El grupo de Botín ru­brica un pacto ejem­plar para la sa­lida de un mi­llar de em­pleados

Santander y Evo Banco: las dos caras del entendimiento sindical

La en­tidad en manos del fondo Apollo sufre la huelga por un drás­tico re­corte (60%)

EVO Banco
EVO Banco

La re­con­ver­sión del sector ban­cario es­pañol se man­tiene abierto, pero con po­si­ciones muy di­fe­rentes por parte de las di­rec­tivas de las dis­tintas en­ti­da­des. Estos días, Santander y Evo Banco ofrecen una imagen muy dis­tinta de cómo aco­meter un ajuste de sus res­pec­tivas plan­ti­llas. El grupo de Ana Botín ha al­can­zado un acuerdo más que cor­dial con los prin­ci­pales sin­di­catos para la sa­lida de un mi­llar de em­pleados de los ser­vi­cios cen­trales de su en­tidad y la del Popular. El am­biente es muy dis­tinto en Evo Banco, en manos del fondo Apollo y pro­ce­dente de las an­ti­guas cajas ga­lle­gas.

El exceso de plantillas en el sector bancario asume, desde hace varios años, un nuevo ajuste pero de manera muy distinta en función de las entidades. El Santander ha conseguido un acuerdo más que respaldado por los representantes de los trabajadores, ya que las pretensiones iniciales se han reducido hasta menos de la mitad al final.

Por el momento, el Santander de Ana Botín tan sólo encara el encaje de los servicios centrales de su banco y los del personal en el Popular. Desde los más de 2.000 despidos previstos al inicio de las conversaciones, el recorte se queda en tan sólo en algo más de un millar y con determinadas condiciones ventajosas para aquellos que se acojan a su salida del banco resultante desde su adjudicación el pasado mes de junio.

La valoración de los sindicatos es más que significativa tras el acuerdo alcanzado con el Santander, cuyos máximos responsables, desde la presidenta Ana Botín al consejero delegado José Antonio Álvarez, ya se habían comprometido a que cualquier reajuste de la plantilla de haría bajo la negociación directa con los representantes de los trabajadores.

"Los sindicatos firmantes de este acuerdo valoramos el mismo como un marco equilibrado que permite que el ajuste que provoca la integración de los servicios centrales de Banco Popular en Banco Santander se haga de manera no traumática, primando la voluntariedad en las salidas y compensando éstas con recursos suficientes y adecuados", sostiene el sindicato UGT en un comunicado.

Esta misma formación sindical lanza un reconocimiento a cómo se han desarrollado las negociaciones con la directiva del Santander. "Las últimas reformas laborales aprobadas en nuestro ordenamiento jurídico hacen posible que empresas con beneficios, como el Banco Santander, pueden recurrir a medidas de este calado y lo pueden hacer, incluso, sin el acuerdo sindical. A nadie se le debe escapar que un expediente de despido colectivo sin la intermediación de la acción sindical de la representación legal de los trabajadores tendría un resultado radicalmente distinto".

La cruz

Justo en la misma jornada que la dirección del Santander rubricaba el acuerdo con los sindicatos para la reducción de sus plantillas en los servicios centrales, los empleados de Evo Banco han ido a la huelga ante el drástico recorte presentado por sus propietarios, el fondo especulativo Apollo que se hizo con esta división de la antigua NCG, el banco fruto de la fusión de las dos cajas gallegas en plena crisis bancaria y económica.

Los planes de Apollo pasan por la reducción de 266 puestos de trabajo, un 66% del total de la plantilla y el cierre del 88% de la red de oficinas, por lo que tan sólo se quedarían con cinco sucursales en todo el territorio español.

Los sindicatos mayoritarios consideran que esta propuesta de los dueños de Evo Banco tan sólo conlleva a la reconversión de la entidad a un banco virtual y que el único interés de Apollo genera dudas "sobre el interés real de este fondo inversión en la consolidación y expansión de las principales líneas de negocio de esta entidad financiera".

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