OPINIÓN

La fiesta en Wall Street continúa gracias a Yellen

En la úl­tima reunión de la FED (Reserva Federal, USA) se ha cum­plido lo pre­visto y los tipos de in­terés han subido al 1.25-1.50%."Lo que­remos hacer gra­dual­mente, porque si per­mi­timos que la eco­nomía se ca­liente en ex­ceso, nos po­dríamos en­con­trar con una si­tua­ción en la que ten­dríamos que subir las tasas y pro­vocar una re­ce­sión", de­claró la go­ber­na­dora Janet Yellen.

La reacción de los mercados ha sido positiva con un nuevo crecimiento de la mayoría de los indices bursátiles. Era la última reunión de la FED en 2017 y la última de la gobernadora Yellen al frente de esta entidad, ya que cesa de su puesto a final de año.

Yellen ha indicado que prevé un continuo crecimiento de la economía para los próximos años; eso si, de forma más moderada. La economía de Estados Unidos, bajo el mandato de Donald Trump, ha crecido en este año 2.50%. Las previsiones indicaban una tasa menor, del 2.10%. Ahora apunta a que posiblemente el crecimiento económico será de 2.10% en el año 2018 y de 2.00% en el 2019.

Asimismo la inflación debido a este crecimiento oscilará entre 1.60-1.70%. Las bolsas son siempre muy impredecibles pero esta estabilidad del país en el sentido económico puede mantener un mercado bursátil positivo aunque no es fácil se repitan las subidas de 2017 que ha hecho ganar al Dow Jones un 24.70%, al Standard and Poor's un 18.94% y al índice tecnológico Nasdaq un 31.60%.

"Lo queremos hacer gradualmente, porque si permitimos que la economía se caliente en exceso, nos podríamos encontrar con una situación en la que tendríamos que subir las tasas y provocar una recesión", agregó Yellen. En los primeros once meses del año, estos tres indicadores del mercado han coincidido en anotarse 29 récords triples en la misma sesión, pero han sido muchas más las marcas históricas que han tenido individualmente durante el año.

Como un ejemplo claro del impulso, el Dow Jones tardó 76 días para pasar de los 22.000 puntos hasta los 23.000, el pasado 17 de octubre, algo que sorprendió a los analistas. Sin embargo, ha tardado 44 días, menos aún, para pasar desde los 23.000 a los 24.000. "Hay un gran ímpetu en la economía de Estados Unidos que está teniendo su reflejo en el mercado bursátil", sostiene el vicepresidente de derivados financieros de la firma Charles Schwab (NYSE:SCHW), Randy Frederick. "Sólo algo completamente inesperado puede descarrilarlo", agrega.

Los analistas apuntan tres razones para este repunte: el aumento en las ganancias corporativas, una ola de recompras de acciones por parte de las empresas y políticas de apoyo de la Reserva Federal (Fed).

El momento, sin embargo, se está mirando con cautela tanto por muchos analistas como por la Fed, recelosa de que el precio tan alto que han alcanzado los valores pueda tener consecuencias graves si hay un brusco descenso.

"No queremos generar una condición de grandes altibajos en la economía", dijo la presidenta de la Fed, Janet Yellen, en su más reciente testimonio ante el Congreso. Lo que vemos es que a pesar de la presencia incómoda de la presidencia Trump y sus decisiones la economía, los mercados financieros crecen con un enorme optimismo. La FED debe subir los tipos de interés para controlar un crecimiento económico y una inflación que tienden a subir con demasiada velocidad.

Juan Maza es analista y asesor financiero y reside en Nueva York

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