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Cada vez más nervios en Europa por Cataluña: España ‘podría necesitar otro rescate’

IHS Markit: ‘El ac­tual Gobierno mi­no­ri­tario puede en­ca­mi­narse hacia la de­sin­te­gra­ción’, pero ‘sorprende que la ren­ta­bi­lidad del bono es­pañol a diez años no se haya dis­pa­rado’

Rescate financiero
Rescate financiero

Si las cosas se des­ma­dran, la crisis ca­ta­lana puede desem­bocar en un plazo de cinco años en la im­po­si­bi­lidad para España de atender al menos los in­tereses de la deuda, que ya su­pera el bi­llón de euros y está sobre el cien por cien del PIB. En ese caso de ‘peor es­ce­na­rio’, según el ex­perto Raj Badiani, de la fa­mosa con­sul­tora IHS Markit, España ‘puede que ne­ce­site so­li­citar un res­cate a la UE’.

Así lo cuenta este martes en The Daily Telegraph el conocido columnista Ambrose Evans-Pritchard, uno de los máximos especialistas europeos en información y análisis financiero. A diferencia de otros comentaristas que se apresuran estos días a presagiar inminentes y rápidas consecuencias buenas o malas en función de si las cosa llegan o no a mayores, Evans-Pritchard examina un horizonte algo más lejano.

Lo índica el título de su columna: ‘Los inversores se preparan para años de crisis en España a medida que el drama catalán se encona’. Su primera frase va directa al mentón: ‘La escalada de la crisis constitucional en España plantea una amenaza directa a la frágil recuperación económica del país y aviva el temor de que Madrid pueda necesitar un nuevo rescate financiero del fondo de la UE’.

O sea, que sería el segundo rescate, después del de 2012 que se suavizó públicamente como mero rescate bancario de las cajas. Esta vez sería todo un rescate soberano, pero ni el periodista ni el experto de Markit lo dan ni como inminente ni como inevitable.

Más bien, observan los acontecimientos desde su atalaya en la City de Londres: el 155, la DUI, los ruidos sobre ‘desobediencia civil masiva’, etc. Badiani ve un espectro que le alarma: ‘Esto tiene el potencial de convertirse en una crisis política de gran fuste en todo el país, y creemos que el actual Gobierno minoritario puede encaminarse hacia la desintegración’.

Verdadero o falso, excesivamente alarmista o palabras cautas para cubrirse en caso de que en efecto las cosas vayan muy a peor, añade sobre su escenario lúgubre en ese plazo de cinco años: ‘Me sorprende que la rentabilidad del bono español a diez años no se haya disparado. En el peor de los casos, España afronta una profunda recesión y no puede atender el servicio de su deuda a un tipo asequible y puede que necesite solicitar un rescate a la UE’.

Otro especialista consultado por el Telegraph, Nicholas Spiro, también evoca el poco impacto adverso hasta ahora de la crisis en el interés de la deuda: ‘Esto va a ponerse bastante más feo, y en nuestra opinión el riesgo político español esta seriamente infravalorado’. Una tercera analista, de Citibank, entra más en política que otra cosa: ‘Está claro que la línea dura de Madrid probablemente va a resultar en un aumento del apoyo a las fuerzas pro independentistas’. La analista se llama Antonio Montilla.

El propio columnista enlaza la cuestión catalana con el País Vasco, y recuerda que el lendakari Íñigo Urkullu ha criticado a Rajoy por no dialogar. Pero es que el mismo Urkullu el que firma en The Guardian un artículo para insistir en su idea de la mediación: ‘Sólo el diálogo político puede lograr la estabilidad en Cataluña, y la UE debe ayudar’. Entre otras cosas, porque está en juego el mismo futuro de Europa.

Urkullu es muy nítido en su visión de una España de tres naciones: España, Cataluña y Euskadi. Y en su criterio de que la Constitución de 1978 hay que remozarla para que lo que denomina ‘unión impuesta’ poco después de la muerte de Franco se convierta en una auténtica ‘unidad voluntaria’.

The Guardian se apoya en el lendakari para publicar un editorial en el que propone esa mediación: ‘Crisis catalana: se busca un negociador honrado’. En vista de la creciente polarización del conflicto y de que todo ‘se puede ir rápidamente de las manos’, es precisa una iniciativa. Eso subsanaría los recelos del Gobierno español ante la bilateralidad que pretende Puigdemont y que ‘obligan a la UE a oponerse’. Sin embargo, entre uno y otro podría interponerse ‘un tercero que sea respetado e independiente’ que hablara con ambos. Para The Guardian, ‘hay que explorar con urgencia esa posibilidad’.

Otro editorial en la prensa de este martes. The Wall Street Journal no es equidistante, y le proclma en el título: ‘Gobierno y Ley en Cataluña: Rajoy trata de mantener a raya a la ley de la calle hasta que los votantes asuman la responsabilidad’. Y lo explica con una frase definitiva: ‘El mundo está patas arriba cuando un líder elegido que cumple una Constitución democrática es acusado de realizar un golpe de Estado’.

Y eso es lo que está pasando en Cataluña, según el WSJ, porque por mucho que Puigdemont insista en que se votó por la independencia el 1-O, ‘no ocurrió tal cosa’. Es lo mismo que sostiene el editorial de Le Monde de su número fechado en martes pero que fue subido a la web el lunes: pone al president de vuelta y media: ‘Tiene bien poco respeto por la democracia’, esa palabra que está siempre en su boca. Y ha elegido ‘la política de lo peor’, la de ‘la estrategia de la tensión’

El diario francés también le da un buen tortazo a Rajoy por haber dejado pasar tanto tiempo y que las cosas se hayan ido envenenando hasta el punto de que España esté ahora viviendo ‘una tragedia’. Pregunta retóricamente el editorial: ‘¿Está Rajoy a la altura, es suficientemente creativo y políticamente inteligente?’.

Y a TV3 la pone como un guiñapo: ‘Desde hace meses, la televisión pública catalana TV3 ha dado la matraca con una propaganda independentista simplista y engañosa’.

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