Monitor de Latinoamérica

Es la única eco­nomía de Latam que ha me­jo­rado su com­pe­ti­ti­vidad desde 2010

México cierra un año muy complicado pendiente del TLCAN

El cre­ci­miento será mo­desto en 2018, pero se otea un au­mento de la in­ver­sión

España y México
España y México

Luces y som­bras para la eco­nomía me­xi­cana, la se­gunda de Latam, en un 2017 que clau­su­rará pen­diente aún del fu­turo del Tratado de Libre Comercio de Norteamérica (TLCAN), cuya re­ne­go­cia­ción for­zada por EEUU no aca­bará hasta 2018. México cierra el año con ex­pec­ta­tiva de más cre­ci­miento, pero con merma en com­pe­ti­ti­vidad y clima de ne­go­cios y la co­rrup­ción como pro­blema.

La inversión exterior parece subir, notablemente la de España, cuyas firmas apuestan por el mercado pese a la ‘amenaza Trump’.

Para 2018, además, el país mantiene grandes proyectos, especialmente de infraestructuras, muchos de ellos de interés para las compañías españolas presentes o con intención de entrar en México. Entre los más emblemáticos el nuevo aeropuerto internacional Ciudad de México, que se prevé que en 2020 dé servicio a 68 millones de pasajeros con 740.000 operaciones anuales. Pero también el ferrocarril interurbano Ciudad de México-Toluca, el primer tren de alta velocidad de Latam; la extensión del tren eléctrico urbano de Guadalajara (Línea 3); la construcción del Túnel Emisor Oriente de la capital y el mantenimiento de redes viales y de transmisión y de centrales eléctricas.

Pese a las incertidumbres y a las amenazas de Trump, las firmas españolas han mantenido en 2017 su apuesta por el que es uno de los grandes mercados para su internacionalización. ACS ha sido la última compañía en hacerse con un gran contrato este año, al adjudicarse los servicios de compresión de gas en la Sonda de Campeche para Pemex, por un monto de más de 1.000 millones de dólares. Previamente, y a través del Cobra había obtenido este año contratos para tres campos de gas natural, donde invertirá 430 millones.

Y no es la única en su interés por México. Acciona comenzó a construir en marzo su quinto parque eólico (210 millones), ganó la ejecución del mayor parque eólico (510 millones) y participa en contratos para la nueva terminal del aeropuerto de Ciudad de México en un consorcio liderado por Carlos Slim a través de Grupo Carso y FCC, plan valorado en 3.900 millones de euros. Iberdrola ha señalado que invertirá 3.000 millones en los próximos ejercicios en plantas de ciclo combinado, eólicas y fotovoltaicas y en marzo ganaba la segunda convocatoria para construir y operar la central Topolobampo III.

BBVA ha ratificado su fe en el país con una inversión de 1.425 millones en cinco años y el mercado azteca es ya su pilar clave (40,6% del negocio), mientras que Santander ha confirmado que su plan para invertir 650 millones en un trienio sigue en pie. Inditex ha convertido a México en su primer mercado de Latam (355 tiendas) y prevé abrir 30 al año en los ejercicios próximos. Barceló abrió su primer hotel en la capital y Sacyr entró en el mercado de concesiones al adjudicarse 91,5 kilómetros de carretera (190 millones).

“Solo en México hay 5.800 empresas españolas, más que en ningún otro país”, dijo recientemente el ministro de Exteriores, Alfonso Dastis, dando cuenta del interés de las firmas, desde multinacionales a un creciente número de pymes, por un país que es, asimismo, uno de los grandes inversores en España. En los últimos a 15 años las firmas españolas han invertido 39.776 millones allí y exportan más de 3.500 millones al año. Y España es el segundo país que más IED aporta a México (9,8% del total), solo por detrás de EEUU.

México, eso sí, afronta un crecimiento que no acaba de lograr la fuerza esperada (pasará del 2,2% de 2017 al 2,4% en 2018 según Cepal, avance este último que el FMI limita al 1,9%) y la inquietud por el TLCAN, pero también la informalidad económica y la corrupción. México es el país más corrupto de la OCDE, según el WEF y el primero de Latam para Transparencia Internacional, lacra que desincentiva inversión y competitividad. La renegociación del TLCAN, superado el conato de Trump de abandonarlo, está en punto muerto tras varias rondas. Este diciembre habrá una sexta y se teme que EEUU endurezca su posición con barreras no arancelarias (sanitarias, fitosanitarias) en el debate.

Aunque el último ‘Doing Business’ muestra que México bajó dos puestos, al 49 global, en mejora del entorno para crear negocios, el país siguió siendo el mejor mercado para las firmas en la región. Y, aunque el WEF ha señalado que México se estanca en competitividad (lugar 51 mundial), el BID acaba de decir que es la única economía del área que ha mejorado desde 2010 su competitividad, con un avance del valor de sus productos de exportación del 31%. En inversión, y pese a la incertidumbre por el proteccionismo de EEUU, que ha atrasado llegada de capitales y una caída del 7,9% en la IED, México es aún el segundo país receptor (32.113 millones, 19% del total). Y se ha con¬ver¬tido en el oc¬tavo mercado más atrac¬tivo del mundo para la inversión exterior.

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