postura por horas. Piden salir ya, y punto. Y si no hay acuerdo, mejor: creen erróneamente que les saldrá más barato.

Al mismo tiempo, Bruselas también presiona porque ya son muchos los meses sin avance y la cumbre dentro de una semana debería servir para cerrar el primer capítulo para poder pasar a discutir el año que viene el futuro encaje de Reino Unido con la UE. Los grandes titulares de las primeras páginas de la prensa este jueves reflejan todas las tensiones que bullen en torno al Brexit.

The Daily Telegrap a seis columnas: ‘May caerá sin un acuerdo, advierte la UE’ (en referencia a un comentario del presidente de la Comisión Jean-Claude Juncker). The Guardian: A May le dan 48 horas para cerrar el acuerdo del Brexit en relación con Irlanda’ (en referencia a otro comentario del negociador jefe europeo, Michel Barnier). City A.M. a toda portada: ‘La paciencia de la City se está agotando: los empresarios advierten sobre el retraso de un acuerdo sobe el Brexit’…

…The I: ‘Sin pistas sobre Europa: Hammond dice que Gran Bretaña deberá pagar 50.000 millones de libras incluso aunque fracasen las conversaciones; la oficina de la primera ministra desautoriza al ministro de Economía’. Financial Times: ‘El primer ministro irlandés suscita la posibilidad de que las conversaciones sobre el divorcio se prolonguen hasta el próximo año’. The Independent: ‘Ruptura en el Brexit: ‘May y el ministro de Economía Hammond discrepan sobre la factura del divorcio’. The Times: ‘Una factura de 40.000 millones de libras por el Brexit ‘aunque fracasen las conversaciones comerciales’.

Este es el clima en torno a unas negociaciones de las que se conocen más las peleas de unos con otros, y viceversa, que el verdadero contenido concreto… Hasta que el portal Politico ha publicado una especie de resumen de las 15 páginas del documento que según parece se está negociando. Los periodistas Tom McTague y Maïa de la Baume no dicen que lo tienen, sino que han podido verlo y que otras fuentes les han contado su contenido.

Se trataría de la versión que estaba sobre la mesa durante el almuerzo May-Juncker y asesores el lunes, y abarca los tres puntos clave de la primera fase del Brexit: el acuerdo financiero del Brexit, los derechos de los ciudadanos y la situación entre las dos Irlandas. También incluye el alcance del Tribunal Europeo de Justicia una vez consumado el Brexit: ambas partes aceptan que Reino Unido tendrá ‘la debida consideración’ a los fallos durante un plazo que Londres fija en 10 años y Bruselas en 15.

Más llamativo es lo que Politico cuenta en el primer párrafo: ‘Reino Unido no pagará a la UE un total fijo como factura de divorcio en el Brexit, sino que ‘en lugar de eso seguirá operando como si siguiera siendo un Estado miembro’, cumpliendo sus obligaciones actuales y a medida que vayan surgiendo durante décadas, de acuerdo con un borrador del acuerdo conjunto’.

En otras palabras: no 20.000, ni 40.000, ni 50.000, ni 100.000 millones o cualquier otra cifra. Son meros cálculos. Lo que se firmará, según ese documento, es el reconocimiento de los compromisos. Que en el caso de las pensiones, por ejemplo, pueden llegar ‘a 40 años’.

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