El pro­grama de com­pras del BCE de­prime la renta fija con­ven­cional

La rentabilidad por alquiler multiplica por cuatro la del bono español

El ren­di­miento por el arren­da­miento en España cerró el pa­sado ejer­cicio en el 6,3%

Alquiler
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En un año de re­tornos bas­tante ajus­tados en los mer­cados de renta va­riable y más aún en los de renta fija, la ren­ta­bi­lidad por al­quiler vuelve a ser una re­fe­rencia clara y una in­ver­sión só­lida por parte de los arren­da­dores de in­mue­bles. Con la falta del flujo del cré­dito, la compra de la pri­mera vi­vienda sigue es­tan­cada, mien­tras que la de­manda del al­quiler sigue en auge. Así, entre las ciu­dades más ren­ta­bles se en­cuen­tran Lleida y Las Palmas de Gran Canaria.

La inversión inmobiliaria en España se ha disparado de un año para otro, siguiendo la tendencia que venía demostrando. La situación estanca del mercado hipotecario, que no abastece ni mucho menos a ritmos de previos a la crisis financiera, ha provocado que se dispare desmesuradamente la demanda del alquiler de la vivienda.

Hasta el punto que, según datos ofrecidos por un estudio realizado por Idealista, el rendimiento por alquilar una vivienda en España ha pasado del 5,5% del 2015 hasta el 6,3% del pasado año, ocho décimas más.

Esta evolución tan fuerte llama la atención y sitúa la inversión en activos inmobiliarios como una estrategia mucho más rentable que la de la compra de bonos del Estado, cuando años atrás eran activos cuyo retorno podía situarse por delante de la rentabilidad de la vivienda en alquiler. Incluso los de mayor duración y como referencia las letras a diez años.

Actualmente, la rentabilidad del bono a 10 años de España se sitúa en el 1,4%, aproximadamente, lo cual es hasta cuatro veces menos de lo que se puede obtener con el arrendamiento de un inmueble. Un mercado de bonos bastante agitado e inflado por las políticas expansivas del Banco Central Europeo, en las que mensualmente emplea hasta 60.000 millones de euros en renta fija gubernamental de los países miembros de la Unión Europea.

Estas políticas han provocado que se haya disparado la oferta de emisión de bonos por parte de los países de la Eurozona, deprimiendo las rentabilidades, incluso, hasta el terreno negativo en algunas regiones como ha sido el caso a lo largo de los últimos meses en el bund alemán. Activo que marca siempre la referencia con respecto a la deuda colocada por otros países.

Pero no solo eso, sino que también hay que añadirle que la institución monetaria que dirige Mario Draghi también mantiene una política de tipos de interés en mínimos históricos, lo cual empuja al precio de los bonos al alza, con la consecuente caída de las rentabilidades proporcionadas.

En este sentido, según indica Ignacio Méndez, director de Análisis de Mirabaud Securities en España, en el contexto general del mercado inmobiliario, efectivamente, “un escenario de paulatina normalización de los tipos de interés en España es muy mala noticia para el sector, uno de los grandes beneficiados de la rebaja”.

Por eso, al sector del ladrillo y a las socimis les va como anillo al dedo una situación en la que las inversiones a través de bonos gobierno se encuentran en niveles tan reducidos como actualmente.

Sea como fuere, el arrendamiento tiene un crecimiento exponencial en los últimos años. Y podría continuar. Para Miguel Ángel Alemany, director general de pisos.com, “el arrendamiento se ha convertido en una opción fundamental para aquella demanda que todavía no reúne las condiciones de ahorro previo e ingresos estables que requiere la compra”.

Se pueden constatar las dificultades que está encontrando el inquilino debido a los altos precios a los que se ha llegado en ciertas localizaciones. Por ese motivo la oferta de larga estancia en determinadas capitales es insuficiente, “bien porque los propietarios prefieren tener sus casas vacías ante posibles impagos y destrozos, bien porque consideran más rentable y seguro el alquiler turístico y de temporada”.

Por tanto, entre las capitales españolas, Lleida y Las Palmas de Gran Canaria son las que resultan más rentables de todo el conjunto nacional, con tasas del 7,1%, en ambos casos, tal y como se extrae del estudio realizado por Idealista. A estas ciudades le siguen Huelva (6,7%), Málaga (6,3%) y Alicante (6,2%). Entretanto, la rentabilidad en Barcelona es del 5,5%, mientras que la de Madrid se sitúa en el 5,9%.

Por el contrario, las rentabilidades más bajas de España son las que obtienen los propietarios de viviendas en alquiler en Ourense (3,7%), A Coruña (3,9%) y San Sebastián (4,1%). A continuación se sitúa Lugo (4,3%). En estas localidades alquilar una vivienda sería más interesante financieramente que en aquellas en las que la rentabilidad es más elevada. Todas ellas, con todo, muy por encima de las que ofrece el bono a diez años del mercado español.

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