DESDE EL PARQUET

Técnicas Reunidas lo intenta

El im­por­tante con­trato lo­grado por Técnicas Reunidas para aco­meter la ex­pan­sión y mo­der­ni­za­ción de la re­fi­nería de Sitra en Bahrein pa­rece haber con­te­nido parte de la frus­tra­ción del mer­cado tras el “profit war­ning” anun­ciado a prin­ci­pios del mes de no­viem­bre.

Y no es para menos. El importe de la adjudicación que deberá compartir con sus socios Technip y Samsung se eleva por encima de los 3.500 millones de euros. En concreto, el alcance del proyecto para Técnicas Reunidas está valorado en algo más de 1.100 millones de euros.

La cotizada española se encargará de la ingeniería de detalle de algunas de las unidades más complejas, como la unidad de crudo, la unidad de vacío, el hydrocracker, las plantas de gas saturado 1 y 2, y de otras instalaciones auxiliares. También participará directamente en la gestión conjunta de las actividades de aprovisionamiento de equipos y materiales y la construcción de todo el proyecto.

El proyecto, que deberá estar completado en 2022, está ubicado en la costa este de Bahrein y supone la ampliación de la capacidad de la refinería de petróleo de Sitra de 267.000 a 360.000 barriles por día, la mejora de la eficiencia energética, la monetización del fondo de barril y la mejora de los productos para el cumplimiento de la normativa ambiental.

Esta nueva adjudicación, junto con el reciente contrato firmado con Saudí Aramco, servirá a Técnicas Reunidas para recuperar parte de la confianza perdida tras la rebaja de previsiones anunciada en la presentación de sus decepcionantes resultados en el tercer trimestre afectados por el retraso de algunos de sus proyectos.

Coincidiendo con este descalabro en sus cuentas, el fondo soberano de Noruega, Norges Bank, redujo su participación en Técnicas Reunidas por debajo del 3% tras deshacerse de casi un 1,6% del capital, presionando aún más a la baja su cotización.

Con los nuevos contratos, el grupo de ingeniería prevé ahora ir recuperando poco a poco tanto las cifras de ventas y Ebitda a lo largo del próximo ejercicio como la confianza del mercado.

Las acciones de la compañía de ingeniería llegaron a caer hasta los 22,73 euros tras los resultados, su mínimo anual y casi un 50% más bajo que el máximo absoluto en 43,15 euros registrado en agosto de 2015.

A partir de ahí, el valor ha protagonizado un suave rebote para colocarse por encima de los 25,5 euros, recuperando algunos niveles claves que parecen poner fin al duro proceso de ajuste. Aunque eso mejora su situación técnica apenas supondrá, según los expertos, la apertura de un largo proceso de consolidación entre los 25 y los 27 euros por acción antes de pensar en nuevos objetivos.

Es supone que, casi con toda seguridad, cerrará el ejercicio muy por debajo de los 37,5 euros con los que acabo 2016. Esta fuerte caída anual, sin embargo, puede presentar una buena oportunidad de compra para aprovechar su alta rentabilidad por dividendo del 5,4%.

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