ANÁLISIS

La banca española rebaja la tensión por la crisis catalana

Draghi re­clama es­pera y pa­ciencia antes de hacer pro­nós­ticos

El BCE y Dragui.
El BCE baja el tipo de interés hasta cero y garantiza ...

El la­co­nismo con el que se han ex­pre­sado los ban­queros es sig­ni­fi­ca­tivo. Los ban­queros es­pañoles que han ha­blado este jueves sobre la gra­vedad de la crisis ca­ta­lana han re­ba­jado la ten­sión que vive España en estos mo­mentos con los me­dios y la ciu­da­danía es­qui­vando la pro­xi­midad del pre­ci­pi­cio.

El más claro a la hora de no obviar la gravedad de la situación y de los riesgos ha sido el presidente del Banco Central Europeo, Mario Draghi, para quien es necesario seguir observando antes de hacer un pronóstico. Pero no descarta nada.

Tras la reunión del Consejo de Gobierno del Banco Central Europeo ha confirmado que desde Fráncfort observan la situación con atención, aunque ha admitido que resulta muy difícil opinar sobre acontecimientos que cambian cada día. Eso sí, ha dejado claro que los observan y verán lo que ocurre.

En otro sentido, ha negado haber visto ningún correo del vicepresidente de la Generalitat, Oriol Junqueras, pidiéndoles ayuda. Es cierto que su respuesta no ha sido muy tajante. El no lo ha visto, pero no se descarta que pudiera haber llegado.

Tampoco han sido muy convincentes los ejecutivos del Banco Santander al comentar la situación con ocasión de la presentación de resultados a analistas por un lado y periodistas por otro. Sus respuestas parecían de libro y claramente preparadas de antemano.

El consejero delegado, José Antonio Álvarez, trataba de rebajar importancia a la situación y descartaba que fuera a producirse la independencia mientras que el director financiero, al responder a una pregunta de un analista sobre Cataluña, aseguraba que la entidad no ha observado cambios materiales ni en el balance ni en la cuenta de resultados. Es verdad que ahí se acabó todo el interés de los analistas por el eventual efecto de la crisis catalana en el Santander.

En el mismo sentido de lanzar mensajes de tranquilidad se ha movido la consejera delegada de Bankinter, María Dolores Dancausa. Ninguna persona tiene que tener problemas con su dinero en Cataluña ha sido la respuesta dada a la pregunta del riesgo que conlleva el desafío independentista catalán.

Sus palabras textuales, que han recogido durante todo el día los medios de comunicación audiovisuales han sido claras: "tenemos clarísimo que todas las entidades somos absolutamente solventes. Además somos un sector absolutamente regulado, no hay ningún problema, cualquier persona puede tener su dinero en Cataluña, al igual que en otras regiones".

Dancausa se ha declarado a favor de la unidad de España y ha asegurado como también ha hecho el consejero delegado del Santander, que en el caso de su entidad, el escenario de Bankinter no contempla la independencia de Cataluña. "Trabajamos pensando que España va a seguir siendo lo que es hoy en día", añadiendo que "la unión hace la fuerza".

Mensajes muy voluntariosos. Pero la posibilidad ahora, pese a las esperanzas mostradas por el mundo financiero, es que el Parlament de Cataluña declare hoy la independencia. No son una cuestión menor las dudas existentes sobre cómo podrá gestionar el Gobierno de Mariano Rajoy todo lo que conlleva el desmotar el proceso de secesión. Proceso que podría culminar hoy con una declaración unilateral de independencia, la DUI.

La posibilidad de altercados, consecuencia de una desobediencia civil generalizada no es descartable. La preocupación por las consecuencias para el sistema financiero podría quedar inicialmente en un segundo plano. Pero con posterioridad tendremos que sufrir todos las consecuencias. Sin descartar ninguna.

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