Monitor del Seguro

Mejoran los ra­tios de ges­tión en Autos, pero el ne­gocio no da para todos

La mitad del sector gana dinero, la otra mitad no

Más del 50% de las com­pañías tiene más o los mismos gastos que in­gresos por primas

Seguro del automovil
Seguro del automovil

El ne­gocio de los ramos de No Vida ha ido ra­len­ti­zán­dose a lo largo del año: a fi­nales de 2016 la fac­tu­ra­ción por primas crecía a un ritmo del 4,7% frente a un 3,8% del mismo pe­riodo del año an­te­rior. En este grupo de se­gu­ros, los más im­por­tantes por su peso son los de Autos, que con un vo­lumen de primas a sep­tiembre de 8.183 mi­llones de euros aca­paran en torno a un tercio (32%) del con­junto del ne­gocio de No Vida. Autos es, por tanto, un ramo clave para ex­plicar lo que ocurre en el sec­tor.

La tendencia que se observa es la misma que en el resto de No Vida. El ramo se desacelera, e incluso a un ritmo algo mayor: el crecimiento en primas ha pasado del 5,1% a finales de 2016 al 3,5% en septiembre de este año. La evolución del negocio está influenciada por varios factores, como las matriculaciones de vehículos, que van bien, pero algo por debajo de lo esperado por culpa fundamentalmente de la ligera paralización de las matriculaciones en el segmento de industriales, que crecen a un ritmo del 1,6% frente al 6,7% de los turismos.

Otro apoyo ha sido la prima media, que frente al descenso experimentado entre 2009 y 2015, desde 2016 está experimentando un cierto crecimiento, que se mantiene en lo que va de año. No parece que haya grandes nubarrones en el horizonte más cercano por el lado del negocio.

Respecto a los principales ratios de gestión, parecen estar bajo control tras algún que otro sobresalto de épocas pasadas, aunque recientes. La siniestralidad, que desde 2014 venía creciendo, comenzó una tendencia descendente en 2016, mientras que en lo que llevamos de año se mantiene plana.

Tras esta evolución se encuentra la estabilidad de la frecuencia y la contención de los costes medios. Incluso en el tercer trimestre del año la frecuencia ha tendido a la baja, y uno de los motivos, según explicaba Fernando Mata, director financiero (CFO) del Grupo Mapfre, en la última presentación de resultados del grupo, es la “pertinaz sequia que produce menos accidentes de automóviles, y eso está mejorando la siniestralidad, particularmente en este trimestre”.

De cara a la evolución en los próximos meses de la siniestralidad hay que tener en cuenta el efecto de la introducción del nuevo Baremo de Autos, que de momento no está teniendo impacto en el sector, al menos no un impacto inesperado que desbarate los resultados. También hay que estar atentos a factores externos, como el uso del vehículo.

En este caso ese uso está aumentando, lo mismo que el número de vehículos susceptibles de sufrir o producir un siniestro, que a finales de septiembre eran 30,5 millones, un 2,45% más en tasa interanual. Que el coche se usa más lo prueba el consumo de combustible, que está creciendo a ritmos de en torno al 2,5%. No obstante, hay que matizar.

Según explicaba recientemente Pablo Jiménez, responsable de Proyectos del Área de Investigación de ICEA (Investigación Cooperativa entre Entidades Aseguradoras y Fondos de Pensiones), esta variable cada vez va a tener menos capacidad explicativa debido a la incorporación a nuestro parqué de automóviles de vehículos más eficientes y menos contaminantes, como los híbridos y eléctricos, que a septiembre suponían ya el 6% de las matriculaciones.

Este avance genera, además, un nuevo reto para la industria, ya que su uso y reparabilidad tendrá implicaciones en la evolución de la siniestralidad.

Esta siniestralidad, junto al resto de gastos del sector, marcan la evolución de la eficiencia, que no es el punto fuerte a día de hoy del ramo, pero sí que es mejor que hace unos años. El ratio combinado (gastos más siniestralidad como porcentaje de las primas) del ramo de Autos rebasó el punto crítico del 100% en 2015, con más del 60% de las compañías con más gastos que ingresos del negocio asegurador; aunque desde ese momento crítico hasta ahora muchas compañías han ido dejando trimestre a trimestre de estar en ese peligroso filo del 100%.

Pese ello y a la mejora continua y progresiva de la eficiencia del seguro de Autos en su conjunto, no hay que perder de vista que a finales de junio de este 2017 todavía algo más del 50% de las aseguradoras tenía un ratio combinado de más o igual al 100%, según los datos de ICEA.

También una de cal y otra de arena dan los resultados técnicos. El resultado del ejercicio de la actividad aseguradora sin tener en cuenta otros costes o ingresos ajenos a dicha actividad, en ningún momento ha llegado a ser de cero. Pero eso en general, si bajamos al detalle, nos encontramos con que la mitad de las compañías que operan en el ramo de Autos sí tiene actualmente un resultado técnico puro por debajo de cero. Respecto al resultado financiero, hay que destacar que, pese al negativo contexto de bajos tipos de interés, se mantiene en lo que llevamos de año en torno al 4% de las primas; una ayuda inestimable a los beneficios del sector. Pero ojo, los expertos advierten de que el resultado financiero ha ayudado a las compañías, “pero no se puede esperar ya mucho de él”.

Por tanto, la recaudación por primas en el seguro de Autos se desacelera, en línea con lo que está ocurriendo con el conjunto de los ramos de No Vida; pero, en cualquier caso, la recaudación sigue creciendo, animada por la mejora de las matriculaciones y el aumento de la prima media.

Eso en lo que respecta al negocio, en relación a los ratios de gestión se aprecia una mejora con una estabilización del ratio de siniestralidad; una reducción del ratio combinado hasta situarse por debajo del 100%; el mantenimiento, de momento, de la rentabilidad financiera pese a los bajos tipos de interés; y un resultado técnico puro en positivo.

Y dicho esto, los datos también muestran que tras las cifras generales, la mitad de las compañías que opera en Autos no gana dinero, no al menos con la actividad puramente aseguradora; y que más de la mitad tiene un ratio de eficiencia por encima del 100%. Las cosas se pueden complicar al mínimo traspiés.

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