Su ac­cio­nista Enel re­ci­birá 4.100 mi­llones de euros en di­vi­dendos en cuatro años

Endesa se pasa a las energías verdes y pone fecha de caducidad al uso del carbón

La eléc­trica in­ver­tirá 300 mi­llones en adaptar las tér­micas a las nuevas me­didas me­dioam­bien­tales

Borja Prado, presidente de Endesa
Borja Prado, presidente de Endesa

Definitivamente, la eléc­trica Endesa se ha de­cla­rado a favor de las ener­gías verdes y hace una apuesta clara por la des­car­bo­ni­za­ción plena en 2050, pre­ser­vando úni­ca­mente el mi­neral efi­ciente para de­ter­mi­nadas cen­trales con el ob­je­tivo de re­ducir los costes del sis­tema de ge­ne­ra­ción y me­jorar su efi­ciencia me­dioam­bien­tal. Eso sí, la eléc­trica se­guirá con­tando con la energía nu­clear a largo plazo como vía para ga­ran­tizar la con­ti­nuidad de la po­tencia y el su­mi­nis­tro.

Sobre estos pilares, Endesa basa su nuevo plan estratégico 2017-2020 en el que se esperan invertir unos 5.000 millones de euros, unos 300 millones más que en el plan antiguo. El 40% se destinará a la distribución de electricidad, un 23% a la generación peninsular y un 13% a la extrapeninsular.

En este periodo, la compañía repartirá 5.900 millones de euros de dividendo. Su accionista principal Enel recibirá 4.100 millones por el 70% del capital que tiene en la empresa. El consejo ha decidido destinar a dividendos en estos cuatro años el 100% del beneficio neto, con un mínimo de 1,32 euros brutos por acción para 2017 y 1,33 euros para el ejercicio 2018.

Unos 5.000 millones de inversión

La compañía subraya en el comunicado enviado a la Comisión Nacional del Mercado de Valores (CNMV) que “la capacidad de Endesa de distribuir el dividendo anunciado a los accionistas dependerá de la generación de beneficios y de la disponibilidad de las reservas distribuibles”.

En el plan estratégico, se prevé unos beneficios netos para 2018 y 2019 de 1.400 y 1.500 millones de euros, frente a los 1.500 y 1.700 millones que preveía hace un año. Para 2020, se estiman unos 1.600 millones. En 2017, mantiene la cifra que se barajaba el ejercicio pasado de 1.400 millones de euros.

Respecto al resultado bruto de explotación (Ebitda), el grupo se muestra bastante conservador, aunque vaticina un crecimiento medio anual del 4% de 2017 a 2020, desde los 3.400 millones para este año hasta los 3.700 millones para 2020.

El consejero delegado, José Bogas, ha señalado al respecto que la revisión a la baja de la estimación del Ebitda para los próximos años se debe a un menor margen del negocio del gas pese a que ha mostrado su confianza que se equilibrará en años posteriores.

La compañía baraja un precio medio del barril de crudo de 57 dólares para 2018 frente a los 52 dólares del antiguo plan; de 60 dólares/barril para 2019 -antes preveía 55 dólares-, y de 65 dólares para 2020, frente a los 60 iniciales.

Respecto a los precios del carbón, la compañía se mueve en una horquilla que va desde los 83 dólares la tonelada para 2017; 68 dólares en 2018; 65 dólares en 2019 y 62 dólares para 2020. Unas cifras bastante superiores a las que contemplaba en el plan antiguo.

Apuesta decidida por las renovables

La eléctrica que preside Borja Prado ha decidido apostar claramente por las energías renovables y cerrar parte de sus centrales de carbón. Los grupos de carbón que la compañía decida mantener operativos será adaptados a las mejores prácticas medioambientales, con unas inversiones previstas de unos 300 millones de euros.

Endesa ha trasladado ya al Ministerio de Energía que quiere cerrar antes de 2020 las centrales de carbón de Compostilla (León) y Andorra (Teruel), con una capacidad las dos de cerca de 3.000 megavatios. El parque de generación de carbón de la eléctrica se eleva a unos 8.300 megavatios.

Las empresas eléctricas piden libertad para cerrar sus centrales de carbón, una vía a la que el Ministerio de Energía se opone, ante el temor de que el mix energético se desestabilice y pueda haber en algún momento problemas de suministro y que las tarifas eléctricas se disparen.

Enel cerrará también centrales de carbón

La política de descarbonización que ha emprendido Endesa va pareja con la idea que su accionista principal Enel tiene para el resto de su grupo, básicamente en Italia. La empresa italiana acaba de presentar también su plan estratégico en el que se contempla unas inversiones de 24.600 millones de euros para el periodo 2018-2020.

El consejero delegado, Francesco Starace, ha destacado que su grupo está a la espera de los planes que presenten en Bruselas los diferentes gobiernos, como España e Italia, para ver cómo cierran las centrales de carbón.

En cambio, la nueva política inversora en cuanto a nueva generación va a estar centrada en las energías verdes. Endesa tiene actualmente una capacidad instalada en generación de renovables de 6.388 megavatios entre hidroeléctrica (4.757MW), eólica (1.618 MW) y solar (13 MW) y se pretende llegar a 7.353 megavatios instalados en 2020.

Otra de las novedades que presenta el nuevo plan estratégico es la digitalización de la red eléctrica y la instalación de puntos de recarga para vehículos eléctricos con unas inversiones de 1.200 millones, unos 400 millones de euros más que en el plan antiguo. De aquí a 2020, se quieren instalar unos 600 puntos de recarga para coches eléctricos.

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