Entidades como ING re­ducen a la mí­nima ex­pre­sión las ren­ta­bi­li­dades de sus pro­ductos

La banca traslada a las cuentas remuneradas la política de tipos cero de los depósitos

La ten­dencia ace­lera tras el final del ve­rano con la ex­cusa de la po­lí­tica del BCE

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Cuentas vs. depósitos.

Ha pa­sado ya más de año y medio desde que el con­sejo de go­bierno del Banco Central Europeo (BCE) re­bajó su tasa de in­terés en 5 puntos bá­si­cos. Era el úl­timo giro de tuerca hasta el nivel his­tó­rico del 0%. En aquella misma reunión, Mario Draghi re­cor­taba la fa­ci­lidad de de­pó­sito de los bancos diez puntos bá­si­cos, del ac­tual -0,3% al -0,4%, y daba un es­to­cada mortal a la ren­ta­bi­lidad de los pro­ductos de ahorro con­ser­va­do­res.

Sin embargo, muchas entidades decidieron marcar las diferencias con la mayoría en el mercado español. El movimiento encabezado por Santander y BBVA que redujo a nada la rentabilidad de los depósitos (su rentabilidad media hasta agosto era de un testimonial 0,09% en plazos hasta un año) y cuentas remuneradas dio visibilidad a un pequeño grupo de entidades que siguió ofreciendo tipos de interés muy por encima de la media del mercado, en algunos casos con ofertas que superaban incluso el 1%.

Evidentemente, hasta las entidades más agresivas han tenido que ajustar los rendimientos de los productos que ofrecen a la realidad del mercado. Pero tras el final del verano, el movimiento ha cogido una velocidad de vértigo especialmente en el segmento de las cuentas remuneradas. Algunas de las que hace dos y tres años ofrecían tipos de alrededor del 1,5% TAE han metido la tijera hasta niveles insospechados, con un banco emblemático como ING a la cabeza.

Con la justificación de que el escenario de tipos de interés en Europa se mantiene (y lo hará previsiblemente hasta finales del año que viene como mínimo) ING Direct ha realizado su enésimo movimiento defensivo en 2017 y ha reducido a la mitad la rentabilidad de su popular 'Cuenta Naranja'. La reducción desde un ya poco relevante 0,1% hasta el 0,05% ilustra como ninguna otra el signo de los nuevos tiempos: la rentabilidad exige riesgo.

De un plumazo, ING ha dejado de competir en un segmento, el de las cuentas remuneradas (ya sean para nuevos clientes o para la totalidad) que los bancos habían convertido hace apenas dos años en un gran campo de batalla para conseguir nuevos clientes. Cada vez son menos los que aguantan el tirón. Lo hace Bankinter, que ha renovado hasta diciembre las condiciones de su Cuenta Nómina al 5% el primer año. No hay otro producto más atractivo en el mercado.

Otras entidades como Wizink y Openbank (el banco online de Santander está siendo muy agresivo en todas las modalidades) no han tirado la toalla y aunque están muy lejos de las rentabilidades ofrecidas en plena competencia, siguen ofreciendo extratipos relevantes del 0,5% y del 0,4% respectivamente. Son la excepción a una regla que este año ha laminado parte de tipos ofrecidos por entidades como Evo Banco, Abanca o Coinc, el portal de ahorro de Bankinter que ha reducido el importe máximo remunerado.

Son solo los últimos recortes en las rentabilidades de las cuentas remuneradas, que como los depósitos no dejan de perder interés a los ojos de los inversores. Éstos se han visto abocados a buscar en los fondos de inversión las rentabilidades que no encuentran en el ahorro tradicional. Según datos de la patronal Inverco, en septiembre el patrimonio gestionado alcanza ya los 255.000 millones de euros, a un paso del récord histórico que data de 2006.

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