China puede ser un gran ca­na­li­zador de subidas, pese a su alto en­deu­da­miento

Los emergentes, llamados a aportar capital y potencial para los inversores

Los be­ne­fi­cios de las com­pañías po­drían crecer en torno a un 15%

Inversión en China
Inversión de China-

Las eco­no­mías desa­rro­lladas cada vez tienen menos ca­pa­cidad de man­tener un cre­ci­miento ele­vado, pese a que las pers­pec­tivas son es­pe­ran­za­doras de cara a los pró­ximos ejer­ci­cios. Parece que el re­torno pau­la­tino de la in­fla­ción po­dría di­na­mizar a países como Estados Unidos o Alemania, aunque no es donde se van a en­con­trar ma­yores mo­vi­mientos ex­pan­si­vos. Y es que los emer­gentes pueden tener un ejer­cicio dulce como así va­loran los ex­per­tos. Más aún en tér­minos de mer­ca­dos.

Las medidas de los bancos centrales, las divisas, las materias primas… Hay muchos factores que afectan directamente a los países emergentes y a sus mercados en particular. Todas ellas han tenido un impacto claramente irregular en los últimos tiempos y han provocado una auténtica montaña rusa en determinados momentos, pero parece que la fortaleza, si nada cambia próximamente, es la palabra que más se puede ajustar a su definición para su futuro próximo.

Las economías de los principales países están en auge y serán el motor para el crecimiento mundial. Pese a que los desarrollados tienen todos los ingredientes sobre la mesa para romper al alza, la realidad es que países como Rusia, China, Argentina o, incluso, Brasil, poseen una mayor capacidad de mejora sobre la fotografía actual. Tanto, que se estima que sean estas regiones las que capten más entradas de capital en los próximos meses. Es decir, un mayor volumen de inversión.

Con Estados Unidos marcando máximos históricos y con Europa en niveles bastante elevados, junto con las nimias rentabilidades que ofrece la renta fija, el valor empieza a cambiarse de bando. Y lo hace al calor de una mejora de previsiones económicas para estos países y en aras de la infravaloración que tienen estos mercados.

De hecho, el equipo de expertos de Deutsche Bank estima que la previsión de crecimiento en las economías emergentes se mantenga intacta, el 5% en 2017 y el 5,2% en 2018, por lo que se prevé que continúe siendo fuerte como resultado de una recuperación global sincronizada. Rosa Duce, economista jefe de la gestora en España, espera, además, que esto vaya de la mano de las reformas que se esperan en materia económica.

Un test para medir el crecimiento

Así pues, en opinión de Christophe Morel, economista jefe de Groupama AM, el verdadero test sobre el crecimiento comienza “ahora” con las condiciones financieras” más estrictas”. De tal forma que el crecimiento de estos países, con China a la cabeza, debería ser completamente estable pese al desapalancamiento que tienen que ejecutar en los trimestres venideros. Por eso, las empresas con presencia de sus negocios allí, deberían salir beneficiadas en 2018.

Fuentes del mercado consultadas sostienen que los emergentes, también, tendrán un impacto positivo al tener un dólar que se moverá en torno a unos niveles “similares a los actuales”, incluso con un sesgo bajista “con respecto a divisas como el euro”. Asimismo, se estima que las materias primas se encuentren en “consolidación”, por lo que la afectación sobre los emergentes se traducirá como un catalizador positivo. Otro factor importante a tener en cuenta y que baña de oportunidades a las bolsas establecidas en estas áreas geográficas.

Nichos de valor

Por tanto, la cuestión es, ¿dónde se observa mayor valor en los emergentes de cara al próximo año? En cuanto a la renta variable en países emergentes, se anticipan beneficios próximos al 15% en 2018 como resultado de las reformas económicas y de crecimiento impulsadas en algunos de estos mercados, especialmente en Asia. “Nuestra previsión es que la renta variable en países emergentes tenga un mejor rendimiento que la de los mercados desarrollados en los próximos 12 meses, pero será clave ser selectivo en la aproximación a estos índices”, explica Jiménez-Albarracín.

Por otro lado, habría oportunidades de inversión en bonos gubernamentales de países emergentes, puesto que las tires son bastante interesantes. En cuanto a países, China seguirá canalizando la mayor parte de la mejora de estas economías para el próximo año. La transformación de su economía está empezando a plasmarse y de ahí a que el crecimiento esperado sea superior al 6%.

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