DESDE EL PARQUET

Bayer, máxima prioridad

La FDA, or­ga­nismo re­gu­lador de los me­di­ca­mentos en EEUU, ha otor­gado a Bayer la de­sig­na­ción de re­vi­sión prio­ri­taria para Regorafenib, uno de sus pro­ductos de se­gunda línea para el tra­ta­miento de pa­cientes con cáncer de hí­gado.

En la carrera hacia las patentes, gozar del derecho de prioridad significa garantizarse un plazo de gracia para solicitar patentes en otros países, protegiéndose por si la invención fuera publicada y descubierta por otros investigadores durante ese período.

La prioridad le confiere a Bayer el tiempo necesario para traducir la solicitud de patente en los idiomas de otros países y evitar gastos inútiles por si su producto no fuera todo lo eficiente de lo esperado.

La farmacéutica alemana destaca que ya hay un tratamiento de primera línea aprobado, pero también existe una necesidad imperiosa de tratamientos de segunda línea que eleven las posibilidades de supervivencia y Regorafenib supone un gran paso para reforzar los esfuerzos en este sentido.

Los investigadores recuerdan que el cáncer de hígado es uno de los que más fallecimientos provocan en el mundo y que más de 30.000 personas son diagnosticadas con este mal anualmente en EEUU.

El medicamento también se ha presentado a las autoridades reguladoras en Japón y la UE para el tratamiento de la segunda línea del cáncer de hígado y las presentaciones en otros países están en curso.

Una noticia muy positiva que viene a reforzar la capacidad de generar negocio del gigante farmacéutico alemán que cotiza en el mercado español. No en vano, las acciones del grupo han experimentado una subida en vertical de más del 15% en el último mes desde que rozarán los mínimos anuales a principios de diciembre al caer hasta los 87 euros.

Con todo, aún le queda camino para volver por encima de los 110 euros registrados a principios del año pasado antes de la adquisición de Monsanto. Esta operación ha convertido a Bayer en el referente mundial en el sector agrícola, pero a las acciones del grupo aún les está costando digerir la fuerte inversión de 66.000 millones de dólares.

A corto plazo, una vez superada la psicológica barrera de los 100 euros, el consenso del mercado le otorga un objetivo potencial hasta los 107 euros como mínimo. A partir de será necesario revisar de nuevo la posición para comprobar si el valor entra en un período de consolidación que le permita atacar con consistencia la cota de los 110 euros, su principal resistencia en el canal alcista que está formando, o realiza un saneamiento de las recientes subidas en vertical con un nuevo ajuste hacia los 95 euros.

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