CATALUÑA: la ines­ta­bi­lidad po­lí­tica pro­vo­cará un des­ban­dada de ne­go­cios

Diálogo frente al riesgo de pérdidas de inversiones extranjeras y deslocalizaciones

El Instituto de la Empresa Familiar y la CEOE re­claman “reconducir la si­tua­ción”

Mariano Rajoy y Joan Rosell, presidente de la CEOE
Mariano Rajoy y Joan Rosell, pte. de la CEOE

La “búsqueda de so­lu­cio­nes” y “llamada al diá­logo” han sido las dos frases más uti­li­zadas por todo el em­pre­sa­riado es­pañol tras el re­fe­réndum ilegal del 1-O y los su­cesos ocu­rridos en Cataluña. “Una de­cla­ra­ción uni­la­teral de in­de­pen­dencia por parte del pre­si­dente de la Generalitat, Carles Puigdemont, pro­vo­cará una des­lo­ca­li­za­ción y des­ban­dada de em­presas en ca­dena que nos afec­tará a to­dos”, afirman fuentes em­pre­sa­ria­les.

Este es el sentimiento que impera entre las organizaciones empresariales y presidentes de las grandes empresas del Ibex. El presidente del Instituto de la Empresa Familiar, Ignacio Osborne, ha pedido en el XX Congreso de la entidad “diálogo” y una “solución política estable cuando antes” para Cataluña.

“España necesita una solución política estable cuanto antes. Es por ello, que instamos a los partidos políticos a que obren con altura de miras y abran un proceso de diálogo, dentro del marco jurídico, que permita a nuestro país mantener su modelo de convivencia, estabilidad institucional y progreso económico”, señala del organismo de la empresa familiar en un comunicado.

El presidente de la CEOE, Juan Rosell, ha pedido igualmente “reconducir la situación” entre el Gobierno Central y Cataluña porque, según ha señalado, la economía cuando “no hay estabilidad y la legalidad no es al 100% siempre queda tocada”. “Las leyes que hay en la actualidad son muy importantes y el proceso que se hizo no fue cien por cien legal, ni mucho menos. Por tanto, a partir de aquí, lo que hay que hacer es reconducir la situación”, ha declarado en el XV Foro de diálogo Italia-España celebrado en Roma.

Y es que, el empresariado considera que todo el país perderá si no se produce un pacto que reconduzca la situación y, de este modo, evitar que no cunda el miedo entre los inversores y las empresas. El riesgo y el temor a las deslocalizaciones y fugas de empresas de Cataluña ha vuelto a aparecer entre el sector empresarial catalán.

Unas 3.000 empresas menos, desde 2008

Desde 2008 hasta agosto de 2017, cerca de 8.000 empresas han abandonado Cataluña frente a las 5.000 que se han instalado. Un informe publicado recientemente por la consultora Axesor señalaba que unas 405 empresas habían abandonado Cataluña en la primera mitad del año, frente a las 337 que se instalaron, lo que genera un saldo negativo de 68 compañías menos que aportan capital y riqueza a la región catalana.

En el lado opuesto, se encuentra Madrid donde, hasta junio, se produjeron 649 deslocalizaciones empresariales pero, en cambio, se incorporaron 789 empresas nuevas, una diferencia positiva de 135.

Este goteo que hasta ahora se está registrando desde que se produjo la amenaza del secesionismo de Cataluña es lo que está provocando este éxodo de empresas hacia otras comunidades autónomas. Es cierto que las grandes industrias automovilísticas, petroquímicas o farmacéuticas no pueden trasladar sus centros de producción pero sí cambiar su sede social hacia otra autonomía. Además, otras tantas empresas internacionales pueden decir no a instalarse en dicha región.

En los días previos al 1-O, varias organizaciones empresariales han advertido que se está produciendo ya una paralización de inversiones en Cataluña. El presidente de la Cámara de Comercio de España, Juan Bonet, ha afirmado que “una situación como la que se vive en Cataluña en este momento hace que las empresas esperen a ver qué pasa” y que no inviertan. Bonet preside el grupo Freixenet y siempre se ha mostrado contrario a la independencia.

En esta misma dirección, se han expresado el presidente del Círculo de Empresarios, Javier Vega de Seoane, y el presidente de Empresarios de Catalunya, José Bou, quien ha advertido de que las inversiones extranjeras han sufrido una “parálisis total” estos días y ha pronosticado que el éxodo de compañías internacionales será “inmenso” si se consuma una Cataluña independentista.

Goteo de sedes sociales a Madrid

Dentro del mismo territorio catalán, se lleva produciendo ya un goteo considerable de empresas que han trasladado sus sedes a Madrid y otras provincias. La última de las conocidas se produjo en agosto pasado. Naturhouse comunicó a la Comisión Nacional del Mercado de Valores (CNMV) el traslado de su domicilio social de Barcelona a Madrid por “razones operativas”, dijo. La empresa no quiso especificar más detalles, pero su presidente, Félix Revuelta, se ha mostrado siempre sumamente crítico con el proceso soberanista catalán.

Bymanpower, que aglutina a todo el grupo Manpower, especialista en trabajo temporal, igualmente ha traído su sede a la avenida de Burgos, en Madrid. Las razones que han dado sus directivos es que el fuerte crecimiento que han registrado todas las líneas de negocio y la necesidad de albergar en un mismo centro las distintas marcas de la compañía les han llevado a ello.

Se produjo en 2015, pero la cadena hotelera catalana Derby Hotels se trasladó a Madrid, por razones fiscales y de seguridad jurídica. El grupo hotelero alegó entonces que los beneficios que recibe en sucesiones, patrimonio e IRPF les favorecía. Jordi Clos, propietario del grupo, mantiene la operativa en Barcelona donde la cadena hotelera tiene 9 hoteles pero la sede social la ha pasado a Madrid. La cadena Derby Hotels es propietaria del hotel Villa Real de Madrid.

Otro de los traslados sonados ha sido el de la multinacional francesa Schneider Electric que se ha mudado a Bilbao al llevarse su dirección industrial. La compañía negó en su momento que el cambio estuviera relacionado con el proceso soberanista pero, indirectamente, reconocieron que sí les preocupaba.

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