OPINIÓN

ELECCIONES CATALANAS

La sociedad catalana, dividida, forzada a buscar nuevas fórmulas para gobernar y progresar

Arrimadas, la gran ga­na­dora, pero el in­de­pen­den­tismo man­tiene la ma­yoría de es­caños

Rivera, en 2013, si; ahora no.
Rivera, en 2013, no era nadie.

Inés Arrimadas es la gran ga­na­dora en Cataluña, con 37 es­caños pero los in­pen­den­tistas (JxCat, ERC y la CUP) man­tienen la ma­yo­ría, con 70 es­caños, el PSC no me­jora, con 17 es­caños, pierde tam­bién CatxComú, con 8 es­caños, y la CUP baja a 4 es­caños, de­jando para el PPC el “farolillo rojo” que pasa de 11 es­caños a solo 3 y no podrá formar grupo propio en el nuevo Parlament de Catalunya.

A destacar que Ciutadans, que hace una década tenía 3 escaños – cabe recordar que Rivera se presentó a la campaña con un poster en que aparecía desnudo – es el primer partido político con 37 escaños y el único que supera el millón de votos. Sin embargo, en ninguna de la eventuales coaliciones lograría una mayoría para gobernar.

La formación de Gobierno en Cataluña vuelva a pasar por un tripartido Junts per Catalunya – el partido armado por el ex presidente Carles Puigdemont, desde Bruselas – que, contra todo pronóstico, consigue 34 escaños y vence a ERC – cuyo líder Oriol Junqueras sigue encarcelado en Estremera – que avanza hasta 32 escaños, pero queda por detrás de su eterno rival, la ex Convergencia, reconvertida en PDCat y que Puigdemont ha transformado en un partido presidencialista, con Junts x Catalunya.

Se da la paradoja que, en caso de reeditarse la coalición pro independentista –que ahora llaman republicana–, el eventual presidente, Puigdemont, puede ser detenido si pisa territorio español, mientras que Junqueras, en ex vicepresidente, continúa en prisión.

Las próximas semanas serán de una política de, casi seguro, renovación de pactos, sin excluir que los cuatro diputados de la CUP – que echaron a Artur Mas, dando paso a Puigdemont – decidan quedarse al margen. En este caso, Junts per Catalunya y ERC seguirían siendo los más votados en una segunda vuelta, siempre y cuando la CUP se abstenga.

Para Ciutadans es una victoria agridulce porque no podrán gobernar, ni con apoyo del PSC y PSC, dando por excluido que los 8 votos de los Comuns no les apoyarán.

Triste papel político, también, el de Javier García Albiol, ex alcalde de Badalona – donde arrasó Ciutans, al igual que Hospitalet, Santa Coloma y Vallés Oriental – que queda el último del ranking, aunque contó con al apoyo del presidente del gobierno Mariano Rajoy.

“Hoy la república ha ganado al 155”, dijo Marta Rovira, segunda de ERC, que puede verse citada por la Fiscalía del Tribunal Supremo, por su participación en los actos supuestamente ilegales patrocinados por la corriente pro independentista. “Rajoy es el gran perdedor y la república catalana ha ganado a la monarquía del 155”, afirmó un triunfante Puigdemont desde Bruselas.

En principio las elecciones catalanas no deberían tener una lectura a escala nacional. Sin embargo, queda claro que el bloque por independentista mantiene el tipo (sólo pierde tres décimas en votos diretco, con 47,8% en 2014 al 47,5%en 2017), pueden volver a gobernar. Por ello los dos bloques deberán ceder en sus posiciones para calmar las aguas en una sociedad catalana que continúa dividida, pero a la que habrá que buscar nuevas fórmulas para gobernar y, sobre todo, progresar.

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