DESDE EL PARQUET

Repsol, buen momento

Las me­jores pers­pec­tivas del sector pe­tro­lí­fero, con el precio del Brent asen­tado sobre los 63 dó­la­res, man­tiene a Repsol en má­ximos his­tó­ri­cos. A estas no­ti­cias se une la re­ciente me­jora de la ca­li­fi­ca­ción cre­di­ticia a corto y a largo plazo de Standard and Poor´s.

En concreto, la agencia de medición de riesgos elevó la semana pasada el rating de la deuda con vencimiento más próximo de la petrolera española de A-3 a A-2 y ha mejorado de BBB- a BBB el más largo plazo, en ambos casos con perspectiva estable.

Standard and Poor´s señala que la perspectiva "estable" de la calificación refleja su opinión de que la compañía seguirá siendo cautelosa en sus inversiones y en su pago de dividendos, de acuerdo con las condiciones de mercado. De este modo, la firma sitúa su calificación crediticia sobre Repsol en el mismo nivel que Fitch y Moody´s.

Se cumplen así las expectativas de una mejora de nota después de que el pasado mes de julio la firma subiera la perspectiva de Repsol de estable a positiva. Según los expertos de Renta 4, la mejora se basa en la reducción continua de la deuda neta en los últimos 18 meses, que se suma a una sólida generación de caja.

Una noticia positiva, según los analistas del banco de inversión, que ha llegado incluso antes de lo esperado y que responde a la notable mejora registrada por las métricas crediticias de Repsol. Ya en el tercer trimestre la deuda neta de la petrolera se situó por debajo de los 7.000 millones de euros, su objetivo para el conjunto del ejercicio, lo que mejora sustancialmente sus ratios.

Estos expertos señalan además que la subida de la calificación podría traducirse en una mayor retribución al accionista, probablemente en forma de recompra de acciones para compensar el efecto dilutivo. Así lo propondrá el consejo de administración en la próxima junta de accionistas.

Más a medio plazo, la entidad financiera no descarta un incremento del dividendo por acción, aunque no consideran que sea una prioridad en la medida que la rentabilidad por este concepto se sitúa en el 5%, entre las mejores del selectivo y en línea con sus comparables.

De momento, la compañía ha aprobado el pago de una retribución a los accionistas en el marco del Programa Repsol Dividendo Flexible y en sustitución del que hubiese sido el tradicional dividendo a cuenta del ejercicio 2017, equivalente a 0,4 euros brutos por acción, bajo la fórmula del “Scrip Dividend”.

A la espera de la actualización del plan estratégico de Repsol, los analistas de Renta 4 han reiterado su recomendación de sobreponderar. Los títulos de la petrolera están asentados en la actualidad sobre los 15 euros, donde encuentra un firme soporte, después de los ajustes sufridos fruto de una lógica retirada de beneficios desde los máximos de primeros de noviembre en 16,15 euros.

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