El País Vasco cuenta con las sedes so­ciales de BBVA y Kutxabank en Bilbao

La Comunidad Valenciana arrebata a Cataluña su condición de plaza financiera

Sabadell y CaixaBank se suman con el tras­lado de su do­mi­cilio so­cial a Bankia

Banco Valencia
Oficina del Banco Valencia, adquirido por CaixaBank.

El éxodo de los bancos ca­ta­lanes ante el riesgo in­de­pen­den­tista ya pro­voca un vuelco sus­tan­cial entre Comunidades Autónomas como plazas fi­nan­cie­ras. El tras­lado de la sede so­cial del Sabadell a Alicante y el de CaixaBank a Valencia con­cede a la re­gión va­len­ciana un papel sig­ni­fi­ca­tivo, ya que Bankia ya está pre­sente en la ca­pital le­van­tina. Tan sólo el País Vasco cuenta con dos sedes so­ciales sig­ni­fi­ca­ti­vas, con el do­mi­cilio en Bilbao de BBVA y Kutxabank.

Cataluña se quedará como una región con presencia residual de algunas pequeñas entidades bancarias con la marcha del Sabadell a Alicante y de CaixaBank a Valencia. La nueva situación contrasta con la vivida antes de la crisis, con un buen número de cajas que luego han acabado en manos del BBVA (Unnim y Catalunya Banc), en la que era la comunidad autónoma con mayor número de entidades.

La Comunidad Valenciana es la que más se beneficia con la decisión adoptada por el consejo de administración del Sabadell de trasladar su sede social a Alicante, aprovechando los centros heredados de la adjudicación de la CAM en 2012. Mientras, Bankia tiene fijada su sede social en Valencia desde la fusión entre Caja Madrid y Bancaja junto a otras cajas de ahorros de menor tamaño.

El presidente de Bankia, José Ignacio Goirigolzarri, ha reiterado en diversas juntas en la capital valenciana su compromiso de mantener la sede social en esta ciudad, aunque el centro operativo radica en Madrid, como ocurre con algunos otros bancos de un tamaño incluso mayor.

Frente al pronóstico de que CaixaBank trasladara su sede social a Mallorca (en donde se habría sumado a Banca March y Caixa Pollença), ha optado también por la capital de la Comunidad Valenciana y aprovechará, de esta manera, las antiguas sedes del Banco de Valencia que se adjudicó en plena crisis bancaria en la calle Pintor Sorolla.

Frente al traslado instantáneo del Sabadell, el consejo de administración de CaixaBank se volverá a reunir este sábado, tras la modificación adoptada en el Consejo de Ministros sobre la Ley de Sociedades de Capitales y que ha permitido tomar la decisión sin tener que convocar la correspondiente junta de accionistas, según los estatutos del grupo presidido por Jordi Gual y controlado por un Isidro Fainé que también se ha llevado la sede social de Gas Natural Fenosa a Madrid.

En el incesante goteo de bancos que dejan Cataluña, Mediolanum, presidido por Carlos Tusquets y perteneciente al grupo italiano del mismo nombre, también ha elegido Valencia como nueva sede social, mientras que Arquia, la antigua Caja de Arquitectos, ha optado por el traslado a Madrid.

Casi como si se tratara de una reserva, la Comunidad Valenciana también cuenta con la sede social de Caixa Ontiyent, una de las dos cajas que mantienen esta naturaleza jurídica. La otra, Caixa Pollença, tiene su domicilio en la localidad balear del mismo nombre, el destino que se había barajado para CaixaBank.

El País Vasco también cuenta con dos bancos de tamaño significativo con su sede social en Bilbao: BBVA y Kutxabank. Además, Bankoa (del grupo francés Crédit Agricole) tiene su domicilio en San Sebastián (Guipuzcoa).

Poco centralizado

Aunque casi la totalidad de los bancos cuentan con sus cuarteles generales en Madrid, el mapa bancario español es mucho más periférico que centralizado. Tras la integración del Popular en Santander (con su sede social en la capital cántabra), tan sólo Bankinter o Liberbank, como bancos de cierto tamaño, tienen su domicilio en la capital de España.

Las filiales de algunos bancos extranjeros (ING, Finantia, BNP Paribás, Citibank o Deutsche Bank) también tienen sus sedes sociales y operativas en Madrid. Santander y BBVA, pese a su domicilio social, cuentan con los servicios centrales de sus respectivos grupos en Boadilla del Monte, en el caso del primero, y en la zona de Las Tablas, al norte de Madrid.

Abanca, grupo creado con la fusión de las antiguas cajas gallegas y bajo control del venezolano Banesco, mantiene su sede social y operativa en Galicia. Lo mismo ocurre con Unicaja (Málaga, Andalucía) o Ibercaja (Zaragoza, Aragón). Banca Pueyo se resiste en su terruño de origen de Villanueva de la Serena (Badajoz).

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