Monitor de Infraestructuras

La for­ta­leza del dólar frente al euro y otras di­visas re­fuerza su ne­gocio en Estados Unidos

La presidencia de Trump disparará la rentabilidad de las constructoras españolas

ACS, OHL y Ferrovial, las más be­ne­fi­ciadas del plan de in­fra­es­truc­turas de la ad­mi­nis­tra­ción es­ta­dou­ni­dense

Sede de Ferrovial
Sede de Ferrovial

La lle­gada de Donald Trump como pre­si­dente de Estados Unidos ya es un he­cho. El nuevo in­qui­lino del des­pacho oval tiene im­por­tantes retos que afrontar con res­pecto a llevar a cabo su hoja de ruta de “America First”. Entre otros, du­rante la cam­paña elec­toral se com­pro­metió a desa­rro­llar un plan de in­fra­es­truc­turas de hasta 550.000 mi­llones de dó­lares du­rante los pró­ximos cuatro años.

De ser así, el sector constructor se beneficiaría de forma generalizada, y entre ellas también algunas empresas españolas, por su importante exposición en territorio norteamericano.

Una de estas muestras se pudo observar durante el primer discurso del magnate neoyorkino que, además amasó gran parte de su fortuna desde la industria de la construcción, en su toma de posesión como nuevo presidente. En la comparecencia aseguró que el gobierno entrante va a construir “nuevas carreteras, aeropuertos, túneles y ferrocarriles”. El nuevo mandatario de la primera potencia mundial añadió además que harán que los ciudadanos estadounidenses “vuelvan a trabajar para construir nuestro país”.

Con todo, la puesta en marcha de este programa de infraestructuras que tiene en mente el nuevo gobierno estadounidense no es el único viento de cola del que pueden gozar las empresas del ladrillo español. Otro factor a tener en cuenta es la fortaleza del dólar con respecto a la mayoría de las divisas, pero en especial frente al euro.

La Reserva Federal, con Janet Yellen a la cabeza, durante su última reunión en el mes de diciembre avisó de las intenciones de la institución monetaria de subir los tipos de interés hasta en tres ocasiones durante este ejercicio. Eso daría respaldo a la divisa norteamericana, con lo que las firmas extranjeras con negocio en Estados Unidos tendrían otra ventaja al obtener un rendimiento positivo derivado de este efecto.

Además, estas compañías tendrían como punto positivo a su favor el hecho de que si quieren acceder a financiarse en los mercados de capitales europeos lo harían a tipos en mínimos históricos. Por lo tanto, podrían acometer nuevos proyectos y lograr nuevas concesiones con más facilidad. Sin embargo, como contrapartida, financiarse en Estados Unidos les supondría lo contrario.

A todo esto, habría que añadirle el catalizador de la mejora del crecimiento económico en el país del otro lado del Atlántico. El FMI en su última revisión, modificó al alza sus últimas previsiones incrementando una décima más para la expansión del PIB estadounidense en 2017 y de hasta cuatro décimas para 2018.

De esta manera, las principales empresas cuyos intereses en la región son bastante cuantiosos son ACS, OHL y Ferrovial, por ese orden. En el caso de la firma que preside Florentino Pérez, el peso que tiene Estados Unidos en su facturación es del 32%. De hecho, geográficamente es el área más importante dentro de su balance, con una aportación en sus ingresos anuales que están cerca de los 38.000 millones de euros. Por encima, incluso, del negocio doméstico.

La mayoría de estas ventas las obtiene a través de sus filiales como Dragos o Turner, aunque también dispone de firmas local, como es el caso Schiavone o Flatiron, con las que consigue cubrir el mercado doméstico.

La segunda con mayor presencia en la región es OHL. Su exposición alcanza hasta el 24% del total de su cifra de negocio, a través de sus filiales de Florida y Nueva York, principalmente. Además, cuenta con una plantilla importante en Estados Unidos que supera el millar y medio de personas.

En el caso de Ferrovial, también puede sacar provecho de todos estos puntos positivos. Entre otros grandes proyectos, cuenta con la construcción de un tramo del ave a California o de la construcción de una autovía en Dallas. En 2017 podría acaparar mayor cuota de mercado si resulta adjudicatario de las infraestructuras que prepara la nueva administración americana.

Por último, otras constructoras como Sacyr, FCC e incluso Acciona, también cuentan con intereses en Estados Unidos aunque de menor cuantía. Con todo, cualquier espaldarazo proveniente de esta región pueden notarlo dentro de sus respectivos balances.

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