Su por­tavoz re­viste de mo­derna a la cua­ren­tona pa­tronal pero sin boda con la oc­to­ge­naria CECA

Roldán culmina su primer mandato en la AEB con un nueva imagen y diferentes modos

Martínez Campuzano ca­li­fica de "éxito" el tardío co­mu­ni­cado sobre Cataluña

José María Roldan (AEB)
José María Roldan (AEB)

La cú­pula de la Asociación Española de Banca (AEB) está en­can­tada de co­no­cerse, si no fuera por la de­te­rio­rada imagen del sector tras la cri­sis. José Luis Martínez Campuzano, su nuevo por­ta­voz, ca­li­fica de "éxito" el co­mu­ni­cado ves­per­tino y do­mi­ni­cal, in­cluso tar­dío, sobre lo que ocurre en Cataluña. Persigue re­vestir de mo­der­nidad a la pa­tronal ban­ca­ria, aunque con sus cua­renta años no as­pira a fu­siones con la oc­to­ge­naria CECA, la con­fe­de­ra­ción de las ca­jas. Su pre­si­dente, José María Roldán, cul­mina su primer mando y su pro­funda re­con­ver­sión.

"Nuestros asociados nos pedían anticipación", reconoce el portavoz de la Asociación Española de Banca, el economista José Luis Martínez Campuzano, durante la presentación de la nueva imagen y página web de la patronal bancaria. Eso sí, descarta que se haya carecido de dicha anticipación ante los acontecimientos vividos en las últimas semanas en Cataluña.

En su opinión, el comunicado conjunto con la Confederación Española de Cajas de Ahorros (CECA) es "todo un éxito" al haber podido combinar algunos componentes tan complejos como "el de comunicación y los jurídicos", aunque no se comunicó hasta la tarde del pasado 29 de octubre, en pleno domingo, y una vez vividos los momentos más complejos del desafío independentistas.

"Estamos coordinados con nuestros bancos. No tenemos que ser protagonistas", se justificaba Martínez Campuzano antes de entrar de lleno ante la pregunta sobre el aparcado comunicado de las dos principales patronales bancarias del país, aunque mucho más comedido que el lanzado hace dos años ante las elecciones convocadas por el entonces presidente de Cataluña, Artur Mas.

Eso sí, el propio portavoz de la AEB, precedido por una visita casi de urgencia de su presidente, José María Roldán, y escoltado por Juan Carlos Delrieu, director de estrategia y análisis, defendían la necesidad del cambio de marca de la patronal bancaria para adecuarse a los nuevos tiempos, algo que exigían sus propios asociado y a los que no les ha supuesto coste adicional alguno. "Incluso, con toda la reorganización les hemos generado un ahorro del 30% en sus cuotas", indicaba Delrieu sin concretar cifras exactas por entidades.

El cambio de imagen de la AEB y la modernización de su página web se justifica en buena medida por la pérdida de reputación por parte del sector, aunque su portavoz Martínez Campuzano incide en que el verdadero problema radica "en una falta de respeto" de la sociedad hacia el sector bancario, mientras que las malas prácticas comerciales de un buen número de entidades "es una cuestión debatible".

Patas arriba

Con el cambio de imagen, el presidente de la AEB, José María Roldán, afronta la recta final de sus primer mandato, al que ya llegó con polémica al haber dejado de ser director general de Regulación y Estabilidad Financiera del Banco de España justo seis meses antes (desde octubre de 2013 hasta su designación en abril de 2014).

Roldán, durante este tiempo, ha dado una vuelta completa a la patronal bancaria, desde su ubicación actual (en Torre Espacio, al norte de Madrid) hasta la propia organización interna, con cambios continuos en la cúpula directiva desde el primer momento. Y eso, que su llegada a la AEB fue mal vista desde el Ministerio de Economía de Luis de Guindos.

La ya cuarentona patronal bancaria cambia de imagen y se reviste de moderna, sobre todo de la mano de Martínez Campuzano un economista para el que casi todo es digital o en plasma (como le ocurre al presidente del BBVA, Francisco González), y de manera sibilina lanza un mensaje a la otra gran patronal del sector.

La Confederación Española de Cajas de Ahorros (CECA) ha perdido un peso importante de su presencia pública con la casi desaparición de las cajas de ahorros, antes de reconvertirse en bancos. El portavoz de la AEB niega que su cambio de imagen suponga un mensaje a la CECA de "renovarse o integrarse", una posibilidad que se baraja en todo el sector desde hace años.

"Tenemos que trabajar juntos", afirma José Luis Martínez Campuzano, al mismo tiempo que algunos responsables de la AEB, como Juan Carlos Delrieu, reconocen que algunas organizaciones, sin citar pero sin descartar a la CECA, necesitan de una modernización cómo lo que se ha acometido en la patronal de los bancos bajo "el reinado" de Roldán.

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