UN BANCO EN EL RETIRO

El comercio exterior español muestra una fuerza inusitada

2016 fue un año con nu­ba­rrones para la eco­nomía mun­dial pero se re­siste

Exportaciones
Exportaciones

Trump, Brexit, Yak-42, Bárcenas … . Anécdotas que diría D.Eugenio D’ Ors. Además, “comercio in­ter­na­cional es­tan­cado, in­ver­sión de­cre­ciente e in­cer­ti­dumbre sobre las po­lí­ticas eco­nó­mi­cas, rasgos todos ellos que han ca­rac­te­ri­zado el mal año 2016 en la eco­nomía mun­dial”. Con estas pa­la­bras arranca el Informe del Banco Mundial. Sin em­bargo en esa mal­trecha eco­no­mía, el PIB mun­dial creció un 2,3% y las pro­yec­ciones para 2017 marcan un avance del 2,7%.

En España el Panel de Previsiones de Funcas estima que el PIB español en 2016 ha crecido un 3,2%, aunque, curándose en prudencia, fija una tasa del 2,4% para 2017.

Las cifras del comercio exterior de España para el mes de noviembre no traen esos temidos y negros nubarrones. Las exportaciones han alcanzado un nuevo récord en euros y las importaciones todavía no han rebasado el listón de noviembre de 2007. España es doblemente competitiva: se vende más en el exterior y se consume más mercancías españolas. Y todo ello, a lo largo del año, con un gobierno en funciones.

En el período enero-noviembre las ventas a Reino Unido han crecido un 6% por encima del 1,6% que vendemos al resto del mundo. A pesar del Brexit, el Reino Unido sigue siendo nuestro cuarto cliente por detrás de Francia, Alemania e Italia. Ni el Brexit ni la libra han frenado las transacciones.

Estas cifras del mes de noviembre hablan por sí solas: avance interanual del 8,5% de las exportaciones y del 5,3% de las importaciones. El déficit comercial disminuyó en un 32,6% en tasa interanual. En el período enero-noviembre las exportaciones han subido un 1,2% respecto a 2015 y las importaciones han bajado un 0,9% (petróleo).

El saldo comercial tuvo una reducción del 27% sobre 2015 y la tasa de cobertura, exportaciones-importaciones, se elevó hasta el 93,3%. Como quiera que las estimaciones sobre las cifras de turismo no pueden ser más optimistas, no es temerario afirmar que la balanza de bienes y servicios en el año 2016 será crecientemente positiva.

En comparación con nuestros competidores el incremento del 1,6% en nuestras exportaciones entre enero y noviembre confirman que se sigue ganando cuota de mercado. El valor de las ventas de la UE disminuyó un 0,6% arrastrado por la caída de las exportaciones en Francia y Reino Unido del 1,8 y 1,5%. Las ventas alemanas aumentaron un 0,8% y un 0,7% las de Italia.

Por áreas geográficas las exportaciones españolas a la UE, un 72,2% del total, crecieron un 3,8%. Las dirigidas a América bajaron un 6,1% (18,8% de retroceso en el caso de Brasil) y las dirigidas al resto del mundo permanecieron prácticamente estancadas. Estancamiento que coincide con el reseñado por el Banco Mundial.

Ahora bien, nuestra presencia en el mercado interior de la UE nos ha protegido de los vientos exteriores. En efecto las mayores tasas de variación positiva de nuestras exportaciones se han contabilizado en Francia, Alemania, Bélgica y Reino Unido. Un superávit con la UE en los once primeros meses de 2016 de 1.711,6 millones de euros frente a los 555 millones alcanzados en 2015.

Por sectores productivos los bienes de equipo (maquinaria, instalaciones) ocupan el primer lugar en la composición de nuestras ventas al exterior. Los automóviles vienen a continuación con el segundo lugar y un avance interanual del 7,1%. El tercer lugar corresponde a los alimentos y bebidas. Una composición de las exportaciones que refleja la identidad de nuestro sistema productivo pero cuya importancia sigue siendo muy modesta cuando se compara con la de los grandes países de la UE.

Asignatura pendiente sigue siendo Asia, China concretamente. En el período enero-noviembre nuestras ventas a China crecieron un 2% frente a un 8,8% que aumentaron las importaciones. Un déficit de 17.306 millones de euros que supera al déficit total de 16.307.

Históricamente los países productores de petróleo habían sido los principales protagonistas de nuestro desequilibrio en ventas y compras con el exterior. Actualmente tenemos un ligero superávit con el Oriente Medio mientras la China en primer lugar y la India después son quienes marcan nuestro déficit comercial.

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