DESDE EL PARQUET

Fersa y Solaria, renovado optimismo

Las empresas de energías renovables quieren volver a escena tras la pérdida de protagonismo en los últimos meses del año pasado. La elección de Trump, que ha negado sistemáticamente la existencia del cambio climático, cayó como un jarro de agua fría en las compañías del sector ante el temor de una caída de las inversiones.

A ello se suma la es­pe­cial pe­na­li­za­ción que viene su­friendo las em­presas me­dioam­bien­tales en España por la falta de una re­gu­la­ción clara y trans­pa­rente.

Pero no todo juega en con­tra. La re­ciente en­trada en vigor de las me­didas apro­badas en el acuerdo mun­dial del clima de París puede servir de ca­ta­li­zador para re­cu­perar la con­fianza. A ello se suma las buenas ex­pec­ta­tivas del ne­gocio en Latinoamérica, que puede ofrecer im­por­tantes opor­tu­ni­dades de ex­pan­sión para las em­presas es­paño­las. En el mer­cado se es­pera además un pro­ceso de con­cen­tra­ción que puede des­pertar el in­terés de los fondos de in­ver­sión.

En este con­texto cabe des­tacar la lla­mada de aten­ción rea­li­zada por dos pe­queñas com­pañías es­pañolas con vidas pa­ra­lelas –Fersa y Solaria–, en el arranque del ejer­cicio bur­sá­til.

Las ac­ciones de Fersa lle­garon a su­perar ayer los 0.56 euro por ac­ción en el mejor mo­mento del día rom­piendo al alza la re­sis­tencia que en­con­traba sobre los 0,50 euros en un mo­vi­miento que le sitúa en zona de má­ximos de 2015.

Ahora, su prin­cipal reto es su­perar esta ba­rrera que le per­mi­tiría con­so­lidar una nueva ten­dencia al­cista que ten­dría como prin­cipal ob­je­tivo la cota de los 0,65 eu­ros. Este ob­je­tivo le con­fiere un po­ten­cial de subida a medio plazo de cerca del 20%.

Solaria, por su parte, tam­bién pa­rece haber ini­ciado el ejer­cicio con ganas de man­tener la ten­dencia al­cista re­gis­trada en las úl­timas se­manas de 2016. En su caso, sin em­bargo, se en­frenta ahora con una fuerte re­sis­tencia en el nivel de los 0,85 euros por ac­ción que de no su­perar daría lugar a un nuevo ajuste al menos hasta los 0,7 eu­ros.

Los ex­pertos téc­ni­cos, no obs­tante, se mues­tran mo­de­ra­da­mente op­ti­mistas y creen que el valor vol­verá a tan­tear el nivel del euro en los pró­ximos me­ses, sobre todo, si se con­firman las buenas ex­pec­ta­tivas ge­ne­rales para el sec­tor.

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