ANÁLISIS

El comercio exterior se dispara y supera el nivel de antes de la crisis

Supera en di­na­mismo a la media co­mu­ni­taria pero con fuerte au­mento de las im­por­ta­ciones

China
China

El in­cre­mento de las im­por­ta­ciones es ya una señal a tener en cuenta. Por pri­mera vez en oc­tubre de 2017 su valor en euros su­pera al nivel al­can­zado en la an­te­rior fase al­cista, 26.700 mi­llones frente a 24.800 mi­llones en oc­tubre de 2008. La suma de las com­pras en el ex­te­rior en los úl­timos doce meses que acaban en oc­tu­bre, 298.000 mi­llones su­pera al an­te­rior ré­cord, que fue de 283.400 mi­llones en el año 2008.

Las importaciones, como el empleo y el PIB, regresan a los niveles anteriores a la crisis con la peculiaridad de unos precios del petróleo más bajos y con el protagonismo arrollador de China. Las importaciones han registrado un incremento interanual en euros del 13,2% en octubre y del 11,3% en los diez primeros meses del año. Las exportaciones, por su lado, avanzaron un 11,2% en octubre y un 9,3% entre enero-octubre de 2017.

Se ha registrado un récord tanto en nuestras ventas al exterior en el mes de octubre como en los últimos 10 meses de este año. Avance que, no obstante, está siendo superado por el ritmo de las importaciones. Consecuencia inmediata es el crecimiento del déficit comercial. En octubre fue del 33% interanual y en el periodo enero-octubre 2016-2017 el déficit comercial ha pasado de 15,1 mil millones a 21,1 mil millones de euros.

El aumento del déficit no oculta por otro lado que la evolución del comercio exterior de España registre un mayor dinamismo que el de la media de países de la UE. En efecto, el 9,3% de incremento en las exportaciones españolas frente al 8% de la UE y un 11,3% de las importaciones de España frente al 8,2% en el caso de la UE.

A raíz de la recesión de 2007-2008 el comercio internacional avanzó más lentamente que el PIB global. Una evolución inversa a lo que había sucedido hasta entonces, pero a diferencia de las políticas seguidas en los años 30, con motivo de la Gran Depresión los países no han levantado barreras proteccionistas a los intercambios de manera que cuando el PIB se está recuperando lo mismo sucede y a buen ritmo con el comercio mundial.

La OMC (WTO en siglas anglosajonas) estima que en 2017 la expansión de los intercambios mundiales medidos en cifras reales, esto es volumen, será de un 3,6%. Nuevamente las cifras españolas son superiores. En volumen las exportaciones durante 2017 están creciendo a una tasa del 8,7% (9,3% en euros -0,66% de incremento de precios). El crecimiento real de las importaciones españolas en esos mismos meses ha sido del 6% (11,3% en valor - menos un 5% de alza de precios).

El sector exterior español avanza a un ritmo superior al internacional y al de la media de los países de la UE. Las reclamadas reformas estructurales económicas (el modelo del ladrillo) están haciendo acto de presencia aunque sea muy a la chita callando. Un dinamismo ocultado por noticias inquietantes como las del procés catalán.

Se mantiene firme el superávit de nuestros intercambios comerciales con la UE, 14,1 mil millones de euros entre enero y octubre de 2017 y 8.000 millones de euros con la Eurozona. Aquellos grandes temores cuando se planteó el ingreso de España en la UE, el déficit comercial sería imparable está siendo desmentido por los hechos. Años más tarde, y con motivos del Mercado Único, el gobierno de Felipe González consiguió como contrapartida un Fondo de Cohesión para afrontar futuros desequilibrios. El superávit con la UE y la Eurozona son ya una constante de nuestros intercambios con el exterior.

Los intercambios con América andan bastante equilibrados mientras se sigue anotando un déficit con África, en lo que llevamos de años 5,2 mil millones de euros, resultado de las compras de petróleo y gas en Nigeria y Argelia.

Nuestro déficit comercial tiene un aguerrido responsable, Asia, excluido el Oriente Medio. El déficit con esa zona geográfica, en el periodo enero octubre 2017, alcanzó los 29,5 mil millones de euros de los que 16,3 mil millones corresponden a China. Recuérdese que el déficit total en ese mismo periodo ha sido de 21 mil millones de euros.

La República Popular China –capitalismo de estado económico y comunismo político– se ha convertido en el primer exportador mundial con un 17% del total por delante de la UE 15,6% y de los EEUU 11,8%. Por el lado de las importaciones la clasificación se invierte: EEUU 17,6%; EU 14,8% y China 12,4%. Las ventas de China a la UE que en 2008 solo representaban el 1% actualmente han ascendido hasta el 20% mientras las ventas de la UE a China representan el 9% del total de sus exportaciones.

España, por su parte, importa de China el 8% de sus compras al exterior y le venden el 2,3% de sus exportaciones menos de un tercio de las mercancías que se envían a Portugal.

La agresividad china ha provocado una curiosa reacción en el presidente Trump. Una nueva política que no va directamente contra China sino fundamentalmente contra la Organización Mundial del Comercio. El presidente de los Estados Unidos quiere transformar el multilateralismo tradicional en un unilateralismo con los Estados Unidos a la cabeza.

La pregunta que queda en el aire es si este imperialismo mercantilista de China exige una respuesta de los Estados Unidos contra el multilateralismo comercial, una condena de la globalización o, si por el contrario, las ventajas del comercio internacional no estarán mejor protegidas por un organismo como la OMC del que hasta ahora los Estados Unidos han sido su principal defensor y del que ahora reniega.

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