La gigantesca construcción duplicará el tamaño la T4 de Barajas con un plazo de ejecución de 44 meses

FCC participará en la obra del aeropuerto de México por 3.900 millones

El adjudicatario es el grupo Carso, del que forma parte la constructora española dominada por Carlos Slim

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El Gobierno de México, a través del grupo aeroportuario del Distrito Federal, perteneciente a la Secretaría de Comunicaciones y Transportes, ha adjudicado al consorcio de empresas liderada por el Grupo Carso -y en el que también participa la española FCC- la construcción del edificio terminal del Nuevo Aeropuerto Internacional Ciudad de México (NAICM), al presentar la mejor propuesta económica y técnica. El contrato asciende a más de 84.800 millones de pesos mexicanos (4.000 millones de dólares, unos3.900 millones de euros) y contará con un plazo de ejecución de 44 meses.

Será el se­gundo ae­ro­puerto en cons­truc­ción a nivel mun­dial, el prin­cipal con­trato del pro­yecto del nuevo primer ae­ró­dromo del país y una de las ma­yores obras de in­fra­es­truc­turas ac­tual­mente en marcha en Latinoamérica.

El con­sorcio que li­dera Carso de esta em­ble­má­tica obra está in­te­grado por las es­pañolas FCC y Acciona y las tam­bién cons­truc­toras lo­cales me­xi­canas ICA, GIA, Prodemex, Grupo Hermes Infraestructura.

La ad­ju­di­ca­ción con­siste en la cons­truc­ción de un edi­ficio de 743.000 me­tros cua­drados de su­per­fi­cie, re­par­tidos en cuatro plantas en una par­cela de 4.430 hec­tá­reas. En la planta pri­mera es­tarán lo­ca­li­zadas las lle­ga­das, la sala de re­cla­ma­ción de equi­paje y todas las ac­ti­vi­dades de apoyo en rampa y del sis­tema de ma­nejo de equi­paje Además, en este nivel se en­cuentra el ac­ceso al apar­ca­miento, la plaza, el apar­ca­miento de corta es­tancia y el ac­ceso al Metro a partir del Centro de Transporte Terrestre.

El se­gundo piso es­tará des­ti­nado a las lle­gadas in­ter­na­cio­na­les, in­mi­gra­ción y a la zona de vuelos en trans­fe­ren­cias. En la ter­cera planta se ubi­cará la zona de sa­lida de vue­los, con el gran es­pacio cen­tral co­mer­cial, los co­rre­dores de sa­lidas y el es­pacio re­ser­vado para Pre-clearance. Y por úl­timo, en la cuarta al­tura se lo­ca­li­zarán el apar­ca­miento, la sala de do­cu­men­ta­ción y el con­trol de se­gu­ri­dad.

La su­per­ficie de la cu­bierta du­pli­cará el ta­maño de la de la de ter­minal 4 del ae­ro­puerto de Barajas. Estará com­puesta por plan­chas de alu­minio y vi­drios ce­rá­micos que per­mi­tirán que el agua de llu­via, el aire y la luz solar se con­duzcan por tu­be­rías y sis­temas fo­to­sen­si­bles para su uso en el in­te­rior.

La cons­truc­ción del NAICM ge­ne­rará al­re­dedor de 160.000 em­pleos y cuando esté en ope­ra­ción creará cerca de 450.000 puestos de tra­bajo.

El edi­ficio se le­van­tará a partir del di­seño rea­li­zado por los ar­qui­tectos Norman Foster y Fernando Romero, tendrá forma de equis, en alu­sión al nombre de México y ca­pa­cidad para trans­portar cerca de 125 mi­llones de pa­sa­jeros al año.

Además, la nueva ter­minal con­tará con seis pistas con ope­ra­ción “triple si­mul­ta­nea” lo que con­ver­tirá al fu­turo ae­ro­puerto de México en uno de los pri­meros en em­plear este sis­tema fuera de la Unión Europea

El in­mueble será sos­te­ni­ble, con­tará con la cer­ti­fi­ca­ción ener­gé­tica LEED Platinum (Leadership in Energy & Environmental Design), con una huella am­biental neu­tra.

En ma­teria hi­dráu­lica, el pro­yecto de­to­nará obras de gran mag­ni­tud. Se tri­pli­cará la ca­pa­cidad de re­gu­la­ción de la zona hasta 38 mi­llones de me­tros cú­bicos (60 veces el Estadio Azteca), li­mi­tando el riesgo de inun­da­cio­nes.

Adicionalmente, se cons­truirán 24 plantas de tra­ta­miento de agua que au­men­tarán la ca­pa­cidad de tra­ta­miento dis­po­ni­ble, y se en­tu­barán 25 ki­ló­me­tros de dre­najes a cielo abierto. Con estas ac­ciones se re­du­cirán riesgos sa­ni­ta­rios y malos olo­res, a la vez que se in­cre­men­tará la oferta de agua limpia en la zona. Así mismo, el agua que se uti­lice en la ter­minal será 100% tra­tada para no afectar el abasto de agua po­table de las zonas ale­dañas.

En ma­teria am­bien­tal, el pro­yecto res­ca­tará una zona eco­ló­gi­ca­mente de­gra­dada. Se ge­ne­rarán nuevas áreas ver­des, entre las que des­taca el Bosque Metropolitano, que con un área de 670 hec­tá­reas, se con­ver­tirá en el prin­cipal pulmón de la zona. Adicionalmente, se acon­di­cio­narán nuevos hu­me­dales para pro­teger la bio­di­ver­sidad y se re­du­cirá la po­bla­ción afec­tada por altos ni­veles de ruido.

Experiencia de FCC en obras ae­ro­por­tua­rias

La par­ti­ci­pa­ción de FCC agrega la ex­pe­riencia de una em­presa cons­truc­tora con más de 110 años de an­ti­güedad y una de­mos­trada ca­pa­cidad téc­nica y ex­pe­riencia en la eje­cu­ción de pro­yectos de estas ca­rac­te­rís­ti­cas, lo que ga­ran­tiza un éxito en su con­se­cu­ción.

Entre los grandes pro­yecto ae­ro­por­tua­rios que FCC ha rea­li­zado se en­cuentra la ter­minal 4 del ae­ro­puerto de Barajas, la ter­minal 2 del ae­ro­puerto de Barcelona, el ae­ro­puerto de Riga , en Letonia y la ter­minal del ae­ro­puerto Internacional de Santiago de Chile, entre otros. Recientemente, ha inau­gu­rado la torre de con­trol del Aeropuerto de Bogotá Colombia.

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