La em­presa de ocio se ase­gura caja y be­ne­fi­cios mien­tras la in­ver­sora Arle vende

Parques Reunidos: primer dividendo con el dueño en fuga

Los March se afian­zan, ge­neran plus­va­lías y una ren­ta­bi­lidad del 1,7% por ac­ción

Carlos March: «La felicidad no existe, son solo momentos que yo he ...
Carlos March: "La felicidad no existe".

Parques Reunidos re­galó ve­neno a sus ac­cio­nistas la vís­pera del día de Reyes. El an­tiguo dueño de la em­presa, el fondo de ca­pital riesgo Arle Capital, anunció que se des­hacía de un 10% adi­cional para bajar su par­ti­ci­pa­ción al 28,44%. Lo hizo a 14,20 euros por ac­ción, lo que pro­vocó un des­plome in­me­diato en Bolsa. Frente a esta huida de Arle, que ha de­ci­dido no es­perar si­quiera al pró­ximo re­parto de di­vi­dendo, el brazo in­versor de los March, la Corporación Financiera Alba, sigue au­men­tando su pre­sencia en Parques Reunidos

Los March obtendrán una rentabilidad cercana al 2% vía dividendos y puede comenzar a generar plusvalías latentes desde ya.

Parques Reunidos lleva poco más de ocho meses en Bolsa y Arle Capital, su antiguo dueño, ha profundizado su estrategia de huida. “No es que no se crea los números de la empresa ni dude sobre su futuro”, dicen fuentes del mercado a Capitalmadrid, que añaden que “el problema de este tipo de fondos es que no tienen vocación de permanencia. Entró cuando Parques Reunidos entró en crisis y ahora se va cuando más o menos está encarrilado”.

Efectivamente, una cosa que ha pasado prácticamente inadvertida para muchos es que Parques Reunidos anunció hace poco más de un mes a los analistas internacionales el reparto de un dividendo de 20 millones de euros en 2017, que suponen el 26% del beneficio proforma del año fiscal de 2016 que finalizó para esta empresa el 30 de septiembre.

Arle Capital ha decidido no esperar al dividendo (que aún no tiene fecha) y prefiere hacer caja vendiendo participaciones. Corporación Financiera Alba, sin embargo, sigue la estrategia contraria: seguir comprando, a la espera de recibir su retribución como accionista.

Las cuentas

Parques Reunidos finalizó su año fiscal de 2016 con un beneficio neto atribuible de 3,9 millones de euros, pero para el pago de dividendo toma como referencia un beneficio proforma de 76,2 millones de euros. ¿De dónde sale esta diferencia? Principalmente de dos conceptos: el primero, los gastos de la salida a Bolsa (25 millones de euros) que ya no se volverán a repetir; y el segundo, la caída de los costes financiero a menos de la mitad si durante 2016 hubiera estado vigente en todo el ejercicio la reestructuración de deuda que Parques Reunidos llevó a cabo en paralelo a la salida a Bolsa.

El beneficio bruto explotación (Ebitda) de Parques Reunidos en 2016 fue de 188,4 millones de euros, cifra ligeramente inferior a los 194,8 millones de 2015, pero su traslado a beneficio final (salvando los gastos extras de la salida a Bolsa) ha sido mucho más directo por los menores costes financieros de la deuda que pasan de 86 a 37 millones por año. Eso es fruto también de dos circunstancias: la reducción de la deuda neta de 1.047 a 540 millones de euros tras la aplicación de los 525 millones obtenidos con la salida a Bolsa, así como de una renegociación paralela con los acreedores financieros para bajar los tipos.

Para el futuro, Parques Reunidos mantendrá su nivel de inversión recurrente en la actividad (capex) en el entorno de los 80 millones y se ha propuesto invertir 33 millones más en expandir su actividad mediante la apertura de nuevos parques de ocio y locales en centros comerciales durante 2017 y 2018. Todo ello lo podrá hacer sin tener que endeudarse, porque la generación de caja se verá favorecida por la ausencia de desembolsos extraordinarios como el de la salida a Bolsa.

Con estas perspectivas, la empresa había ido remontando en las últimas semanas hasta superar los días 3 y 4 de enero la cotización con la que se estrenó en Bolsa en abril de 2016, que fue de 15,50 euros. La nueva venta de Arle Capital aguó momentáneamente la fiesta.

Los March compran

Con todas estas cifras en la mano, y teniendo en cuenta que los resultados de 2016 estuvieron influenciados negativamente también por la meteorología adversa en la parte de EEUU donde Parques Reunidos concentra su actividad americana, así como por el atentado yihadista de la ciudad francesa de Niza que redujo la afluencia de turistas al parque galo de Marineland, lo normal es que en estos próximos años la empresa aumente sus niveles de beneficios y pueda dar cumplimiento a la política de dividendos que prometió en su salida a Bolsa de repartir entre el 20% y el 30% de su beneficio anual entre los accionistas.

Desde la presentación de resultados el 28 de noviembre, la cotización de Parques Reunidos ha pasado del entorno de los 12,6 euros al de los 15 euros por acción. De hecho, tras el anuncio de la nueva venta de Arle cayó un 4,10% hasta los 14,625 euros, pero cerró la primera semana de enero el día de Reyes en 14,855 euros.

Con este nivel de cotización, el brazo inversor de los March, la Corporación Financiera Alba, ya generaría plusvalías latentes, dado que desde que entró en Parques Reunidos en abril de 2016, comprando su primer 8% en la salida a Bolsa, ha seguido comprando después en pequeños paquetes a menor precio. En efecto, Alba declaraba a la CNMV el pasado 29 de septiembre que había sobrepasado el 10% del capital de Parques Reunidos y que ya tenía el 10,05% del mismo.

Desde la salida a Bolsa hasta entonces, el brazo inversor de los March, aprovechando la baja cotización de Parques Reunidos, había adquirido en pequeñas operaciones 1,6 millones de acciones a un precio medio de 13,09 euros por título. Desde octubre hasta ahora comprado por el mismo procedimiento otras 404.000 acciones más que se suman a los 3,475 millones de títulos (el 4,3% del capital) que le ha comprado a Arle a 14,2 euros y que le hacen llegar hasta el 14,83% del capital de Parques Reunidos. Plusvalías latentes Ponderando todas estas operaciones, la compra de ese 14,83% de Parques Reunidos le ha supuesto a Corporación Financiera Alba un desembolso de poco más de 170 millones de euros, lo que hace que el precio medio actual se sitúe en los 14,8 euros. A partir de esa cifra, ya superada el pasado 6 de enero, Alba comienza a tener plusvalías latentes por su participación en Parques Reunidos, cosa que no le ha pasado ningún trimestre hasta la fecha. Además, esta participación le da derecho al cobro de casi 2,9 millones de euros en dividendos cuando se reparta el beneficio de 2016. Sobre el precio pagado, esta retribución supone una rentabilidad directa y a corto plazo del 1,7%, que no está nada mal en los tiempos que corren.

Y mientras todo esto ocurría, Arle ha apostado claramente por ir deshaciendo posiciones. La salida a Bolsa de abril de 2016 se hizo mediante dos operaciones simultáneas: una Oferta Pública de Suscripción (OPS) que surgía de una ampliación de capital por valor de 525 millones de euros y una Oferta Pública de Venta (OPV) de una participación de la propia Arle.

Tras la dilución por la ampliación y la venta directa de acciones, este fondo se quedó en abril con el 52,04% de Parques Reunidos. Morgan Stanley compraba después un paquete en mayo (el green shoe de la ampliación) y dejaba a Arle con el 44,85%. El antiguo dueño de Parques Reunidos siguió vendiendo después hasta terminar en junio con una participación del 38,529% del capital, que ahora se queda en el 28,44% tras la operación anunciada el pasado 5 de enero.

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