DESDE EL PARQUET

Applus, por el buen camino

La po­si­tiva evo­lu­ción de los re­sul­tados de Applus en el tercer tri­mestre del año, que re­flejan la ten­dencia de re­cu­pe­ra­ción ini­ciada hace más de un año, está cap­tando de nuevo el in­terés de los bol­sistas y de los ana­lis­tas.

Recientemente, Citigroup ha elevado el precio objetivo de la compañía de certificaciones técnica de 10,75 a 12 euros por acción. Una estimación que supone un potencial de revalorización del 10% que habría que sumar a la subida del 15% acumulada por el valor desde principios de año.

Dentro de esta gradual mejora, el grupo está encontrando su punto débil en la división de Energy & Industry, cuyos ingresos siguen afectados por las condiciones adversas en el mercado del petróleo y el gas. Esta división se ha convertido de este modo en el principal lastre del grupo, una situación que podría cambiar pronto, según los expertos, gracias a la clara recuperación experimentada por el sector en las últimas semanas.

Las expectativas de una mayor aportación de esta división al grupo en la recta final del ejercicio y los esfuerzos por contener la deuda son los factores que más estarían valorando por parte del mercado. En concreto, la compañía redujo su deuda neta en el tercer trimestre en aproximadamente 60 millones de euros respecto al cierre de septiembre de 2016.

Esto, unido a los flujos procedentes de la ampliación de capital realizada en el mes de septiembre de 137 millones de euros, ha permitido reducir el ratio de apalancamiento financiero de Applus a 2,5 veces.

Esta operación permitirá además financiar tanto la adquisición acordada de Inversiones Finisterre, como realizar futuras adquisiciones para seguir creciendo y generando valor para el accionista.

En el horizonte, sin embargo, encuentra algunos nubarrones que pueden condicionar su evolución. Applus ha sido una de las muchas empresas que han optado por cambiar su sede ante el desafío independentista, pero algunos accionistas temen que eso pueda afectar a su operativa normal.

Al respecto, recuerdan que en 2010 la Generalitat concedió a Applus la gestión de las ITV catalanas bajo un modelo regulado hasta el año 2035. Dicha concesión supone aproximadamente el 18% de los ingresos de la división de ITVs de la compañía, unos 50 millones de euros, y cerca de un 3% del total de ingresos consolidados.

Un factor que estaría justificando el duro ajuste del valor en las últimas semanas que le ha llevado a perder incluso la cota de los 11 euros por acción. Un descenso que podría suponer una buena oportunidad de compra. En torno a este nivel, señalan los expertos técnicos, encuentra un soporte lo suficientemente sólido para asentar a medio plazo la consistente tendencia alcista que viene desarrollando la compañía desde los mínimos absolutos registrados a principios de 2016.

Artículos relacionados