La com­pen­sa­ción de la menor deuda neta de la ope­ra­dora es mar­ginal

El efecto divisa favorece a Telefónica, cuya valoración despierta el interés inversor

Las me­joras con­di­ciones ali­vian las preo­cu­pa­ciones sobre el apa­lan­ca­miento

Álvarez Pallete
Álvarez-Pallete, pte. de Telefónica.

Telefónica man­tiene el re­no­vado rumbo mar­cado por su pre­si­dente Álvarez-Pallete y apuesta por re­ju­ve­necer su línea es­tra­té­gica. Hasta ahora ha es­tado bas­tante per­ju­di­cada por el im­pacto ne­ga­tivo de las di­vi­sasen dos de sus mer­cados más im­por­tan­tes: Brasil y Argentina. Pero las pre­vi­siones de los ana­lis­tas, a partir de ahora, le son­ríen y pa­rece que su si­tua­ción de apa­lan­ca­miento ten­derá a ali­viarse y los pró­ximos tri­mes­tres pueden ser más óp­ti­mos.

La operadora española ha tenido un recorrido en términos bursátiles bastante inestable en lo que va de año. Desde máximos pierde casi un 20% y se encuentra plano en relación a los niveles de hace doce meses atrás. Una situación que tiene una respuesta, para muchos expertos, muy clara: el castigo de las divisas ha hecho bastante mella en el ánimo comprador no repercutiendo con números consistentes de su balance. Pero todo esto tiene visos de terminar.

Parte de la depreciación de las acciones de Telefónica, particularmente en torno al segundo trimestre del 2017, período que comprende al verano, se puede justificar por los movimientos adversos de las divisas. Entre otros, los expertos de Citi sostienen que la mayor parte de la exposición a tipos de cambio de la compañía española “jugó en su contra”, borrando la mayoría de las ganancias “observadas en los trimestres anteriores”.

Dada la división “desequilibrada” de Telefónica de su deuda neta (un carry trade efectivo en su balance), cualquier movimiento en torno a las divisas siempre puede tener un impacto material tanto en la valoración como en el apalancamiento ya que la compensación de la menor deuda neta es marginal.

A pesar de los vientos en contra de las divisas de los países en las que opera, las valoraciones de estos activos deberían “haberse mantenido en el peor de los casos”, según apuntan fuentes del mercado. En esta línea, si se examina el desempeño de la filial brasileña, el rendimiento del precio de la acción ha compensado con creces el perjuicio de las divisas.

Asimismo, el resultado de Telecom Argentina, con números más equilibrados, implicaría que Telefónica Argentina debería revalorizarse significativamente. Es decir, tendría un potencial en la región muy fuerte por los vientos de cola que ahora mismo tienen los emergentes y que se prevé que tengan los trimestres venideros.

En resumen, las valoraciones y activos de LatAm han sido, en términos generales, más o menos estables; a pesar de que las divisas han ejercido un peso negativo en la mayoría de los casos. Lo que está detrás de esto es una reducción constante en el coste del capital en América Latina. Y tiene implicaciones directas también para Telefónica.

Apetecible en los mercados

Además, Telefónica también ha sido una de las acciones con mejor rendimiento en el espacio europeo. E incluso sus caídas recientes se deben más a las decisiones estratégicas de invertir comercialmente (algo que podría retrasar el crecimiento del OIBDA) pero no a un deterioro material del negocio subyacente.

Fuentes del mercado consultadas explican que es momento de sobreponderar sus acciones puesto que “dentro del sector de las telecos es posiblemente la que tiene más capacidad de crecimiento y la que se encuentra más infravalorada”, puesto que el impacto de las tarifas se volverá menos efectiva con el tiempo.

Deuda bajo control

Uno de los factores que preocupaban en torno a Telefónica era su alto nivel de apalancamiento. Sin embargo, en los últimos tiempos y con esta menor presión de las divisas está empezando a verse un gran alivio. Desde Citi sostienen que esto no quiere decir que “el balance de Telefónica tenga flexibilidad, pero hay menos preocupaciones ya que hemos visto una reducción consistente en el apalancamiento en los últimos trimestres”.

La ausencia de eventos adversos ha ayudado a esta mayor relajación del pasivo de sus cuentas, además de que la venta de la participación de Telxius proporcionará soporte adicional en el cuarto trimestre, de tal forma que su apalancamiento seguirá reduciéndose desde las 2,7 veces el Ebditda actuales (en el segundo trimestre de 2016 superó los 3,2 veces el Ebitda).

Con una política de dividendos defensiva, Telefónica podría continuar reduciendo la deuda neta en los próximos trimestres y se podría esperar que la relación tienda a una tendencia de 2,5 veces el Ebitda en 2018, tal y como aseguran los expertos, dependiendo de las emisiones.

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