El Estado se desprendió de un 7,5% en febrero de 2014 con los títulos a casi 1,6 euros

Bankia recupera el euro pero todavía resulta insuficiente para más ventas del FROB

Además, pesa el nuevo plazo hasta finales de 2019 y su potencial fusión con BMN

Presidente de Bankia, José Ignacio Goirigolzarri
José Ignacio Goirigolzarri, pte. de Bankia.

La acción de Bankia vuelve a servir para la adquisición de alguna de las ofertas de los restaurantes de comida rápida. Casi un año después, ha recuperado el valor de un euro con un disparado inicio en Bolsa. Eso sí, este nivel no será todavía suficiente para que el Fondo de Reestructuración Ordenada Bancaria (FROB) se planteé una nueva venta. La única se produjo hace ya casi tres años a cerca de 1,6 euros. Junto a ello, pesa el nuevo plazo de desinversión y la posible fusión con BMN, la otra nacionalizada.

El pre­si­dente de Bankia, José Ignacio Goirigolzarri, afron­tará el pró­ximo 30 de enero la pre­sen­ta­ción de los re­sul­tados anuales bajo a la atenta e in­tere­sada mi­rada de un buen nú­mero de ana­listas que han fi­jado en la en­tidad na­cio­na­li­zada el cartel de "valor para in­vertir en 2017". Más allá de la evo­lu­ción de la cuenta de re­sul­ta­dos, el atrac­tivo ra­dica en las prin­ci­pales ra­tios del grupo.

Tal vez por ello, el inicio bur­sátil de Bankia pa­rece do­pado por al­guna be­bida ener­gé­tica que da alas. Justo un año des­pués de haber per­dido el euro por ac­ción, sus tí­tulos re­cu­peran ese nivel des­pués de la errante co­ti­za­ción que ha te­nido que so­portar du­rante buena parte de 2016.

Otra cues­tión muy dis­tinta es que la re­cu­pe­ra­ción de ese valor vaya a in­vitar a un Fondo de Reestructuración Ordenada Bancaria (FROB) a aco­meter una se­gunda des­in­ver­sión, una vez que su peso en el ca­pital del grupo na­cio­na­li­zado se apro­xima al 66% como con­se­cuencia de dis­tintas sen­ten­cias ju­di­ciales o los acuerdos ce­rrados con los in­ver­sores mi­no­ristas que se plan­tearon hace ahora un año.

El FROB tan sólo ha pro­ce­dido a la venta de un 7,5% de Bankia, va­lo­rado en su mo­mento en unos 1.300 mi­llones de eu­ros. El precio de la ac­ción a fi­nales de fe­brero de 2014 ron­daba los 1,6 euros y ello su­puso una ga­nancia para el Estado es­ti­mada en unos 136 mi­llones de eu­ros.

El Estado ha te­nido po­si­bi­li­da­des, pos­te­rior­mente, para pro­ceder a la venta de algún nuevo pa­quete pun­tual como hi­ciera en fe­brero de 2014, pero la vo­la­ti­lidad de los mer­cados y el ob­je­tivo de re­cu­perar el má­ximo valor po­sible de las ayudas al con­junto de la banca con ne­ce­si­dades han apla­zado desde en­tonces cual­quier ope­ra­ción.

Desde luego, la re­cu­pe­ra­ción del euro por ac­ción ya tiene un efecto psi­co­ló­gico para pensar en que la ten­dencia al alza se pueda pro­longar du­rante el nuevo año. No obs­tante, el propio con­se­jero de­le­gado de Bankia, José Sevilla, resta im­por­tancia a si las ac­ciones de su grupo es­taban por en­cima o algo por de­bajo de ese pre­cio.

Nuevo plazo

Hace justo un mes, el Ministerio de Economía pro­rro­gaba en dos años el plazo vo­lun­tario para la sa­lida del Estado del ca­pital de Bankia. En un prin­ci­pio, cuando se pacto el res­cate con Bruselas, la fecha es­taba fi­jada para fi­nales de 2017. Ahora, el FROB goza de una mayor hol­gura y no tendrá que mal­vender hasta fi­nales de 2019.

Junto a este nuevo es­ce­na­rio, el pre­si­dente del FROB, Jaime Ponce, ya ha en­car­gado va­rios es­tu­dios para ana­lizar si es mejor la des­in­ver­sión di­recta en Bolsa de Bankia o in­te­grar en el grupo pre­si­dido por Goirigolzarri de BMN, la otra en­tidad que está en manos del Estado.

Esta po­sible in­te­gra­ción, sin una subasta pú­blica de por me­dio, ha su­ble­vado a buena parte del sector fi­nan­ciero, in­cluso entre aque­llos que mues­tran un nulo in­terés por ha­cerse con el banco que pre­side Carlos Egea. En todos los casos pre­va­lece la idea de que el Estado adopte la de­ci­sión que le per­mita re­cu­perar la mayor parte po­sible de las mi­llo­na­rias ayudas in­yec­ta­das, sobre todo entre las an­ti­guas cajas de aho­rro.

La in­de­fi­ni­ción del fu­turo de Bankia pa­rece hacer poca mella en su co­ti­za­ción. Otra cues­tión es que dicha in­cer­ti­dum­bre, junto a al­gunas re­gu­la­to­rias, hayan apla­zado casi sin fecha el nuevo plan es­tra­té­gico del grupo, des­pués de haber cum­plido casi por com­pleto el pri­mero que fijó su pre­si­dente, José Ignacio Goirigolzarri.

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