EL MONITOR DE LA INNOVACIÓN

El Foro Económico Mundial considera la información fraudulenta como una de las grandes amenazas

Nace Hoaxy, la herramienta para identificar las noticias falsas

El programa detecta en la Red y en las RRSS bulos procedentes de 132 páginas web

Google, Facebook y Apple
Google, Facebook y Apple

La inmediatez de la información de Internet tiene un serio 'pero': la dudosa fiabilidad de las fuentes y medios de los que emana. Por eso, el sistema lanzado por un grupo de investigadores de Indiana (EEUU), de consolidarse, podría dar un vuelco a la masificada circulación de noticias en la Red. El invento, de nombre Hoaxy, está diseñado para identificar las informaciones falsas y así evitar su propagación.

El sis­tema, que aún se en­cuentra en fase beta, em­plea una serie de bus­ca­dores vir­tuales que ras­trean los en­laces pro­ve­nientes de si­tios web de no­ti­cias fal­sas. Una vez de­tec­tada la fuente del bulo, un pro­grama in­for­má­tico ana­liza su re­co­rrido para com­probar su di­fu­sión.

Una he­rra­mienta para cazar bu­los

Este com­plejo soft­ware está pen­sado para ser ac­ce­sible para el común de los mor­ta­les: basta in­tro­ducir un tema en su bus­cador para que de in­me­diato se des­pliegue una serie de en­laces a las in­for­ma­ciones falsas que rondan por Internet sobre ese asunto, pro­ve­nientes de una 'lista ne­gra' de 132 si­tios web co­no­cidos por ge­nerar bu­los.

El 'cazador de men­ti­ras' al­canza tam­bién los tweets y las pu­bli­ca­ciones de Facebook, pro­ve­yendo datos sobre el nú­mero de veces que el in­fundio ha sido com­par­tido en las redes so­cia­les.

Hoaxy ha sido desa­rro­llado por Observatorio de Redes Sociales de la Universidad de Indiana. Filippo Menczer, di­rector del pro­yecto, se muestra con­ven­cido de que las redes so­ciales "también son úl­tiles para di­fundir pro­pa­ganda y des­in­for­ma­ción".

Este ex­perto ha tra­ba­jado para com­probar de pri­mera mano el auge de las falsas no­ti­cias en la Red desa­rrolló hace años un web­site ex­pe­ri­mental que ad­vertía ex­plí­ci­ta­mente al vi­si­tante que las in­for­ma­ciones en él con­te­nidas no eran ver­da­de­ras. La pá­gina tardó meses en ser in­ves­ti­gada por sus in­gresos pu­bli­ci­ta­rios.

Según el aná­lisis pre­li­minar rea­li­zado a través de Hoaxy, las in­for­ma­ciones y ar­tículos di­ri­gidos a des­mentir los bulos tardan entre 10 y 20 horas más en ser com­par­tidos por los usua­rios.

Un pe­ligro real

La preo­cu­pa­ción de las ins­ti­tu­ciones por el al­cance global del pro­blema de la in­for­ma­ción frau­du­lenta a través de Internet ha cre­cido en los úl­timos años. El Foro Económico Mundial ha in­cluido este fe­nó­meno entre los prin­ci­pales riesgos a los que la hu­ma­nidad tendrá que en­fren­tarse en los pró­ximos de­ce­nios, al mismo nivel que la es­casez de agua, el cambio cli­má­tico y la po­si­bi­lidad de otra crisis eco­nó­mica.

También ha reac­cio­nado el fun­dador de la reina de las redes so­cia­les: hace unas se­ma­nas, el mag­nate Mark Zuckerberg anunció un plan para acabar con la "desinformación" en su sis­tema.

@josesmendoza81

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