DESDE EL PARQUET

La banca europea en el punto de mira

Tiempos re­vuel­tos, tiempo de fu­sio­nes. A pesar del fuerte pro­ceso de re­es­truc­tu­ra­ción aco­me­tido por el sector ban­cario en Europa du­rante los úl­timos años, el Banco Central Europeo con­si­dera aún ne­ce­sa­rias nuevas ope­ra­ciones cor­po­ra­tivas trans­fron­te­ri­zas.

El organismo europeo insiste que para impulsar la rentabilidad de la banca resulta imprescindible reducir el exceso de capacidad y mejorar su eficiencia operativa.

Sería así deseable operaciones entre las entidades de la zona euro, pero no está siendo la tendencia a seguir. Los hechos son reveladores: Las fusiones del sector financiero de la eurozona se han reducido de forma progresiva desde 2007 hasta alcanzar su nivel más bajo desde el año 2000, tanto en número de operaciones como en el valor económico. Ante esta preocupante situación, el BCE ha analizado cuáles son los elementos que limitan estas operaciones.

La ausencia de fusiones transfronterizas es, según los expertos, uno de los aspectos pendientes en el proyecto de unión bancaria europea, pero hay que tener en cuenta que son operaciones complicadas y costosas y con elevados riesgos que además deben valorar el marco legal y fiscal particular de cada país.

Decisiones de este calado requieren de proyectos muy transparentes y del apoyo de las administraciones, obligando a las entidades a elevar la cautela y a ser reacias a este tipo de operaciones.

Más allá de posibles movimientos en este sentido que podrían agitar favorablemente al mercado, los expertos consideran que el sector bancario europeo ya está saliendo de la crisis y debería ser uno de los grandes protagonistas de las bolsas en el cuarto trimestre.

El principal argumento viene del lado de la recuperación mostrada por los indicadores macroeconómicos. La mejora experimentada hace prever una inminente retirada de estímulos por parte del Banco Central Europeo que puede impulsar los tipos a largo. La mejoría económica se está traduciendo además en un crecimiento de la inversión crediticia. Factores que benefician de forma directa a la actividad bancaria.

A ellos se suma la mayor eficiencia en casi todos los bancos europeos tras los duros programas de recorte de costes realizados durante los últimos años. Un último factor ha sido la absorción de los impactos regulatorios que ha llevado a la acumulación de capital, lo que se traducirá en una mejora de la remuneración a los accionistas o en posibles operaciones corporativas.

Factores que elevan las expectativas de que las entidades del sector europeo en general puedan ofrecer rendimientos en el mercado por encima del doble dígito, por lo que recomiendan tener el sector bien representado en cartera.

El problema, como casi siempre, es saber separar el grano de la paja. Aunque se pueden encontrar buenas oportunidades entre los bancos medianos como puede ser el caso de Bankia en España o Société Générale en Francia, los expertos aconsejan apostar sobre seguro con las grandes entidades europeas.

Valores como Santander, BNP Paribas, ING o Deutsche Bank, combinan una muy buena relación riesgo beneficio. En esta lista, los expertos descartan de momento a los bancos ingleses. Señalan que podrían ser otra buena opción si no fuera por los posibles efectos negativos del Brexit.

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